Buenos días,

Ser Farmacéutico, Auxiliar de Farmacia o Técnico de Farmacia y seguir al frente del mostrador como si de un pequeño muro se tratase, está siendo reconfortante, por poder seguir ayudando a la población a que tenga acceso a su medicación, por poder seguir aclarando dudas a los que más lo necesitan en estos momentos de incertidumbre, por poder seguir atendido las cientos de llamadas telefónicas que estamos recibiendo y por poder desarrollar nuestra profesión ahora más que nunca.

Me vais a permitir, que lo diga, porque alguien lo tiene que decir…..

Estoy convencida y segura que gracias a las Farmacias con todo el personal que trabaja en ellas, se está ayudando a salvar muchas vidas. Si, lo hacemos. Alguien lo tiene que decir, la dispensación de medicamentos, su uso racional y el Consejo Farmacéutico son esenciales para la calidad de vida, y para la vida de nuestros pacientes, especialmente aquellos, los que son más vulnerables por sus patologías.

Pero nada es igual que antes.

Tenemos que pedir a nuestros pacientes, aquellos más cercanos, que sin darse cuenta se apoyan sobre el mostrador dejando las llaves de casa, su monedero, tarjeta sanitaria y hasta la barra de pan que acaban de comprar, que por favor mantengan la distancia de seguridad, mientras intercambiamos miradas que hablan, asentimos con la cabeza y con cierta tristeza nos distanciamos.

Tenemos que dar el mejor de nuestros consejos farmacéuticos, a veces, hasta traspasando la «línea» de la confianza con algunos de nuestros pacientes, diciéndoles que por favor, procuren no venir ellos, que manden a un familiar, a un amigo, vecino, alguien que no tenga la salud tan comprometida. Y no, no es porque no queramos veros, es porque queremos veros cuando todo esto pase.

Tenemos que escuchar, escuchar mucho, a todos esos pacientes que están solos porque no tienen a nadie, y necesitan más que su medicación, necesitan sentirse escuchados, acompañados.

Tenemos que «tragar saliva» y respirar hondo, muy hondo, cuando vemos las tristes noticias de compañeros de profesión que están dando literalmente su vida junto al resto de sanitarios por dar un servicio a la población.

Tenemos que tratar de manejar nuestro miedo e incertidumbre, mientras las medidas adoptadas de protección, son las que nosotros mismos hemos conseguido por medios propios, o gracias a la solidaridad de vecinos, a compañeros de trabajo y las que los trabajadores de otros sectores nos están brindado.

Tenemos que seguir escuchando que los riesgos que corremos tras el mostrador de la Farmacia en estos tiempos que nos ha tocado vivir, «son inherentes a nuestra profesión», y que esto hace que no tengamos «derecho» a que se nos den medidas de protección.

Y como nadie nos lo dice, me vais a permitir que lo haga yo misma, y esto va para todos mis compañeros de profesión, farmacéuticos, auxiliares, técnicos, todos aquellos que estamos detrás del mostrador cada día (y como diría una compañera, con Coronaviurs y sin Coronavirus ;)), GRACIAS por la gran labor, por ser más profesionales que nunca.

Todo esto pasará….

Mucho ánimo

Beatriz

Centro de preferencias de privacidad

Necesarias

Se usan para almacenar tu nombre, correo, IP y demás datos que dejas en los formularios de comentarios, contacto y tus preferencias de privacidad.

A %d blogueros les gusta esto: