Buenos días,

F:»Mire Juan, el médico le ha pautado este tratamiento, tiene que tomarlo durante 10 días, un comprimido cada 8 horas, y no hay problema si lo toma junto con la comida o sin la comida, como prefiera»

Juan: «Vale, entonces cada 8 horas, y una consulta que te quería hacer yo, ¿puedo tomarme una cervecita, o una copita de vino»

F: «No, Juan, se disminuye la absorción del fármaco si bebe usted alcohol durante el tratamiento, evite beber alcohol mientras dure el tratamiento, e inclusive un par de días después de finalizarlo»

Juan: «Vaya, bueno, gracias»

Si, os acabo de reproducir, una de las conversaciones, que según en la época del año, en la que estemos, se da con más o menos frecuencia. Porque dependiendo del evento social que esté próximo a su llegada o la cita ineludible que tengáis, ésta puede ser desde una despedida de soltero/a, a la celebración de la fiesta de jubilación de vuestra madre, o el bautizo del hijo de vuestra amiga del alma, pasando por supuesto por las «fiestas populares» de pueblos, barrios, ciudades……hasta llegar a Noche Buena, Noche Vieja….etc. Digamos que en estos eventos sociales, se bebe más de lo habitual, y luego, están esa «cervecita» o «copita de tinto» del día a día.

Pero, la pregunta del millón ;), «¿qué pasa si se bebo alcohol, durante un tratamiento farmacológico?«

Pues reacciones varias, entre las que están disminución del efecto terapéutico del fármaco en cuestión por disminución en su absorción, reacciones tipo disulfiram (aquí la cosa se pone muy seria), aumento de ciertos efectos secundarios o efectos terapéuticos, aquí os dejo las más frecuentes. Que dicho un poco más técnico serían reacciones de tipo farmacocinéticas (en las cuales hay una inhibición o inducción enzimática) o farmacodinámicas (en las que se presenta un efecto aditivo entre el alcohol y los medicamentos).

En la cabeza de la lista, ponemos al Ibuprofeno, Aspirina, Enantyum (dexketoprofeno), naproxeno, diclofenaco….y todos los «primos hermanos» pertenencientes a la familia de los AINEs. Aquí, cuidado porque éstos y el alcohol no se llevan nada bien.

Ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco y Alcohol: Si nos tomamos un ibuprofeno (digo éste, por ser el más popular y conocido) e ingerimos alcohol, se ve aumentado el riesgo de lesiones de nuestra mucosa gástrica (que poca culpa tiene ella). Y además, muy importante, se ve aumentado el riesgo de sangrado intestinal, por lo que cuidado con esta mezcla. Y ni que decir, aunque no viene al caso, que si hay úlcera péptica , NO DEBEMOS TOMAR NI ALCOHOL; y MUCHO MENOS AINEs.

Aspirina (ácido acetilsalicílico) y Alcohol: Si nos tomamos una aspirina de las de toda la vida ;), o estamos bajo tratamiento crónico con Adiro, y tomamos alcohol, se ve aumentado el vaciado gástrico y ésto provoca un aumento en la absorción del etanol en el intestino delgado.

Paracetamol y alcohol: Aquí os dejo el enlace al post donde se explica con todo detalle la interacción. Cuidado aquí, mucho cuidado. https://www.beatriztufarmaceutica.com/2018/07/22/que-debo-saber-sobre-el-paracetamol-para-hacer-un-uso-correcto-del-mismo/

Antibióticos y alcohol: Aquí es donde más os surgen las dudas, porque suelen ser tratamiento agudos. Destacar la interacción de la eritromicina con el alcohol, éste disminuye la absorción de la eritromicina. Si se consume alcohol junto el tratamiento con isoniazida se ve aumentado el riesgo de daño hepático.

Antidiabéticos orales, si, la metformina entre ellos, esa que tantos y tantas tomáis, que sepáis que ésta y el alcohol no deben mezclarse porque existe un aumento del riesgo de hipoglucemia. La combinación con metformina puede aumentar los niveles de ácido láctico en la sangre.

Pero…como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo un cuadro resumen con las interacciones más frecuentes, donde están los anticoagulantes, benzodiacepinas, antihistamínicos, y un largo etc, que aquí veréis. Por supuesto, quedo a vuestra disposición si necesitáis, queréis más información concreta sobre alguna de ellas ;).

Antihistamínicos como la clorfenamina, presente en muchos antigripales, cuidado con el consumo de alcohol y ésta, porque se ve aumentado los efectos sobre el SNC (sistema nervioso central), especialmente la somnolencia y la disminución en las habilidades motoras.

Anticoagulantes (warfarina): ¡¡¡Ojo!!! aquí, porque si el consumo es ocasional se ve aumentado el efecto anticoagulante, debido a la disminución del metabolismo de la warfarina. Y cuando es un consumo crónico se ve aumentado el metabolismo de la warfarina, disminuyendo el efecto anticoagulante.

Opiodes y alcohol, entre ellos se encuentra la codeína, la morfina, el fentanilo……. Aquí si se mezclan, se aumentan considerablemente los efectos sedantes e hipnóticos.

Aunque no están todas las que son, si están las más populares o frecuentes.

Que tengáis un Feliz Día!

Y ya sabéis, si os medicáis no bebáis!.

Fuentes: FArmacología humana 4ªEdición. Jesús Flórez

Fármacos y etanol.

Beatriz

Centro de preferencias de privacidad

Necesarias

Se usan para almacenar tu nombre, correo, IP y demás datos que dejas en los formularios de comentarios, contacto y tus preferencias de privacidad.

A %d blogueros les gusta esto: