Buenos días,

Las interacciones existen, y de muchos tipos. Y si hablamos de interacciones farmacológicas, éstas pueden comprometer nuestra salud. Debemos tenerlas en cuenta, consultar siempre que la duda nos invada ;), y nunca sin saber, decir la frase de: «Bah, no pasa nada». Porque en toda interacción hay un fármaco cuya acción es modificada (fármaco interferido) y otro u otros que actúan como precipitantes o desencadenantes de la interacción. En algunos casos la interacción llega a ser bidireccional.

Hay ocasiones, en que se asocian fármacos, para potenciar sus efectos terapéuticos, con el fin de obtener un beneficio terapéutico, (P.ej: diurético + beta bloqueante en hipertensión arterial). En estos casos, la incidencia de interacción se acerca al 100% de los casos.

Sin embargo, las interacciones que más nos preocupan, porque complican el estado de salud del paciente, vuestro estado de salud, son aquellas cuyas consecuencias no resultan beneficiosas, sino todo lo contrario, resultan perjudiciales, bien porque os pueden originar efectos adversos por exceso, o porque tienen una respuesta insuficiente por defecto.

Lo que es evidente, es que, cuantos más medicamentos tomemos simultáneamente, más probabilidades tendremos de sufrir interacciones. Y esto, debemos tenerlo muy en cuenta, cuando «nuestra vecina del quinto» nos diga, tómate esta «pastilla» que a mi me va fenomal ;), o esa recomendación de tu amgio del alma, que dice que le va genial esa «pastilla» para el dolor de cabeza. Éstas y otras muchas, son las que yo llamo «recomendaciones gratuitas», donde sin duda hay buena intención, pero falta cierta sensatez.

Por último, y antes de dejaros las imágenes con las interacciones más frecuentes o destacadas, quería matizar, que otro aspecto, que debemos tener en cuenta, es la gravedad del efecto de la interacción, sobre todo aquellas que puedan poner en riesgo la vida de la persona que las sufre. Hay que destacar a las interacciones que afectan a los fármacos anticoagulantes o los hipoglucemiantes. Ojo aquí, todas aquellas personas que estéis bajo tratamiento con los mismos, debéis llevar si cabe, más precaución.

Es por tanto, de vital importancia que se conozcan las interacciones farmacológicas más frecuentes, así como sus consecuencias.

Aviso, no están todas las que son ;), comenzamos:

Ácido acetilsalicílico y salicilatos, si si, la conocida aspirina y sus «primos hermanos» ;):

Un clásico, el paracetamol 😉

Mucho respeto a los opioides:

Algunos antibióticos, no se llevan bien con según que «compañeros de farmacología» ;):

Atención aquí, porque es una de las interacciones más frecuentes, aquí es donde la «vecina del quinto» o el «mejor amigo» tienen más protagonismo ;). Porque aunque lo hemos comentado en otras ocasiones, volvemos a repetirlo, los AINEs, es decir ibuprofeno y toda la familia al completo, disminuyen el efecto hipotensor de los antihipertensivos, por lo que el efecto buscado de disminuir nuestra tensión arterial, lo «fastidiamos» si lo ingerimos.

Y cuando de migrañas hablamos, debemos tener en cuenta, que si estamos bajo tratamiento con ciertos fármacos, hay que evitar la ingesta conjunta de:

Y hasta aquí las interacciones de hoy ;), más adelante os dejaré otras tan o más importanes como éstas.

Ahora ya sabéis, antes de recomendar un fármaco, o de «aventurarnos» a tomar uno, siempres debéis consultar a vuestro farmacéutico si puede existir alguna interacción con el tratamiento de base que estéis tomando.

Feliz día!

Beatriz

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