Buenos días,

Estamos a las puertas del verano, y todos sabemos lo que eso supone. Vacaciones, «relax», fiestas, compromisos varios, a lo que todo se suma una secuencia de «EXCESOS», y digo excesos, porque damos rienda suelta a los caprichos que nuestra mente y nuestro cuerpo nos pide ;), y somos capaces (sin ningún atisbo de sacrificio), de comernos y bebernos, como dice el dicho popular, «hasta el agua de los floreros». Y es que, las fiestas del pueblo, esa boda de mi prima que lleva años preparando, las ansiadas Fogueres de Sant Joan ;), el bautizo del primer hijo de nuestro íntimo amigo, y esos «me lo merezco por todo lo que trabajo» (refiriéndonos a la comida y la bebida), pueden hacer estragos en uno de los órganos más importantes de nuestra compleja fisiología humana, sí, nuestro HÍGADO.

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Bromas a parte, creo de vital importancia, daros a conocer, aunque ya hablamos de él, al CARDO MARIANO, el motivo es porque cada vez sois más los adeptos y adeptas a solicitar en la Farmacia Omeprazol para hacer uso del mismo cada vez que váis a excederos con la comida o la bebida.

¿Qué es mejor para los excesos, el omeprazol o el cardo mariano?

Bien, sobre el omeprazol hemos hablado largo y tendido, y su función, es la de inhibir la bomba de protones.

Y si nos ponemos un poco técnicos, cabe recordar que el omeprazol, reduce la secreción de ácido gástrico a través de un mecanismo de acción altamente selectivo. Es un inhibidor específico de la bomba de protones en la célula parietal. Actúa rápidamente y produce un control mediante la inhibición reversible de la secreción ácida del estómago, con sólo una dosis diaria.

El omeprazol es una base débil, que se concentra y pasa a la forma activa en el medio extremadamente ácido de los canalículos intracelulares de la célula parietal, inhibiendo en ellos a la enzima H+ K+‑ATPasa, la bomba de protones. Este efecto, en el paso final del proceso de formación del ácido gástrico, es dosis-dependiente y proporciona una inhibición altamente eficaz tanto de la secreción ácida basal como de la secreción ácida estimulada, independientemente del estímulo.

Es decir, el omeprazol, cuando lo ingerimos, lo que hace es inhibir nuestra secreción ácida gástrica diurna y nocturna, y este es el motivo, por el que notamos «alivio» o «mejoría» cuando se ingiere.

Pero más allá del uso popular e inadecuado que se hace de éste, cuando lo que se busca es «protegerse» (ya sabéis que el omeprazol NO ES UN PROTECTOR GÁSTRICO») durante los excesos con la comida y la bebida, debési saber, que en estos casos, la alternativa correcta es el uso del CARDO MARIANO.

Y algunos/as diréis, «¿el car…. que?, «qué es eso», «no, no, a mi dame omeprazol, que sé que me va bien»……

Todos y todas estaréis de acuerdo conmigo, que nuestro anterior citado hígado, juega un papel clave cuando nos excedemos con la comida y la bebida, bueno, porque entre otras funciones, el hígado que es el órgano de mayor tamaño dentro de nuestro cuerpo, trabaja como el que más. Entre las múltiples acciones que tiene, tenemos que destacar, que ayuda al organismo a digerir los alimentos, almacenar energía y a eliminar toxinas. Y con esto debemos quedarnos, cuando de excesos hablamos.

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Pues bien, dado que nuestro hígado es clave, debemos protegerle y ayudarle a su arduo trabajo mientras nosotros disfrutamos de esas comilonas y esos vinos y cervezas al sol de las terractias ;).

¿Cómo actúa el cardo Mariano?

El cardo mariano es una de las plantas medicinales para la digestión, y es una gran aliada para contrarrestar los trastornos digestivos derivados de esos excesos que cometemos con el alcohol y la comida. ¿Cómo lo hace? gracias a su alto contenido en silimarina. Ésta, se trata de un complejo que actúa aumentando las defensas antioxidantes y ¡atención!, también actúa como antiiflamatorio en nuestro querido hígado, al que tantas «fatigas» le damos mientras «nos lo pasamos bien» ;).

El «modus operandi» ;), de la silimarina, se basa en activar la producción y secreción de la bilis, con el fin de ayudar al hígado y la vesícula biliar. Además, facilita la digestión de las sustancias grasas, al ingerirla protege al hígado del daño producido por las sustancias que promueven la generación de radicales libres y por si fuese poco, contrarresta los efectos negativos de la acumulación hepática de ácidos grasos, lo que comúnmente conocemos como hígado graso.

Pero no todo queda aquí, el cardo mariano gracias a la silimarina, si que es un PROTECTOR en toda regla ;). Además de ser un gran aliado en los casos de dispepsias.

¿Cómo debo tomar el cardo mariano?

ÉSte debe ingerirse de forma preventiva si sabemos que vamos a cometer excesos con la comida o la bebida. Y seguir tomándolo durante las «fiestas de guardar» ;), es decir, tomarlo durante todo el periodo que estemos bebiendo y comiendo en exceso.

¿Sirve cualquier Cardo Mariano?

Las planta medicinales, mi recomendación es que siempre las adquiráis en Farmacias, en primer lugar, porque recibiréis el consejo farmacéutico adecuado, y en segundo lugar, porque se os da unas garantías de seguridad y calidad del producto en cuestión. Para garantizar la eficacia de una planta medicinal, ésta debe ingerirse en preparados farmacéuticos estandarizados como son las cápsulas, y si véis alguna vez en estos mercados medievales, esas cajas de madera, donde hay «hierbas», ¡huid! ;).

Sin más, deciros, que espero que a partir de ahora, en el botiquín de casa para esos excesos con la comida y/o la bebida, tengáis a nuestro aliado el CARDO MARIANO y no al Omeprazol. Porque como sabéis este último, solo debe utilizarse de forma justificada bajo prescripción médica.

Os recuerdo, que lo mejor es llevar una dieta equilibrada, exenta de alcohol ;).

Feliz día!

Beatriz

Fuentes: https://plantasmedicinalespara.com/tag/higado/

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