Buenos días, No es una moda, no, es un avance. Hablo de la fotoprotección oral, si, porque en términos correctos y sanitarios, se habla de fotoprotección oral, que para que todos nos entendamos, son esas «pastillas para el sol» por las que soléis preguntarnos, o que os ofrecemos como complemento a vuestra crema protectora.

Entre las dudas que más os surgen están, y cito textualmente:

  • «¿existen pastillas para protegerse del sol?»
  • «¿hay que usar protección solar en la piel, si se toman estas pastillas?»
  • «¿qué hacen exactamente?»
  • «Si no suelo quemarme, ¿es necesario tomarlas?»
  • «durante cuánto tiempo debo tomarlas?
  • «¿los niños también pueden tomarlas?»
  • ……

Y un largo etc…de dudas, que personalizáis, para descubrir y conocer las ventajas que os pueden ofrecer en cada caso.

Y es que, más allá de nuestra preocupación estética (aún sois muchos y muchas los que la tenéis), sobre adquirir un bronceado dorado, bonito y duradero, están los efectos perjudiciales de la exposición excesiva al sol y sin la protección adecuada. Y hablamos del propio bronceado, las quemaduras solares, las pigmentaciones, la inmunosupresión, el fotoenvejecimiento, la fotocarcinogénesis y la fotodermatosis..), unos efectos indeseados, que superan a los efectos beneficiosos del sol.

¿Cómo podemos proteger nuestra piel frente a los daños nocivos del sol?

Digamos que existen tres vías para protegernos del sol.

  • Protección fisiológica, es decir, nuestra piel (sabia ella ;), tiene sus propios recursos, o mejor dicho, mecanismos naturales, que hacen que pueda en mayor o menor grado (dependiendo del fototipo de piel), protegerse de las radiaciones solares, absorbiéndolas o desviándolas. Por ejemplo, parte de la radiación solar, es reflejada por nuestro pelo, por los lípidos que forman parte de las células de la capa más superficial de nuestra piel (capa córnea). Además, tenemos dos sustancias pigmentadas en nuestra piel, que generamos nosotros mismos de forma endógena, que son el ácido urocánico y la conocida melanina, donde esta última es considerada como el factor de protección fisiológico más importante, porque señores y señoras ;), no sé si sabíais, que cuando producimos melanina, estimulada ésta por la exposición solar para obtener ese bronceado tan deseado, lo que está haciendo nuestro organismo es protegerse del sol. Es decir, ese bronceado, es el «aviso a navegantes» de que la exposición solar está siendo excesiva.
  • Protección física, es decir, aquí la moda literalmente entra en juego. Y animo a todos y todas a utilizar gorras, viseras, sombreros (que cubran bien la cabeza, de ala ancha y nos hagan sombra en la cara para cubrirnos hasta la barbilla y el cuello), gafas de sol para fotoproteger a nuestros ojos y prendas de vestir.
  • En cuanto a la ropa, ésta se convierte en un gran sistema de fotoprotección. La capacidad de protección que proporcionan los tejidos se mide como factor de protección de la radiación ultravioleta y se expresa como UPF. Aquí hay que buscar los tejidos con un UPF mayor de 30. Conviene tener en cuenta que los factores que afectan al UPF son: la hechura o composición de los tejidos, su espesor, el lavado e hidratación, el tratamiento químico de los tejidos, el color, y la distancia de estos a la piel.
  • Fotoprotección tópica, mediante los ya conocidos filtros solares.

Los filtros solares, fotoprotectores o pantallas solares (sunscreens), son los que aplicamos sobre nuestra piel para minimizar los efectos de la radiación solar sobre la misma. Se clasifican en filtros químicos, físicos o mixtos:

  1. Los filtros químicos absorben los fotones de la radiación solar, alterando su estructura molecular. Pueden proteger frente a UVA o UVB.
  2. Los físicos, generalmente partículas minerales, reflejan y dispersan la radiación, actuando como barreras. Pueden proteger simultáneamente frente a UVA y UVB. Éstos son los que se recomiendan más utilizar en niños hasta los tres años de edad.
  • FOTOPROTECCIÓN ORAL. Y aquí hemos llegado a donde queríamos ;), a la esencia del post. Porque ya que tenemos más que asimilado, e incluido en nuestra rutina diaria la fotoprotección tópica (o al menos eso espero ;)), ahora es el momento, de comenzar a concienciarnos, de la necesidad de usar un fotoprotector oral. Y os preguntaréis, ¿por qué?, ¿es necesario tomar también «pastillas» para protegerse del sol?, ¿qué hacen esas «pastillas», que no haga la crema solar?.

¿Por qué es necesario utilizar protección solar vía oral?

Ya sabéis, y os insistimos mucho en ello, de la importancia de la reaplicación de la protección solar tópica, especialmente en los casos de sudoración, tras el baño o por el rozamiento. Y esta insistencia, no es más, que, para asegurar una fotoprotección integral segura y eficaz.

Pero la realidad es, que dificilmente, utilizamos la cantidad necesaria y la reaplicamos con la frecuencia indicada. Es por ello, que la administración oral, como una nueva forma de protegernos de forma sistémica frente al sol, se hace más que necesaria, como COMPLEMENTO a nuestra protección solar tópica. Y repito, como COMPLEMENTO, porque, no se trata de una «pastilla» mágica que me protege frente al sol sin necesidad de fotoprotección tópica, NO. Hay que utilizar ambos tipos de fotoprotección, la tópica y la oral.

Y es que, los fotoprotectores orales, lo que hacen es protegernos en mayor medida de la radiación UVA, que es la que está relacionada con el daño que se genera en nuestro ADN (cáncer cutáneo) y las alergias solares. Aunque he de decir que hoy en día, hay fórmulas muy completas, que consiguen protegernos de forma integral.

¿Qué suelen contener los protectores solares orales?

Los hay de «muchos colores y formas» ;), pero poniéndonos serios, muchas de las sustancias fotoprotectoras tópicas provenientes del mundo vegetal también poseen el mismo efecto cuando se administran por vía oral. Y existen fórmulas, que incluyen algunos alcaloides de la dieta (la cafeína), el extracto de Polypodium leucotomos, la epigalocatequina 3-galato, la genisteína y los carotenoides (β-caroteno, licopeno), entre otros.

Porque debéis saber, que al igual que se hace con los fotoprotectores tópicos, en los fotoprotectores orales se tiende a combinar sustancias, fundamentalmente de efecto antioxidante, potenciando así el efecto fotoprotector global. Por ejemplo, la ya bien conocida combinación de vitaminas C y E aumenta significativamente el efecto fotoprotector respecto a cuando se administran de forma separada.

Y si, sé que muchos y muchas ya lo estáis pensando, y es que, con la fotoprotección oral, lo que estamos haciendo es aportar una protección homogénea a nuestro organismo llegando a zonas como ojos, mucosas, pelo…., donde el fotoprotector tópico no puede cubrir.

¿Qué fotoprotector oral utilizar?

Aquí, mi recomendación es que os dejéis asesorar por vuestro Farmacéutico/a de confianza cuando acudáis a la Farmacia a por éste. Y digo FARMACIA; con mayúsculas ;). La importancia de un correcto asesoramiento, y de un producto de calidad, es clave para nuestra salud. Porque por poneros solo un ejemplo, hay fórmulas, que contienen vitamina D en su formulación, y como ya sabéis, hoy en día hay una gran suplementación en dicha vitamina, que si la acumulamos puede tener consecuencias negativas en nuestro organismo como hemos podido comprobar en posts pasados, por lo que ASESORAMIENTO, y más ASEORAMIENTO antes de tomar nada ;). 

Yo, personalmente, me inclino por Heliocare (no quiere decir que otras marcas no sean igual de buenas, ¡ojo! ;)).

Y os doy varios motivos, por los que me decanto por esta y no otra marca:

  • Porque neutraliza
  • Porque repara
  • Porque aumenta la resistencia de la piel al daño solar

Este laboratorio, tiene patentado una tecnología que se llama Fernblock, y que proviene del extracto del Polypodium leucotomos, un helecho procedente de América Central que tiene acción antioxidante, que protege nuestro ADN, que protege y regula la respuesta inmune de nuestro organismo y que previene el fotoenvejecimiento.

¿Los niños pueden tomarlas?

Si, en el mercado ya existen fórmulas adaptadas a ellos. Heliocare tiene una fórmula, a partir de los 4 años de edad.

¿Cuánto tiempo deben tomarse?

Lo ideal es hacerlo durante todo el año, aunque esto dependerá de la fórmula de cada una. Lo que si que es necesario es tomarlas cuando más vayamos a someternos a una exposición solar, algo que ocurre aquí en España, durante los meses de mayo a octubre.

Por lo tanto, este año, ya sabéis, fotoprotección tópica y oral ;).

¡Feliz día!

Beatriz

Fuentes: https://www.heliocare.es/

Sociedad Española de Dermatología y Venerología



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