Buenos días,

Hay que reconocer que en el mercado existen multitud de geles íntimos, de muchas marcas distintas, en envases más pequeños, más grandes, con dosificador, sin éste, más económicos, algo menos, con un pH ácido, alcalino, neutro, con componentes más naturales, con antisépticos, sin éstos….Esto dificulta y mucho el momento de elección. Y ¿quién nos iba a decir a nosotras, que íbamos a tener que enfrentarnos a una duda “existencial” ;), de este tipo, verdad?. Con lo fácil que sería, que hubiese dos o tres y listo.

Pero todo tiene un motivo. Y aunque es cierto, que lo de las marcas, ya es a gusto de cada una, lo que si debemos tener en cuenta son diversos aspectos de GRAN IMPORTANCIA, para adquirir el gel íntimo que necesitemos en ese momento.

Quería contaros “cuatro cosillas” 😉 básicas, para orientaros y aprender algo más sobre vuestras necesidades en salud e higiene íntima teniendo en cuenta el momento en el que os encontréis.

Lo primero que debéis saber y más importante es que el gel íntimo por el que vayáis a decantaros, debe ser siempre en función de vuestro pH vaginal (potencial de hidrógeno), o dicho de forma correcta, del pH de la piel vulvo-vaginal.

Y diréis, y..¿cómo se yo, mi pH vaginal?. Salvo que se tenga alguna patología o alteración específica, por norma general, nuestro pH está:

  • Alrededor de 7 antes de la menarquia. Es decir, en las niñas, las más pequeñas de la casa, antes de la llegada del periodo, el pH suele estar más próximo a la neutralidad debido a la escasa cantidad o casi nula de Lactobacilos durante este periodo.
  • Entre 4,5-5 en edad fértil. En esta etapa es donde nuestra microbiota vaginal está más “estable” salvo cambios fisiológicos producidos por alguna alteración. Aquí es cuando más población de Lactobacilos tenemos, los cuáles como vimos en el post pasado, son imprescindibles para mantener “alejados” a los patógenos.
  • Alrededor de 7 , durante la Menopausia. Debido a la caída en la producción de estrógenos, se produce una disminución del engrosamiento del epitelio y una reducción de Lactobacilos.
  • Durante el embarazo, nuestro cuerpo, que es muy sabio, aumenta los lactobacilos en la microbiota vaginal para proteger al canal del parto de posibles infecciones exógenas. Algo que ocurre especialmente durante el tercer trimestre del embarazo. Situando nuestro pH de la zona alrededor del 4-4,5.
  • Durante la menstruación. Aquí, de nuevo se produce una subida de los valores del pH, que nos deja más vulnerables a poder sufrir algún tipo de infección.

Todo esto quiere decir, y para ser algo más prácticas que:

Si nuestra hija se queja de cierto picor y malestar, y habiendo descartado cualquier tipo de patología, debemos decantarnos por un gel específico para la zona vulvar pediátrica, que asegure una correcta hidratación, que respete su pH, que sea suave y que ayude a prevenir posibles irritaciones futuras. Y cuando en ocasiones nos preguntáis si sirve el gel habitual. La respuesta es NO, si está con molestias, es porque hay algún tipo de desequilibrio que lo causa, por lo que utilizar el producto adecuado que mitigue esos síntomas es clave para tratarlos y para prevenir de nuevo su aparición en un futuro.

Esto quiere decir, que si estáis en edad fértil, a la hora de decantaros por un gel íntimo debéis utilizar aquellos de pH ácido (entorno al 5,5) para asegurar que la microbiota vaginal no sufra alteraciones. Esto os ayudará a mantener una correcta higiene de la zona durante la menstruación, si realizáis deporte, si hacéis uso de los anticonceptivos orales, durante el embarazo, etc….

Esto quiere decir, que en momentos en los que tenéis picor e irritación causado por diversos factores donde nuestro pH desciende demasiado, el uso de geles íntimos, con un pH más elevado y con componentes calmantes se hace necesario para restablecer nuestro pH fisiológico. En estos casos, siempre recomendamos hacer un uso del mismo, de forma puntual.

Esto quiere decir, que si ya estáis en la madurez ;), donde la menopausia ha decidido llegar a vuestras vidas para quedarse ;). El jabón íntimo de elección, deberá ser aquel que tenga un pH fisiológico algo más elevado, es decir, neutro (pH7).

Y no, no debéis obsesionaros con la higiene íntima. Pero sí, conocer los cambios que se van produciendo en vuestro cuerpo, en concreto en vuestra zona íntima, para así cubrir vuestras necesidades con los productos adecuados.

¡Feliz día!

Beatriz


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