Buenos días,

Muchas veces bromeo sobre ello, pero estoy segura o casi segura, que si pudiese entrar en vuestras casas, muchos de vosotros y vosotras tenéis los medicamentos guardados en un cajón/estantería/caja/mueble/cesta mona decorativa….. del baño o de la cocina, ¿verdad que no me equivoco? ;). Estoy segura, que en muchos casos, tiráis las cajas porque os resultan molestas; no encajan en vuestro “tetris” a la hora de guardar los medicamentos en un cajón, o porque os ocupan demasiado espacio ;). Estoy segura, que muchos de vosotras y vosotros, tiráis el molesto prospecto, porque una vez lo sacáis del envase, el cuál por cierto, da igual por donde la abráis, que siempre será por el lado del prospecto 😉 os resulta un molesto papel, que al fin y al cabo, una vez que sabéis para lo que es, ¿para que los váis a conservar? ;).

Pues bien, conservar el envase y el prospecto y guardarlo todo junto, bien ordenado y en un lugar seguro es clave para el éxito del tratamiento. Pero no sólo eso, es clave para evitar futuros errores de medicación o confusiones que pueden acabar comprometiendo en mayor o menor grado vuestro estado de salud y el de vuestra familia o habitantes de vuestro hogar ;).

Nuestra capacidad de memoria tiene un límite, más aún si “llevamos” muchas cosas en la cabeza, por no hablar de si somos muchos en casa y todo el mundo “mete mano” en todos lados; y donde el caos con los medicamentos puede ser importante. Por eso, la primera recomendación que me gustaría grabáseis en vuestras mentes, como una costumbre más de esas que ahora están de moda, de estilo de vida saludable es 😉 : “GUARDAR LOS MEDICAMENTOS EN SUS ENVASES CON SU PROSPECTO”, Y TODOS AQUELLOS MEDICAMENTOS SOBRANTES QUE YA NO UTILIZO (especialmente los antibióticos), DEPOSITARLOS EN EL PUNTO SIGRE DE LA FARMACIA.

Bien, dicho esto, pasamos a como debe ser o debería ser la conservación de los medicamentos en nuestros hogares, para que ésta se haga de forma correcta.

Una norma común a todos los medicamentos para su correcta conservación es la de mantenerlos en su envase original como os acabo de comentar, y los motivos son los siguientes:

  • El envase original de un medicamento lo protege del contacto externo, de la humedad y de la luz, de posibles golpes y caídas accidentales.
  • El envase orginal, junto al prospecto tienen toda la información que necesitaremos consultar, si de nuevo vamos a realizar un uso del medicamento pasado un tiempo. Esta información es relativa a la caducidad del envase, composición del medicamento, normas de uso, indicaciones, efectos adversos, entre otros…

 

Los medicamentos para su correcta conservación, deben estar en un ambiente fresco y seco (nunca superar los 25ºC y a excpeción de los termolábiles). Y esto pasa por mantenerlos protegidos de cualquier fuente de calor directa o luz. Por supuesto no deben dejarse en lugares como el coche y someterlos a altas temperaturas (todos sabemos que en verano, dentro del coche, las temperaturas que se alcanzan son extremadamente elevadas). Y digo esto, porque la guantera es un lugar tentador para guardarlos.

No debemos guardar los medicamentos ni el la COCINA, ni en el BAÑO, porque en éstos, es donde se producen más cambios de humedad y temperatura.

En los colirios, y aunque muchas veces os lo he comentado, siempre debéis en la medida de lo posible rotular la fecha de apertura en el envase. El motivo, es porque, la mayoría de los colirios (hay excepciones), se deben desechar al mes de abrirse. El riesgo de contaminación en los colirios es muy elevada, por lo que se debe llevar especial precaución en su manipulación.

Si eres de los que tiras el envase (COSA QUE NO DEBES VOLVER A HACER TRAS LEER EL POST ;)), fíjate siempre bien en la fecha de caducidad que pone en el blíster del medicamento. En caso de dudar sobre la caducidad, mejor no ingerirlo, no debemos ingerir medicamentos caducados (os recuerdo que es el último día del mes que indique). Lo mismo ocurre con la fecha de caducidad del envase. Siempre debemos revisarla.

Cuidado con los niños de la casa. Los medicamentos deben guardarse en un lugar de la casa al cuál no tengan acceso. El motivo, es porque se pueden producir intoxicaciones (os dejo el enlace a las más frecuentes, para saber cómo actuar). Muchas veces los más pequeños de la casa, al vernos ingerir medicamentos, luego tratan de imitarnos (procurar no tomaros la medicación delante de ellos). Y si eres de los/as que se deja la “pastilla” en la mesilla de noche o en la mesa de la cocina, mejor, cambia el lugar, a uno que esté en altura para evitar este tipo de situaciones.Y no se me puede pasar deciros, que cuando se trata de la medicación de ellos (Dalsy, Apiretal….), más motivos aún para dejarlos fuera de su alcance, ya que están familiarizados con ésta y a veces, están tentados de “jugar” con ella.

Cuidado también con las personas que tengan cierta depencia psíquica, mantener los medicamentos alejados de ellas, también es una medida preventiva de salud. En estos casos, muchas veces se pueden dar intoxicaciones.

Para los medicamentos que se deben guardar en nevera, los cuáles disntinguiremos por el símbolo de frío * que llevan en el envase, deciros, que éstos deben estar refrigerados a una temperatura que oscile entre los 2 y los 8ºC. Y no, no vale el hueco de los huevos ;). El mejor lugar dentro de la nevera para dejarlos, es en un estante central y sin que el envase toque las paredes del frigorífico.

¿Por qué no se deben guardar los medicamentos en el hueco de los huevos?

Permitirme una sonrisa, y es que todos o casi todos hemos guardado alguna vez algún medicamento en este lugar. Algo, que no se debe hacer, porque los huevos suelen estar colocados en la puerta, y esta zona es una zona que es más susceptible a los cambios de temperatura cada vez que se abre. Eso es extensible a dejar los jarabes en el hueco de las botellas.

Por lo tanto, los medicamentos que llamamos termolábiles, que necesitan su conservación en frío, siempre se dejarán, en la zona central de la nevera (a ser posible sobre una zona de rejilla) y sin tocar las paredes de ésta.

En cuanto a los medicamentos termolábiles, como pueden ser vacunas, insulinas, jarabes y soluciones/suspensiones, siempre debemos consultar la forma correcta de conservación, porque en algunos casos suelen cambiar las condiciones de conservación una vez abiertos y/o preparados. Algo que ocurre por ejemplo con los “bolis” de las insulinas, que una vez abiertas, se deben conservar fuera de la nevera entre 15 y 29ºC y máximo hasta 30 días. O en el caso de las supensiones que preparamos para los “jarabes” antibióticos de los más pequeños de la casa, donde su conservación sin abrir es a temperatura ambiente (nunca superior a 25ºC) y una vez reconstituidas (preaparadas), deben conservarse en nevera entre 2ºCy 8ºC (nunca congelar) durante máximo 7 días.

Además, mantener la cadena de frío en el trasporte de los medicamentos termolábiles es muy importante para mantener sus propiedades intactas. Por eso, siempre que tengamos que transportar un medicamento termolábil, lo haremos con ayuda de una pequeña nevera con un acumulador de frío, para los casos de largos desplazamientos o cuando las temperaturas son muy elevadas en el exterior. Y en su defecto, iremos directos de la Farmacia a casa a dejar la medicación en la nevera y después, después seguimos con nuestras compras ;).

Espero, que muchos y muchas de vosotros, saquéis un hueco, y cambiéis de sitio los medicamentos de casa. Ahora, tendréis un cajón más para utilizar en el baño o en la cocina ;).

Y como sugerencia, un buen sitio donde podéis dejarlos, es en algún altillo de la casa (repito, no cocina, no baño 😉 o algún cajón cerrado con llave del salón o habitación.

Y os recuerdo, que debéis revisar el botiquín con cierta frecuencia para evitar acumular medicamentos en casa. Y depositarlos en el punto SIGRE de la Farmacia.

 

¡Feliz día!

 

Beatriz

 

 

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