Buenos días,

A veces bromeo sobre el calcio y vuestra “relación” con él, pero porque nos lo ponéis fácil ;). Me resulta paradójico, la poca adherencia terapéutica que existe frente a los tratamientos pautados consistentes en suplementos de calcio, o de éstos junto a vitamina D. Algo que no deja de asombrarme, por la importancia que tiene este mineral en nuestro organismo. Y es que, es muy frecuente que cuando acudís a la Farmacia a retirar vuestra medicación nos digáis: “Las del calcio no, esas no me las des, que aún me quedan varias cajas” ;). A lo que en muchos casos os solemos preguntar, el motivo de esa acumulación de envases en casa, cuando el médico en función de la posología os prescribe los envases justos y necesarios para evitar precisamente esa acumulación de medicamentos. Vuestras respuestas suelen ser variadas, tanto casi presentaciones de calcio existen ;). Algunos nos respondéis que siempre se os olvida, otros, que como no notáis mejoría dejáis el tratamiento, otros que váis a épocas, según os pille ;), y otros, la gran mayoría, que os “sienta mal en el estómago”.

Pues bien, por mi afán, de ayudaros a mejorar vuestra adherencia terapéutica a este mineral, os voy  a hacer en primer lugar una breve introducción sobre el calcio y algunos de los diferentes tipos de sales de calcio que existen en formulación para administración oral, así como algunos consejos farmacéuticos para mejorar su tolerabilidad, y dismininuir así esas molestias que ocasiona. Y sí, esa primera parte de presentaros las sales (que será breve, lo prometo), es necesaria, para que podáis entender un poco mejor, porque unas presentaciones de calcio son mejor toleradas que otras.

Antes de nada, deciros, que la mejor forma de aportar calcio a nuestro organismo, es sin duda, a través de la dieta, uitlizando alimentos ricos en éste. Ahora bien, en aquellos casos en los que no cumplimos esta premisa de administrar el calcio a nuestro organismo a través de la dieta, es cuando se hace necesario, la suplementación farmacológica con éste, para lo que se recurre a la utilización de sales.

Estas sales, (las que se administran vía oral), son (no están todas las que son ;)):

  1. carbonato
  2. citrato
  3. fosfato
  4. pidolato

Dentro de estas sales de administración oral que aquí os acabo de exponer, la de citrato es la que mayor facilidad de absorción proporciona, pero también es la más cara, por lo que no suelen usarse mucho.

Por otro lado, el carbonato (que es el más empleado, y suele ser el de elección a la hora de prescribir), es la sal más rica en cuanto a cantidad de calcio contenida en ésta se refiere. Seguro que os suenan las presentaciones tales como Mastical, Natecal, Carbocal, y un largo etc de presentaciones, algunas sólo de calcio y otras asociadas a vitamina D….., pues esas presentaciones, están formuladas con carbonato cálcico. El carbonato cálcico, es decir, las sales de carbonato, necesitan que nuestro pH gástrico sea ácido para que éste se absorba de forma correcta, un hecho de gran importancia, especialmente en los más mayores de la casa, por la tendencia a la hipoclorhidria que se tiene cuando se llega a cierta edad. Algo, que puede paliarse, siempre que administremos nuestros comprimidos de calcio pautados por el médico junto con las comidas.

Por otro lado, está el fosfato, que no requiere una mención muy especial, ya que es muy similar al carbonato cálcico. La presentación más famosa de esta sal es en emulsión (Calcio 20).

El pidolato, más conocido con la marca comercial Ibercal, tiene un precio más elevado que el resto de sales, y con una concentración similar, por lo que sólo suele usarse como alternativa cuando las formulaciones de carbonato de calcio no se toleren bien.

¿Por qué las presentaciones de calcio, son siempre o casi siempre comprimidos masticables o efervescentes?

Para la absorción del calcio es fundamental que las presentaciones de los mismos se disuelvan bien, de ahí que las presentaciones farmacéuticas sean en forma de comprimidos masticables o efervescentes.

Si tomo más cantidad de calcio, ¿absorberé más?

Cuidado aquí, porque cuando nos dicen que tenemos necesidad de suplementación con calcio, no quiere decir que debamos atiborrarnos al mismo. Aquí más no es mejor, y os explico el motivo.

La cantidad de calcio que absorbemos tras la administración de una determinada sal, va a depender de la cantiad que ingiramos. Cuando ingerimos cantidades pequeñas, la absorción es mucho más favorable, pero cuando llegamos y rebasamos cantidades de 500mg por dosis (que es la cantidad que suelen llevar la mayoría de las presentaciones que existen en el mercado), los mecanismos de transporte activo se saturan y la absorción disminuye de forma muy notable. El calcio que ingerimos se abosrbe en el duodeno y el yeyuno, mediante un sistema de transporte especial que requiere la acción facilitadora de 1.25(OH)2D3 (un metabolito activo de la vitamina D3). Esta absorción de calcio (que va paralela a la de fósforo) puede verse interferida por diversas sustancias que forman complejos insolubles ( de ahí la importancia de la solubilidad de los complejos de calcio) como oxalatos, fitatos, fosfatos y ácidos grasos.

Además, si nos “pasamos” con su ingesta, hay riesgo de que se formen cálculos.

¿Cómo y cuándo es mejor tomar el calcio?

Si el calcio lo ha pautado el médico en una única toma diaria, siempre será mejor hacerlo por la noche, porque aunque no está muy claro, existe una disminución del pico nocturno que presenta la PTH (hormona paratiroidea), hormona encargada entre otras funciones de la excreción renal de calcio y fósforo que permite una mejor conservación del hueso. Y además, no debemos olvidar, que mejorará la tolerabilidad si lo hacemos junto a los alimentos. Por lo que durante la cena, es el momento perfecto para ingerir el comprimido.

Y si tengo que hacer varias tomas al día de calcio, ¿en qué momento es mejor?

La respuesta es rápida, si tienes pautada dos veces al día. Los mejores momentos serán por la noche por el motivo que acabamos de comentar, y a medio día.

¿Qué efectos secundarios puede producir la toma de calcio en forma de suplementos?

Por norma general y si se respeta el no superar en cada dosis los 500mg suele ser bien tolerada su administración vía oral, siempre que no exista otro problema de base que pueda iterferir. En todo caso, puede producir estreñimiento o flatulencia.

El problema está cuando se superan esas dosis, y además se administran en ayunas. En concreto el carbonato cálcico (que hemos comentado es el más empleado), como potente alcalino que es, puede dar lugar a fenómenos de hiperacidez gástrica de rebote, de ahí que se recomiende siempre administrar junto a las comidas.

Por lo tanto, si estáis en tratamiento con calcio y éste no os “sienta bien”, antes de nada comprobar la dosis que tenéis pautada en cada toma, comprobar si lo estáis ingiriendo junto a las comidas, y acudir a vuestro médico a que os paute una alternativa para mejorar esa adherencia terapéutica que tanto necesitáis cumplir por la salud de vuestros huesos y organismo ;), pero nunca abandonéis ni hagáis cambios en el tratamiento por vuestra cuenta.

Y si queréis entrar en detalle sobre la importancia del calcio en nuestro organismo, aquí os dejo el enlace al post donde estuvimos hablando de él.

 

Fuentes:

Medimecum: guía de terapia farmacológica

Farmacología humana: 4ª Edición, Jesús Flórez

 

Feliz día!

Beatriz

 

 

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