Buenas noches,
Si el otro día hablábamos de un clásico en el cajón de las medicinas cuando hacíamos referencia al Nolotil, la protagonista de hoy, es una de esas que nunca pasan de moda ;). Y es que, la Aspirina, se ha llevado, se lleva y se llevará ;). Hoy te invito a que sepas algunas cosas de ella, porque aunque no lo parezca, como todos, la Aspirina guarda sus secretos ;).
Si os parece bien, para simplificar, nos referiremos a ella por sus siglas AAS.
¿Qué es la Aspirina y para que sirve?
Su principio activo es el ácido acetilsalicílico, que mira que es complejo el nombre, eh!. Pero como todo en la vida, de tanto usarlo, todo el mundo sabe decirlo (a su manera ;)), y lo más importante sabe que se referiere a Aspirina, aunque a veces en la Farmacia se nos produzcan anécdotas con su pronunciación ;).
Como todo, la aspirina se ha ido adaptando a las «nuevas tendencias» y ya la podemos encontrar desde los clásicos comprimidos para los más conservadores, a tabletas efervescentes o granulados que van directos a la boca sin necesidad de agua y muy atractivos para el paladar ;).
Y pasando a sus «idealizadas propiedades», que os dejo en la imagen de más abajo, tengo que hacer una parada obligada e importante en la acción que tiene como antiagregante plaquetaria, poniéndome algo técnica, porque quiero que os quede claro su mecanismo, especialmente en esta acción, prometo que será breve ;).
Debéis saber, que esta acción es debida a un efecto inhibidor de la COX-1 (que no es más que una enzima, que permite al organismo producir prostaglandinas, las cuales entre las múltiples funciones que tienen, intervienen en la agregación plaquetaria), por lo tanto al inhibirla, inhibe también esa producción de prostaglandinas y de la agregación plaquetaria. Con la particularidad de que esta acción del AAS es IRREVERSIBLE. Es decir, esta inhibición que en la mayoría de las células del organismo se solventa con la síntesis de nuevas moléculas de COX, cobra un especial protagonismo, terapéutico o indeseable, en las plaquetas, porque éstas son incapaces de sintetizar nuevas proteínas y una vez acetilada su COX, en el paso por la circulación portal previamente a la desacetilación hepática del AAS, resulta inhibida durante toda la vida de la plaqueta. Como consecuencia de esta acción se produce un notable descenso de los niveles de TXA2 plaquetario (responsable de parte de los mecanismos que inducen la agregación plaquetaria). Esta acción que es usada terapéuticamente en la prevención a largo plazo de accidentes tromboembólicos coronarios y cerebrales, puede, asimismo, acabar en una grave reacción adversa, facilitando la aparición de tratamientos o situaciones concurrentes que afecten a la coagulación sanguínea.
El insistir tanto sobre esta acción es para transmitiros que, NO SE DEBE UTILIZAR PARA ESTE FIN, SIN LA PRESCRIPCIÓN DE UN MÉDICO, Y SIN ANTES ASEGURARNOS QUE VERDADERAMENTE LA NECESITAMOS, PORQUE PUEDE SER PELIGROSO.
Perdonar la insistencia, pero sois muchos y muchas los que acudís cada día a la Farmacia solicitando «aspirina infantil» o esa que se toma todos los días. Sin prescipción, y sin saber si padecéis algún problema que pueda agraverse con su toma.
Una curiosidad que quiero contaros, es que algunas mujeres acuden a la Farmacia pidiéndonos Aspirina para el dolor menstrual, y no nos cansaremos de explicar que no se debe tomar durante la mestruación porque se crean hemorragias mucho más abundantes e indeseables. Además durante los días de regla, se deberán evitar los antigripales que contengan AAS en su composición.
Y siguiendo con el resto de acciones, comentaros que el AAS es un gran aliado para bajar la fiebre, así como para los dolores de origen inflamatorio. Eso sí, es más eficaz en los procesos inflamatorios agudos que en los crónicos.
¿Qué reacciones adversas tiene?
Como buen AINE, tiene, y unas cuantas :(. Aquí tenéis un resumen de los más frecuentes.
Por lo tanto, hay que llevar cuidado con ella, porque aunque siempre la hemos tenido y la tenemos como una aliada, no sirve para todo ni para todos. Por ejemplo, si se tiene la tensión elevada, no se debe tomar, así como si padecemos problemas renales. Además si ya tenemos antecedentes de úlcera hay que optar siempre por otras alternativas que no sean los AINES.
Por supuesto, ALÉRGICOS ABSTENERSE ;).
Como siempre, una vez más, hay que tener mucha precaución con los medicamentos; especialmente con aquellos, con los que nos creemos ser «expertos» en su conocimiento, bien porque desde siempre se ha usado en la familia, o bien porque le hemos «perdido el respeto» por lo popular de su uso.
Espero que después de leer el post, los que no lo hacíais la respetéis más ;).
Beatriz