Buenos días,

El saber no ocupa lugar, y conocer e interpretar los símbolos que llevan en los envases los protectores solares, es una de esas cosas que debemos saber ;), para hacer un uso correcto de los mismos y para impresionar a nuestra vecina ;). Porque aunque los Farmacéuticos y Farmacéuticas somos unos pesados y no dejamos de repetiros ciertos aspectos básicos del uso de los mismos, uno y una sabe de sobra, que a veces la memoria juega malas pasadas y que de lo que nos dice el Farmacéutico a veces nos quedamos sólo con una parte de la información que os transmitimos. Pero tranquilos, a nosotros a veces también nos pasa ;).

Y el tema de hoy, va de eso, de solares, porque estamos en la época del año apropiada para hablar sobre ello, y porque unos ya estáis de vuelta , y otros estáis tachando los días en el calendario para que se produzca el cambio de quincena y “cerrar por vacaciones”. Sea como fuere, os recomiendo la lectura a todos, para luego poder impresionar a vuestra vecina del quinto ;), esa que siempre os está recomendando en materia de salud, y poder darle una master class (clase magistral ;)) en cuanto a conocimiento e interpretación de la simbología que traen los fotoprotectores y no caer en la tentación de comprar cualquier bueno, bonito, barato.

Vamos a iterpretar los siguientes símbolos, palabras y letras:

 SPF: SPF viene de Sun Protection Factor o Factor de Protección Solar. Y es la medida del nivel de protección contra la radiación UVB. Los productos para la protección solar se dividen en 4 niveles de SPF: Bajo (de 6 a 10), Moderado (de 15 a 25), Alto (de 30 a 50) y Muy Alto (50+).

UVA. La protección UVA es 1/3 de la protección UVB. Es importantísimo que el protector solar que adquiramos, lleve el símbolo UVA que nos asegure que protege frente a este tipo de radiaciones. La radiación UVA, y por hacer un breve repaso, compone el 95% de la radiación ultravioleta que llegan a la superficie de la piel. Como si de un “superhéroe” se tratase, con este tipo de radiación no podemos confiarnos ni mucho menos quedarnos desprotegidos, porque atraviesa casi todo lo que se interpone en su camino. Atraviesa las nubes, el cristal y como no nuestra epidermis. Es indolora, y su grado de penetración puede ser tal, que llegue hasta nuestras células de la dermis con el consiguiente daño celular. Este tipo de radiación a largo plazo, es la causante de los indeseados efectos nocivos del sol como las manchar solares, el fotoenvejecimiento intolerancias al sol y el cáncer de piel.

UVB: Ojo, a esta no os la perdáis de vista, porque también hace de las suyas, aunque no lle a penetrar en la dermis. Este tipo de radiación es la causante de las quemaduras solares, de las reacciones alérgicas, del bronceado, y también del cáncer de piel. La radiación UVB constituye el 5% de la radiación ultravioleta que nos llega.

Importante destacar, e insistiros que cuando en el protector solar, encontramos la simbología de UVA, nos está indicando que cumple con las recomendaciones de COLIPA, y la protección frente a los UVA es mayor o igual a un tercio del factor de protección UVB. Por lo tanto, mi consejo como Farmacéutica, es que siempre busquéis este símbolo el fotoprotector que vayáis a adquirir.

Water Resistant: Cuando en un fotoprotector viene indicado, quiere decir, que éste mantiene al menos un 70% del valor de su factor de protección en la piel tras 2 inmersiones de unos 20 minutos. Es decir, unos 40minutos de inmersión en el agua. Por lo tanto, si nuestros pequeños andan en la orilla, entrando y saliendo del agua, cogiendo cubos de agua para hacer el hoyo más grande de la playa donde seguro luego tu irás dentro ;), hay que estar mirando el reloj, porque a los 40 minutos, DEBEMOS sí o sí, renovar la aplicación. Eso si antes no han acudido a la toalla para secarse, en ese caso, la reaplicación del fotoprotector debe ser inmediata.

Waterproof: Cuando en un fotoprotector vemos escrita esta “palabreja” ;), quiere decir que dicho protector solar mantiene al menos un 70% de su factor de protección durante 4 inmersiones de unos 20minutos. Es decir, un total de 80minutos en el agua.

PAO: Alguna vez os lo he nombrado. Ese símbolo del tarro con la tapa medio abierta. Para los más despistados, y los que sois la “resistencia” ;), PAO, es el periodo de vida útil de un producto cosmético desde que se abre su envase por primera vez. Y a los que nos preguntáis: “¿qué pasa si uso un protector solar del año pasado?”, y a lo que añadís: “lo abrí y lo usé sólo un par de veces, está nuevo”. Pues ante esto, sólo podemos deciros, que hay que desecharlo, muy a vuestro pesar, porque no se puede garantizar que mantenga todas sus propiedades, que en este caso, entre ellas, estaría el de la fotoprotección. Por lo tanto, más vale prevenir que curar ;).

Sweatproof: Este término es menos conocido, pero algunos, los formulados especialmente para usarse durante la práctica deportiva lo incorporan en su envase, para indicarnos la resistencia al sudor del producto.

Rubproof: Este término indica la resistencia del fotoprotector a la fricción y al roce. Un indispensable en los fotoprotectores de los más pequeños de la casa, por el continuo roce que tienen con la arena de la playa, la toalla, los juguetes (colchonetas, tablas, etc…..)

Ya sabéis, ahora sólo tenéis que contárselo a vuestra vecina del quinto! ;).

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

 

 

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