Buenos días,

¿Os habéis comprado ya el bañador este año? ;). Algunas y algunos de vosotros usaréis el del año pasado, porque justo os lo comprásteis al final de las rebajas y aún lo tenéis casi para estrenar, otros, como habéis adelgazado o engordado os tocará comprar uno nuevo, y otros simplemente porque os gusta ir a la última ;), os daréis un paseo por la sección de bañadores y os haréis con ese modelo que tan de moda está, aunque luego ( en el caso de nosotras) nos lo pongamos con un pareo, porque no nos termina de convencer como nos queda ;).

Sea como fuere, llegado este punto del año, donde los viajes a la playa y piscina están a la orden del día y donde pasaremos más tiempo en el agua que fuera de ella, yo diría que es casi obligatorio tener al menos un par de trajes de baño por eso de cambiarnos cuando salgamos del agua y mantener nuestra zona íntima bien seca y a buen recaudo de nuestra querida Candida.

Pero no os creáis que la única zona a tener a buen recaudo de la humedad es sólo la zona íntima, no, también nuestros pies, nuestra espalda, y cualquier zona del cuerpo que se os pueda ocurrir donde la humedad pueda quedar ahí, es susceptible de ser “invadida” por microorganismos que dan mucho la lata, y a los que luego nos cuesta mucho que se marchen ;).

Pero, menos mal, que existen aliados para tratar ciertas afecciones tan clásicas y típicas del verano, como son los hongos. En este caso hablamos de Clotrimazol, por ser uno de los más populares, y al que más conocéis.

Clotrimazol es un antifúngico derivado del grupo imidazol, que se suele utilizar en las infecciones dermatofíticas, incluida la tinea versicolor, las candidiasis cutáneas y las candidiasis de membranas mucosas y zonas mucocutáneas (áreas orocutánea, orofaríngea, perianal, vulvovaginal e intertriginosa). Según que casos, suele cumplir su función entre 2 y cuatro semanas de aplicación tópica, dependiendo del lugar y la extensión de la infección. E inclusive, se ha llegado a utilizar como profiláctico cuando hay más predisposición a la candidiasis, con resultados positivos.

¿Cómo actúa clotrimazol?

Clotrimazol impide el crecimiento de hongos actuando a nivel de la síntesis del ergosterol, un componente de las membranas celulares, que al inhibirlo provoca la alteración estructural y funcional de la membrana citoplasmática, dando lugar a un cambio en la permeabilidad de la membrana y por lo tanto modificando el “buen” ambiente intracelular que necesitan para el desarrollo y la división celular, que finalmente provoca la lisis celular, es decir, su ruptura.

Es decir, clotrimazol, va por ahí rompiendo las membranas celulares a base de bien ;), para acabar con ellas.

Clotrimazol es un antifúngico de amplio espectro, con actividad in vitro e in vivo, frente a dermatofitos, levaduras y mohos.

¿Puedo comprar clotrimazol sin receta médica?

La respuesta es SI ;), pero ya sabéis que esto no le exime de que tengamos que hacer un uso responsable del mismo. Y esto pasa porque cuando acudís a la Farmacia a adquirirlo, os hagamos una batería de preguntas, para asegurarnos que os lleváis el más adecuado para vuestra afección.

Hoy día en el mercado, existen presentaciones farmacéuticas que pueden dispensarse sin necesidad de receta médica. (Gine-Canestén, Canespié…)

¿Qué reacciones adversas provoca el uso de Clotrimazol?

Las más frecuentes suelen ser eritema, escozor, formación de ampollas, edema, prurito y cierta urticaria sobre la zona de aplicación. Por vía vaginal puede producir cierta irritación local.

¿Qué tipos de presentaciones existen en el mercado?

Clotrimazol, que quiere estar en todos lados ;), lo podemos encontrar formulado en cremas de aplicación tópica, en polvo, en solución para pulverización cutánea y en comprimidos y cremas vaginales, donde hay diferentes concentraciones. Y donde aquí, tras nuestra batería de preguntas cuando acudís a la Farmacia o al médico, en función de los síntomas que nos describáis, se os recomendará el uso de una presentación farmacéutica u otra.

Y por la delicadeza del asunto ;), os comento brevemente cómo se aplican los comprimidos vaginales y la crema, por si pudiese quedar alguna duda.

En el caso de los comprimidos vaginales, ¿cómo se deben aplicar?. Y la crema vaginal, ¿cómo se aplica?

En estos casos, se recomienda aplicarlos por la noche. El comprimido debe ser introducido profundamente en la vagina con el dedo, y una postura muy recomendable, es la de acostarse de espaldas y con las piernas ligeramente dobladas. Si no es así, no pasa nada, podéis ponerlo como más cómodo os resulte, siempre y cuando os aseguréis que el comprimido se ha introducido por completo.

Los comprimidos vaginales son algo caprichosos ;), y  necesitan unas condiciones adecuadas de humedad en la vagina para una  óptima disolución del medicamento. Porque si ésto no se cumple, puede ser que parte del medicamento podría  no disolverse  y quedar fuera de la vagina, perdiendo así efectividad. Por eso se insite tanto, en la importancia de introducir el comprimido lo más profundamente posible en la vagina a la hora de acostarse.

Por supuesto, NO se deben usar tampones, duchas intravaginales, espermicidas u otros productos vaginales mientras se utilicen los ólvulos vaginales. Ni tampoco es aconsejable utilizarlos mientras estemos con la menstruación.

En el caso de la crema vaginal, las consideraciones son las mismas que con los óvulos, pero para su aplicación, se nos facilita un aplicador, el cuál debemos acoplarlo al tubo de la crema y con cierta precaución iremos presionando el tubo hasta que se llene el aplicador, momento que identificaremos, porque el émbolo del aplicador se desplazará hasta el tope. Una vez realizado este paso, introduciremos el aplicar lo más profundamente posible en la vagina y vaciaremos su contenido, presionando el émbolo. Por último, retiramos el aplicador y lo desechamos. Sí, habéis leído bien, LO DESECHAMOS ;). Los aplicadores son de un único uso.

Además debemos utilizar el sentido común 😉 y evitar mantener relaciones sexuales durante el tratamiento vaginal para evitar contagios.

En el caso de la aplicación de la crema cuando no es vía vaginal, la manera de hacerlo, será limpiando y secando bien la zona a tratar antes de cada aplicación. Después cogemos una cantidad de producto, lo aplicamos sobre la zona a tratar y zonas próximas y mediante una ligera fricción, vamos insistiendo en la zona de aplicación, hasta observar su completa absorción.

Por supuesto, y por si alguien no se da cuenta ;), antes y después de la aplicación sea cual fuere la forma farmacéutica utilizada, nos debemos lavar muy bien las manos ;).

¿Todo el mundo puede usar clotrimazol?

Es un principio activo muy bien tolerado, pero tendréis que tener en cuenta que los que estéis bajo tratamiento con tacrolimus (FK-506, inmunosupresores), si tenéis que hacer uso de los comprimidos vaginales, éstos pueden interactuar produciendo un aumento de los niveles plasmáticos de tacrolimus, por lo que debéis consultar siempre al médico.

Por descontado, absteneros de usar Clotrimazol todo aquel o aquella que seáis sensibles al mismo o a algún componente de los que figuren en las diferentes presentaciones que existen. Más que nada, para evitar efectos indeseados. Y ya sabéis que para cualquier duda, no tenéis más que consultar a vuestro farmacéutico o farmacéutica ;).

Y debéis saber, y llevar especial precaución, porque el uso de clotrimazol, puede reducir la eficacia y la seguridad de los productos de látex, como condones y diafragmas, cuando se aplica en el área genital tanto en mujeres por vía intravaginal, labios y área adyacente de la vulva; como en el caso de los hombres en el prepucio y glande del pene. Este efecto es temporal y aparece sólo durante el tratamiento. De ahí, que antes os comentaba, que debemos evitar mantener relaciones sexuales.

Ya sabéis, para prevenir la “invasión” ;), por hongos, lo mejor es mantener seca nuestra piel. Prestar especial antención a vuestra zona íntima, a vuestros pies (en especial entre los dedos), vuestra espalda, cuello, y todas las zonas susceptibles como los pliegues de los brazos, piernas……donde la humedad suele “campar a sus anchas” ;).

Si hay fiebre por encima de 38º, dolor abdominal o lumbar, hemorragias vaginales, o secreciones abundantes, de nuevo debemos aplicar la sensatez y acudir de inmediato al médico.

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

 

 

 

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