Buenos días,

Mira que la tos es molesta, que no deja dormir, que produce dolores de tanto toser, que pone a uno o a una más irascible, es incómoda, inoportuna y cuando no es productiva (que en ese caso cumple su función), podríamos decir que es un auténtico estorbo. Hay muchos motivos por los que puede aparecer la tos, y siempre que ésta aparece solemos achacarlo a que estamos resfriados, hemos cogido algo de frío, forzado la voz, etc…..

Pero debéis saber, que en ocasiones, ciertos tratamientos farmacológicos pueden ocasionar como reacción adversa la incómoda, insidiosa y molesta tos, que si bien, en algunos casos se manifiesta de forma leve, en otros puede suponer tener que revisar el tratamiento para sustituirlo por otro o modificar la pauta.

Y aquí, y aprovecho para comentarlo y recordarlo, es de vital importancia el que os hagamos preguntas para averigurar las posibles causas de esa tos, y el que vosotros nos contéis, que nos déis la información que necesitamos, para darnos esas pistas que nos ayuden a llegar a una posible conclusión para ponerle remedio ;). Por eso, a veces, cuando nos comentáis que tenéis tos, os preguntamos: ¿está tomando medicación para la tensión?, ¿cómo se llaman las “pastillas” que toma?, ¿desde cuándo las toma?, ¿desde cuándo tiene la tos?……..mientras observamos vuestras caras de: “¿qué tendrán que ver el tocino con la velocidad?” ;).

Y ahora entenderéis el motivo, para lo cual, os voy a presentar a un grupo de fármacos antihipertensivos. Son los llamados IECA, y diréis, “¿los qué?”, los IECA son un grupo de fármacos denominados inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, cuya función como el resto de fármacos antihipertensores es la de disminuir el gasto cardíaco y/o las resistencias vasculares periféricas. Pero vamos a entrar un poco más en materia para entender como funciona este grupo de fármacos antihipertensores y llegar al motivo del post, que es la TOS y tratar de resolver el enigma de por qué producen ese efecto adverso.

Seguro que por vuestras mentes está rondando una pregunta, y es la de: “¿Bea, qué es eso, del sistema renina-angiotensina”?, y con toda la razón del mundo. Pero no os penséis que os voy a dejar semejante conjunto de palabras ;), sin explicaros que es y su importancia en nuestro organismo ;).

El sistema renina-angiotensina está implicado en la homeostasia cardiovascular, y el balance hidroelectrolítico, es decir, se encarga de mantener EL EQUILIBRIO, ese tan necesario en nuestro organismo para funcionar de forma correcta. Para llevar a cabo este equlibrio se ayuda de varias enzimas, como es la renina, la enzima convertidora, y las angiotensinasas… Y aunque podríamos serguir hablando mucho más sobre este sistema, con esta sencilla presentación, es suficiente. Quedaros con la importancia del sistema renina-angiotensina para mantener el EQUILIBRIO cardiovascular e hidroelectrolítico.

En una persona normal, los niveles de sodio son determinantes para definir la respuesta del sistema renina-angiotensina, cuya función principal es mantener las cifras tensionales dentro de unos valores normales, así como regular el equilibrio hidroelectrolítico y el volumen plasmático.

La mayoría de los IECA actúan como profármacos, es decir, precisan de una transformación en nuestro organismo, más concretamente por nuestro hígado para poder ejercer su actividad farmacológica, a este respecto hay dos excepciones, y son el captopril y el lisinopril, ambos no necestian de dicha transformación, pero el resto, el enalapril, ramipril, fosinopril, etc….sí lo necesitan.

Este grupo de fármacos, los IECA, lo que hacen cuando los ignerimos, es disminuir los niveles de angiotensina II y de aldosterona, e incrementan las concentraciones de bradiquinina (potente vasodilatador). Se modifican los equilibrios de todo el sistema, por lo que, además aumentan la actividad de la renina y la angiotensina I.

La eficacia antihipertensiva de este grupo de fármacos, se suele conseguir tanto en forma de monoterapia, es decir, tomándolos solos o de forma combinada con diuréticos o antagonistas del calcio. Y suelen ser muy eficaces, cuando la hipertensión está asociada a insuficiencia cardíaca congestiva y en aquellos que padezcáis insuficiencia renal y/o diabéticos.

PEEEEROOO……..ay, lo dichosos peros ;), tienen una reacción adversa que destacar, y es la TOS NO PRODUCTIVA, una reacción adversa, que no es grave, pero que resulta muy molesta en muchos de los casos y puede obligar a cambiar el tratamiento.

¿Por qué produce tos, estas “pastillas” de la tensión?

Aunque no se conoce el motivo exacto, se cree que puede estar relacionado con la liberación de bradiquinina.

También, pueden producir otros efectos adversos como son el angioedema o hipotensión entre otros.

¿Cuál es la solución?

Acudir al médico prestos ;), para que valore cambiar o sustituir el tratamiento. Una posible alternativa a un tratamiento antihipertensivo con IECA, podría ser sustiuirlos por un antagonista de los receptores de la angiotensina II, más conocidos como ARA II, que si os digo losartán, telmisartán, valsartán, candesartán os sonarán más, ¿verdad? ;), y si os digo, Cozaar, Pritor, Micardis, Kalpress, etc…ahí sí que los tenéis identificados ;).

La ventaja de este grupo frente a los IECA es que no producen tos ni angioedema, por lo que suelen ser buenos para sustiuir cuando aparecen estos efectos. Lo que si que es cierto, es que este grupo de fármacos, los ARA II tienen una acción hipotensora que se inicia de froma más gradual que en el caso de los IECA, y esto se cree que es debido a que no tienen ese efecto sobre la bradiquinina. De hecho pueden tardar varias semanas en alcanzar su efecto máximo. De ahí, que en ocasiones, los tratamientos antihipertensivos tardemos en obtener resultados con ellos.

Pero esto se lo dejamos al médico. Sólo él, decidirá que hacer con nuestro tratamiento farmacológico.

Sin más, recordaros que no os automediquéis, y ante cualquier duda consultéis a vuestro farmacéutico o farmacéutica de confianza.

Feliz día!

 

Beatriz

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