Buenos días,

“Aaachís, aachís, aaachís, perdón, que tengo una alergia…”, esta es la frase más escuchada desde hace unos días en la Farmacia ;). Porque la Primavera, esa estación del año, donde un día hace frío, otro día calor, un día hace muuucho viento, otro se pone a llover, nunca deja de sorprendernos y más en estos últimos años, donde las estaciones del año cada vez sufren más “desajustes” tanto en su llegada como en su ida ;).

Y claro, estos cambios de temperatura junto con la floración y polinización de las plantas, hacen que suframos de estos síntomas, especialmente en esta época del año. Aunque, las alergias están “por todos lados” y durante todo el año.

Hoy vamos a hablar de la cetirizina, de sus bondades, precauciones, como “se las gasta” en nuestro organismo cuando la ingerimos ;), y los temidos e indeseados efectos secundarios que nos puede ocasionar, que ya veréis que no son tantos ;).

Comenzamos……

La cetirizina se trata de un antihistamínico H1, es decir, es una sustancia que antagoniza los efectos H1 de la histamina al inhibir competitivamente dichos receptores. Se trata de un antihistamínico de segunda generación, y los de esta generación, son lo más ;), y digo esto, porque compartiendo el abanico de acciones antihistamínicas de los de la primera generación, carecen prácticamente de acción depresora central por su escasa capacidad para atravesar la barrera hematoencefálica, además de no tener efectos anticolinérgicos.

Si nos ponemos a “hilar” fino ;), debéis saber que la Cetirizina pertenece a un grupo de antihistamínicos H1 llamado piperazinas, cuyas características respecto al resto son, que presentan una duración de acción algo más prolongada que los de primera generación y con una capacidad sedante algo menor que por ejemplo, la de las etilendiaminas, aunque este aspecto puede variar según el producto.

Para los que seáis usuarios de ebastel, debéis saber, que éste viene a ser como un “primo hermano” 😉 de la cetirizina. En este caso, pertenece a la familia de la piperidinas, que no piperazinas, no os liéis ;), que aunque son “parientes”, no son exactamente iguales ;). Ah!; y menciono al ebastel, porque su princpio activo es la ebastina, el cuál junto con el resto de componentes de la familia, han ido apareciendo posteriormente a la cetirizina y guardan con ésta un perfil farmacológico muy similar. Bueno, por eso, y porque es uno de los que más se dispensa en las Farmacias ;).

Y vamos al lío ;). ¿Qué efectos secundarios produce la cetirizina?

Soléis preguntarnos y comentarnos sobre la reacción adversa por “excelencia” de los antihistamínicos: “¿me dará mucho sueño?”. “Me ha dicho Antonia, mi vecina, que ella se tiene que acostar de lo “malísima” que se pone” 😉 (siempre, y tenéis que reconocerlo, hay un componente de exageración ;)). Sin embargo Luis, el del gimnasio, me ha dicho que a él no le da sueño”………..

Pues aquí va la respuesta y solución al misterio:

Las reacciones adversas de los antihistamínicos suelen ser abundantes y relativamente frecuentes, pero depende del grupo al que pertenezca el antihistamínico. Como acabamos de ver, cetirizina pertenece a esa segunda generación tan “molona” ;). Por lo tanto, se puede decir de él, y haciendo uso de la ficha técnica de la AEMPS, donde os dejo el enlace , que hay estudios clínicos donde se ha demostrado que las reacciones adversas a las dosis recomendadas (10 mg al día), sobre suestro sistema nervioso central cuando la ingerimos, son mínimos. Es decir, apenas dan sueño, fatiga, mareo, dolor de cabeza…Al menos, en la mayoría de los casos no interfiere en nuestro día a día.

Por lo tanto, en adultos sanos sin ninguna patología previa, podemos decir, que la ingesta de 10mg de cetirizina al día, nos puede producir somnolencia, pero muy LEVE.

Y cambiando el “tercio” ;), de sus reacciones adversas, vamos a pasar a ver sus “bondades” cuando la ingerimos. La cetirizina, como buen antihistamínico H1, se utiliza en procesos de tipo alérgico exudativo. Es decir, en la rinitis y conjuntivitis alérgica de carácter estacional, para aliviar la rinorrea (cuando nos cae la gota de moquillo de la nariz), los estornudos y el picor de ojos, nariz y garganta.

En la urticaria aguda, se puede utilizar, pero actúa sobre el picor, y no sobre el edema. En las dermatitis atópicas, cetirizina no es el antihistamínico de elección, porque el alivio sobre el intenso picor en estos casos, parece estar relacionado con el efecto sedante del antihistamínico, por lo que en estos casos, mejor decantarse por otro antihistamínico “clásico”, de esos de primera generación.

Ah!, bueno, el efecto de la cetirizina, como el de el resto de antihistamínicos H1 es fundamentalmente paliativo, es decir, lo que hará será suprimir los síntomas que sufrimos, derivados de la acción de la histamina liberada, pero sin actuar más allá, es decir sin tener nada que ver sobre la reacción antígeno-anticuerpo. Por lo tanto, su eficacia dependerá del grado en que la histamina contribuya a la patogenia y la sintomatología que tengamos, Esta variabilidad interindividual, es la que hace, que en ocasiones escuchemos decir: “A mí, eso no me hace nada” ;), o “A mí, me va fenomenal” ;).

¿Cuándo empieza a hacer efecto cetirizina una vez la hemos ingerido?

Normalmente, aunque depende de cada uno de nosotros por esas variabilidades individuales, el efecto, suele aparecer tras media hora o una hora tras su ingesta (hablamos de dosis única de 10mg).

La cetirizina, ¿es mejor tomarla con comida o sin comida?

Su grado de absorción no varía con la comida, lo que si que ocurre, es que disminuye la velocidad con la que se absorbe. Por lo tanto, si necesitáis un efecto rápido, es recomendable que la toméis al menos una hora antes de comeros ese bocata de calamares, eso sí, con cerveza 0,0% ;).

¿Cuánto tiempo puedo estar tomando cetirizina?

Su uso es muy seguro, y no hay incoveniente en tomarlo durante periodos de 10 días seguidos, a dosis únicas de 10mg al día en adultos, porque no hay acumulación de la misma durante este tiempo en el organismo. Eso sí, siempre que hablamos de que no exista ninguna otra patología. Y por supuesto, siempre respetando la posología y duración del tratamiento que nos paute el médico.

Os recuerdo, que ante cualquier duda, podéis consultarla a través del correo ;).

Fuentes:

Ficha técnica AEMPS

Farmacología humana. Jesús Flórez (Masson)

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

 

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