Buenos días,

Cada vez son más los datos y la noticias alarmantes sobre el creciente uso en nuestro país de las Benzodiazepinas, los ansiolíticos e inductores del sueño. Como farmacéutica, lo veo a diario, y me pregunto ¿qué está pasando?. ¿Es fruto del estilo cambiante de vida?, ¿de la velocidad a la que vivimos hoy día?, ¿de las exigencias sociales por estar “ahí”?, ¿de las  autoexigencias personales por llegar a todo?, ¿fruto del miedo a “perder”?, ¿de querer llegar a realizarnos en todo los aspectos de nuestra vida (trabajar en horarios imposibles, llevar la casa, tener hijos, viajar, tener tiempo para uno mismo, etc..)?…..

En un estudio realizado en la Universidad de La Laguna, en la Facultad de Ciencias de la Salud y publicado en la Journal of Feminist, Gender and Women Studies 5:23-31 March 2017 por Mª Pilar Matud Aznar, se encontraron con que el 7,4% de las mujeres que participaron en dicho estudio y el 2,5% de hombres usaban medicamentos hipnóticos o ansiolíticos cuando fueron evaluados. Os dejo el enlace al estudio, porque es muy interesante, pero quiero que os quedéis con este matiz, para trasladaros que el consumo de las benzodiacepinas, es mucho mayor entre las mujeres que entre los hombres, algo que ha sido una tendencia creciente en la última década. ¿El motivo?, cada uno puede sacar sus propias conclusiones.

Y dejando esta breve introdución para que cada uno reflexione, entramos en materia para ver y conocer algo más, sobre como funciona en concreto uno de ellos.

He seleccionado el lexatin (Bromazepam) porque es una de las Benzodiacepinas que más dispensamos en la Farmacia (junto con otros). Y también son muchas las dudas que os genera cuando se os prescribe por primera vez. Por eso, hoy en el post vamos a tratar de conocerle un poco mejor, para hacer un mejor uso del mismo.

¿Qué es Lexatin? ¿Qué es el Bromazepam?

Nos referiremos mejor a Bromazepam que es el principio activo y causante de los efectos terapéuticos del medicamento Lexatin (nombre comercial). Bromazepam es un derivado de las Benzodiazepinas con una acción intermedia. Administrado a bajas dosis ejerce una acción sobre la tensión y los cuadros de ansiedad y administrado a dosis altas tiene una acción sedante y miorrelajante más marcada.

Su mecanismo de acción para los más curiosos es aumentar la acividad del GABA (ácido gamma amino-butírico) al facilitar su unión con el receptor GABAérgico. Como sé, que esto del GABA os suena a “chino” ;), os puedo decir sobre él, que se trata de un neurotransmisor inhibidor que tenemos en el cerebro, concretamente en el córtex cerebral, y que participa en la comunicación entre nuestras neuronas, siendo su papel principal el de inhibir la actividad de nuestras neuronas jugando un papel muy importante en nuestro comportamiento, congnición y sobre todo en como respondemos frente a los estados o situaciones de estrés.

¿Para qué está indicado Lexatin?

Lo primero de todo, deciros que es bajo prescripción médica. Nunca y por favor, digo NUNCA, os automediquéis con este tipo de fármacos porque vuestra vecina del quinto os los ha recomendado. O porque el amigo de vuestro amigo que es médico os lo ha dicho. Siempre, debéis poneros en manos de un médico para que valore la dosis, pauta y duración del tratamiento. Son muchos los factores a tener en cuenta antes de instaurar un tratamiento con Bromazepam.

Y dicho esto, Bromazepam está indicado en aquellos cuadros de ansiedad, angustias (emocionales), obsesiones, compulsiones, fobias e hipocondrías. Y en todas aquellas reacciones exageradas que surgen de situaciones conflictivas y de estrés.

Las benzodiazepinas en general sólo están indicadas para el tratamiento de un trastorno muy intenso que nos puede llegar a limitar nuestra vida diaria y generar un estado de estrés prolongado en el tiempo e incapacitante.

¿Qué dosis de Lexatin se debe tomar?

La posología debe ser pautada y controlada por el médico. Suele comenzarse con una pauta de 1,5 mg tres veces al día pero insisto en que las pautas deben ser individualizadas y ajustadas según las características particulares de cada uno. Eso sí, se recomienda utilizar siempre la dosis mínima eficaz y durante un tiempo que no supere entre las 8 y 12 semanas de tratamiento incluyendo la fase de retirada gradual de éste. Esto, siempre y cuando el médico no decida lo contrario porque considere que se debe continuar con la toma de Bromazepam.

El Lexatin, ¿puede tomarlo todo el mundo?

Está contraindicado en todos los que seáis alérgicos al compuesto Bromazepam o a alguno de sus excipientes descritos en el envase del mismo. Además, aquellos que sufráis insuficiencia hepática grave, respiratoria, miastenia gravis o síndrome de apnea del sueño debéis absteneros en su ingesta.

¿Se puede tomar alcohol, mientras estoy tomando Lexatin?

La respueta es un rotundo NO. Se debe evitar la ingesta de alcohol mientras estemos en tratamiento con Lexatin o cualquier otro depresor del SNC porque el alcohol potencia sobremanera los efectos clínicos de Lexatin, especialmente la sedación, depresión respiratoria y/o cadiovascular.

¿Es adictivo el Lexatin?. ¿Crea tolerancia?

Si, se puede crear cierta tolerancia, es decir, pérdida de eficacia del efecto de las benzodiazepinas a lo largo del tiempo tras su uso continuado, lo que hace necesitar de una dosis superior para conseguir el efecto deseado.

El tratamiento con benzodiazepinas puede provocar el desarrollo de una dependencia física y psíquica. Este riesgo se ve aumentando en todas aquellas personas que podáis padecer ciertas adicciones al alcohol o determinadas drogas.

¿Lexatin produce efecto rebote?

Como os comentaba, el tratamiento siempre será supervisado por un médico y esto incluye la fase de retirada del fármaco. En esta fase, se puede llegar a experimentar, dependiendo de la respuesta de cada uno y de la duración y pauta del tratamiento instaurado, un síndrome transitorio que puede cursar con cambios de humor, ansiedad, trastornos del sueño, e  intranquilidad, síntomas que cursan cuando la retirada del fármaco se produce de forma brusca, de ahí la importancia de retirarlo de forma gradual para minimizar dichos efectos.

¿Qué reacciones adversas produce su ingesta?

Entre las reacciones adversas más frecuentes, hay que destacar:

Somnolencia, cefalea, mareos, reducción del estado de alerta, debilidad muscular, amnesia……los cuales se suelen experimentar al inicio del tratamiento y suelen cesar tras la administración repetida.

Además, interfiere en la capacidad de conducción, por lo que debemos evitar conducir mientras estemos bajo los efectos del mismo.

Y hasta aquí parte de la vida y obra de este fármaco, que como siemple, deciros, que si es bien utilizado y durante el tiempo adecuado, puede ayudarnos a sobrellevar y superar ciertas situaciones. Pero ahora bien, nunca debemos automedicarnos con él y cambiar o no seguir a “pies juntillas” las pautas dadas por nuestro médico.

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

 

 

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