Buenos días,

No hay vacuna que se dispense en la Farmacia que no venga con la correspondiente pregunta por vuestra parte de: ¿Me “aguantará” hasta casa?” ó “¿cuánto tiempo tengo, hasta tener que guardarla en la nevera?”. Y si no lo preguntáis, ya estamos nosotros, los “pesados de turno de la farmacia” ;), para preguntaros: “¿vas para casa?, es por recordarte que debes guardar la vacuna en la nevera lo antes posible”.

Y es que….cuando nos hacéis esa pregunta, más bien parece que acabáis de activar una “bomba” y que tan sólo puede desactivarse una vez llegue a la nevera ;). Pues bien, algo así podría ser, pero depende mucho del tipo de vacuna, ya que cada una tiene sus condiciones especiales de conservación, a pesar de tener en común que todas ellas (al menos las que vamos a citar aquí) necesitan del frío para mantenerse en las perfectas condiciones hasta su ingesta o aplicación.

Las madres, sois las que más nos preguntáis sobre ello, sois las que más mostráis preocupación por como transportar y conservar la vacuna de la Farmacia a casa y de casa al centro de salud. O para las más precavidas, de la Farmacia directamente al centro de salud. Hay que decir, que vuestra preocupación aumenta de forma proporcional a la distancia entre la Farmacia y vuestro dulce hogar ;), o al centro de salud.

Y aunque esta preocupación es “buena” en cierta manera para tomar las medidas adecuadas para que las vacunas mantengan la cadena de frío, si bien es cierto, que siguiendo ciertas pautas y recomendaciones, así como, conociendo bien las temperaturas a las cuáles las vacunas siguien siendo estables, podéis gestionar esa “preocupación” sin “sufrir” la incertidumbre de si la vacuna estará bien o no, porque hemos ido a comprar el pan antes de llegar a casa con ella o porque hemos tenido que estar esperando un buen rato a que nos atendiera la enfermera en el centro de salud.

Lo primero de todo, es ver cuál es la mejor forma de transportar la vacuna de la Farmacia a casa, o al centro de salud. Se pueden dar dos situaciones:

  1. Vivimos cerca del centro de salud: En este caso, y si no hay temperaturas extremas de calor, podríamos llevarla en la misma bolsa de la Farmacia (siempre que no transcurran más de 15 o 20 minutos). Ahora bien, yo os recomiendo, que mejor la llevéis siempre sea cual sea la distancia, en una nevera portátil y con un acumulador de frío. Y siempre, siempre separando la vacuna del acumulador de frío con ayuda de un cartón grueso o papel arrugado y nunca dejando en contacto el acumulador de frío con la vacuna. El motivo, para prevenir que pueda congelarse. Y diréis, pero Bea, si vivo al lado, al lado. Ya….pero y si ¿te encuentras con tu vecina del quinto y te entretiene algo más de lo que te esperabas? o ¿ tienes que hacer una parada, porque alguien en la calle se ha caído y necesita tu ayuda? ;), o…cualquier situación inesperada que dificilmente podáis eludir (lo de la vecina se puede) 😉 y que os haga demoraros en el tiempo que teníais previsto llegar al centro de salud. Porque de imprevistos está llena la vida, y la ley de Murphy ya sabéis que se suele cumplir siempre o casi siempre ;).

  1. Vivimos lejos del centro de salud: Queda resuelta la duda. La llevaremos en nuestra nevera portátil con nuestro acumulador de frío, y repito, nunca entrando en contacto directo la vacuna con el acumulador.

Por lo tanto y para no “perder” la vacuna, siempre la transportaremos en una nevera portátil y con su correspondiente acumulador, que mantienen la temperatura adecuada de conservación hasta 24h.

Por supuesto, nada de darle el sol directamente, ni someterla a temperaturas elevadas. Hay muchas vacunas que son muy sensibles a la luz, por lo que debemos mantener la vacuna siempre en su envase y no sacarla en ningún momento hasta que se vaya a administrar.

Hay muchas más especificaciones sobre el transporte de las vacunas y su conservación, pero con estas premisas es suficiente para el manejo que nosotros vamos a hacer de ellas. Igualmente al final del post os dejo el enlace del Comité Asesor de Vacunas, que es la fuente de la que me he nutrido para elaborar el post ;), y donde encontraréis con mucho más detalle y el total de vacunas que se comercializan en España.

Y como os decía, para gestionar la “preocupación” por la estabilidad de la vacuna, ahora vamos a ver algunas de las vacunas más frecuentes y que vosotros más conocéis por su uso, y las posibles variaciones de temperatura que pueden “resistir” sin alterar su estabilidad. Ahora bien, de antemano queda dicho, que si evitarmos someterlas a estos cambios, mejor que mejor.

Partimos de la base que todas las vacunas que vamos a mencionar deben conservarse siempre entre los 2 y los 8ºC porque es en este intervalo de temperatura, donde conservan durante más tiempo su estabilidad. Os adelanto que están las que más dispensamos en la Farmacia en el día a día, pero hay muchas más como veréis en el enlace que os dejo más adelante.

En estas tablas, tenéis algunas de las más dispensadas en la Farmacia:

Y una vez, que habéis superado el camino hasta llegar a casa desde la Farmacia con vuestra vacuna que habéis trasportado en vuestra nevera portátil con su corresondiente acumulador de frío ;), llega el momento de dejarla guardada en la nevera de casa. Y entonces surge la duda en nuestra mente: ¿la dejo en el hueco donde guardo los huevos? ;), ¿la dejo en la parte inferior de la nevera o en la superior?…….

Antes de hablar sobre el lugar que debe ocupar en nuestros frigoríficos, debemos asegurarnos, (que suele ser lo normal), que la temperatura de éste sea entre los 2 y los 8ºC. Ah!!! y algo importante, que las gomas que tienen los laterales de las puertas estén en buen estado y cierren de forma hermética para asegurar una correcta conservación. Y por último, que el frigorífico no lo tengamos pegado a la pared, es recomendable dejar unos 15 o 20cm entre las rejillas que llevan en la parte trasera y la pared donde lo tengamos colocado para asegurar una ventilación óptima.

Pues bien, a la hora de guardar la vacuna en el frigorífico de nuestras casas, el lugar correcto es:

  1. Separadas 5cm de las paredes
  2. No deben colocarse en las puertas (por lo tanto en la zona de los huevos no ;)) porque aquí la temperatura suele ser más elevada y fluctúa más.
  3. Colocarlas en un nivel medio del frigorífico, sobre una superficie a poder ser de rejilla para evitar el exceso de humedad. Aquí os tengo que decir, que dependiendo de la vacuna y para ser más exactos, algunas deben colocarse en la parte más próxima al congelador (la más fría) y otras en la parte más alejada. Pero, este matiz tampoco afecta tanto a su estabilidad.

Por último una puntualización, siempre es mucho más recomendable que os llevéis las dosis una a una en caso de que la vacuna necesite de la administración de varias dosis.

Y para los más curiosos y todos los que queráis ampliar información al respecto, os dejo el enlace que antes os comentaba del Comité Asesor de Vacunas, que son los verdaderos especialistas en materia ;). Además, como no os he puesto todas las vacunas, seguro que alguno de vosotros necesitáis consultar alguna que no aparece en el post.

Sin más, deciros, que como siempre estamos a vuestra disposición en las Farmacias para cualquier duda o aclaración.

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

 

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