Buenos días,

Seguimos “descifrando” ;), esa información tan valiosa que nos indican los parámetros que figuran en las analíticas sobre nuestro estado de Salud. Y lo hacemos de la mano de los Leucocitos (que dan para mucho) y los Trombocitos y  Unos parámetros que dicen mucho de nosotros.

¿Sabíais que todos tenemos “guardaespaldas” de día y de noche? Si, sí, no sólo las grandes estrellas del celuloide o nuestros queridos políticos 😉 están protegidos por sus guardaespaldas (que por cierto, estos últimos todos pagamos ;)). Estamos protegidos, día y noche sin descanso, sin tregua, por unos 20.000 millones de glóbulos blancos (leucocitos) ;), ellos si son unos verdaderos “guardaespaldas” que velan por nuestra salud interna. Se generan en nuestra médula ósea y allí es donde se entrenan 😉 y especializan. Los leucocitos van patrullando por los vasos sanguíneos, los vasos linfáticos y los tejidos desechando las células que están deterioradas y combatiendo todas las sustancias extrañas que se encuentran a su paso, como pueden ser las bacterias, los virus y los hongos.

El único pero, es que son muy sensibles a ciertos factores que hacen que se debiliten, como pueden ser el estrés crónico, la falta de sueño, las radiaciones, las hormonas, el alcohol, la nicotina y el abuso de la tan famosa “comida rápida”.

¿Qué pasa si tengo unos valores elevados de leucocitos? ¿Y si es muy muy elevada?, ¿Y si, lo tengo bajos?

Cuando en una analítica nos aparece una cantidad de leucocitos que está fuera del rango de referencia, ésto nos pone en alerta, pero no debemos sacar conclusiones precipitadas hasta que se haga un análisis de los diversos tipos de leucocitos.

Cuando de forma general hay una concentración de leucocitos elevada (leucocitosis), ésto puede ser indicio de:

  1.  Infecciones bacterianas
  2. Infecciones por hongos o parásitos.
  3. Infecciones crónicas como bronquitis, colitis, artritis.
  4. Enfermedades metabólicas como un ataque de gota, cólicos del embarazo..
  5. Tumores
  6. Alergias

Si esta concentración es muy, muy elevada, entonces podría indicar que se trta de una Leucemia mielítica crónica (LMC), que es la más común en adultos. Pero, repito, para confirmar un diagnóstico de estas características (algo que sólo puede hacer un médico), es necesario realizar más pruebas, como una biopsia de la médula ósea , etc….

Si por el contrario, la concentración de leucocitos es demasiado baja (leucopenia) podría indicar que hay:

  1. Infección vírica crónica o aguda )gripe, sarampión, rubeola..)
  2. Infecciones bacterianas
  3. Malaria
  4. Sepsis
  5. Enfermedadaes autoinmunes
  6. Intoxicaciones agudas y crónicas con plomo, mercurio, monóxido de carbono, etc..
  7. Antibióticos, quimioterapia, medicamentos para la hipertensión, tiroxina, antidepresivos…

Los leucocitos, además son auténticos especialistas cada uno en su área ;). Y ahora vamos a ver algunos de estos especialistas.

Los granulocitos neutrófilos, son leucocitos que están ahí, en la primera barrera para hacer frente a los “ataques” por bacterias u hongos. Son muy rápidos llegando al lugar donde se ha producido la infección. Lo que hacen es encapsular a los “intrusos” y los digieren. En el caso de las embarazadas y de los fumadores suelen estar elevados.

Si están muy elevados (neutrofilia) puede deberse a:

  1. Infecciones causadas por hongos, bacterias, virus y parásitos.
  2. Intoxicaciones
  3. Gota
  4. Pérdida abundante de sangre (tras una operación)
  5. Cortisona, litio, adrenalina
  6. Hormonas (como los anticonceptivos)
  7. Tumores

SI están muy disminuidos (neutropenia) pueden indicar:

  1. Infecciones bacterianas como el tifus, la tuberculosis.
  2. Infeccciones víriras como la gripe, paperas, sarmapión, varicela.
  3. Malaria
  4. Enfermedades autoinmunes
  5. Lesiones de la médula ósea
  6. Alergias a medicamentos
  7. Medicamentos como los antibióticos, antidiabéticos, etc..

Luego están, los granulocitos eosinófilos, cuya función principal y para lo que están “entrenados” ;), es para combatir sobre todo a los parástios. Y además en las personas alérgicas también atacan a los alergenos. Pero éstos no actúan solos, y tienen a unos compañeros llamados granulocitos basófilos que juntos luchan contra esos parásitos y también actúan en las reacciones alérgicas.

Cuando los niveles de eosinófilos (eosinofilia) son muy elevados pueden indicar que:

  1. Reacciones alérgicas
  2. Gusanos, hongos y otros parásitos
  3. Fase de curación tras una infección
  4. Escarlatina, sarampión
  5. Cáncer

Si sus niveles son muy bajos (eosinopenia), puede indicar que:

  1. Infecciones graves y agudas
  2. Pulmonía
  3. Tratamientos hormonales
  4. Enfermedades de las glándulas productroas de hormonas

Como en toda gran batalla ;), en muchas ocasiones hace falta ayuda, aliados, para poder salir victorioso ;). En nuestro organismo, esta ayuda, la prestan los linfocitos a los granulocitos. Los linfocitos son otros leucocitos especiales, que son un número importante, ya que hay más de 300.000 millones, estando 15.000 de ellos siempre en estado de alerta listos para combatir ;). Hay dos tipos, lo linfocitos T (del timo) que organizan la defensa concreta contra cada intruso (algunos distribuyen los anticuerpos, otros sirven como memoria recordando toda la vida a esos “intrusos”, etc..) y los linfocitos B (de la médula ósea) que se encargan de generar anticuerpos a medida (inmunoglobulinas, inmunoproteínas) contra agentes internos o externos.

Cuando los niveles de linfocitos es demasiado alto (linfocitosis), puede ser por:

  1. Infecciones víricas
  2. Toxoplasmosis
  3. Tuberculosis, sífilis
  4. Leucemia linfática crónica o aguda. Enfermedad de Hodgkin
  5. Tumores
  6. Tos ferina
  7. Convalecencia después de una infección
  8. Hipertiroidismo
  9. Enfermedad de Addison

Si sus valores son demasiado bajos (linfopenia), puede ser debido a:

  1. Enfermedades reumáticas
  2. Quimioterapia, radioterapia
  3. Infección por VIH-SIDA
  4. Enfermedades autoinmunes
  5. Tuberculosis
  6. Convalecencia por infecciones como la gripe
  7. Postoperatorios
  8. Uremia
  9. Estrés
  10. etc…..

Y luego están ellos, los trombocitos (las plaquetas) que circulan millones y millones por nuestro organismo siempre dispuestos a entrar en acción cuando sea necesario. Si hay una herida, allí están ellos, colocándose en los bordes de la misma formando como un “tapón” a base de fibras proteínicas que lo que consiguen es bloquear y detener la pérdida de sangre.

Cuando los niveles de trombocitos están muy elevados (trombocitosis) puede ser debido a:

  1. Leucemia mieloide crónica
  2. Enfermedades de la médula ósea
  3. Infecciones de vías respiratorias y urinarias
  4. Abcesos
  5. Estrés
  6. Infecciones intestinales crónicas
  7. Tumores con metástasis
  8. Pérdida de sangre, anemiam postoperatorios

SI los niveles de trombocitos son demasiado bajos (trombopenia), puede ser debido a:

  1. Deterioro de la médula ósea
  2. Metástasis de la médula ósea
  3. Anemias graves
  4. Fuerte pérdidas de sangre
  5. Alergia y choque anafiláctico causado por medicamentos, alimentos, o insecticidas.
  6. Estados carenciales de vitamina C, vitamina B12 o ácido fólico
  7. etc….

Ya véis que estamos bien protegidos, que tenemos un “ministerio de defensa” bien fornido ;), y profesional, donde nada queda a la improvisación ;).

Y en el próximo post, hablaremos y analizaremos el metabolismo ;).

 

Feliz día!

 

Beatriz

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