Buenos días,

Hoy toca hablar sobre los corticoides de uso tópico. Para que los conozcáis mejor, para que sepáis la importancia de hacer un correcto uso de los mismos. Son grandes aliados cuando los necesitamos, pero seguir a “pies juntillas” las indicaciones del médico, es clave para el éxito del tratamiento con los mismos y lo más importante, para evitar la aparición de efectos indeseados.

¿Para qué se usan los corticoides tópicos?

Los corticoides tópicos suelen poseer una acción antiinflamatoria muy elevada por lo que se usan para tal fin. De hecho sus propiedades farmacológicas son cualitativamente semejantes a las de los compuestos de uso sistémico. Este tipo de compuestos difunden a través de las membranas de nuestras células e interaccionan con los receptores localizados en las células dérmicas.

Resultado de imagen de corticoides tópicos

Es importante que sepáis, que tras su aplicación, constituyen un “reservorio” cutáneo, por lo que en muchos de sus casos, en teoria no es necesaria su aplicación más de una vez o dos al día. Aunque el médico, en función de la gravedad de la afección y la potencia del corticoide que os prescriba decidirá una u otra posología. Por norma general, se suele elegir el corticoide de menor potencia que proporcione la respuesta más adecuada. Utilizando siempre en niños la menor potencia posible.

Ya os adelanto que no debéis automedicaros con ellos. Algunos pensaréis: “¿Pero, si sólo es una crema, si me pongo un poco, no va a pasar nada?”. Pues bien, CUIDADO con esa “falsa y peligrosa” creencia, que además en ocasiones somos tan osados y osadas (permitirme la expresión) de recomendar de forma gratuita a nuestros seres queridos y vecinos ;). Porque, primero debemos saber que si contiene un corticoide, para poder hacer un uso correcto de los mismos debéis tener conocimiento acerca de:

1. Que existen cuatro tipos de grupos a modo orientativo (pueden variar, especialmente de un país a otro) que van clasificados por su potencia decreciente.

2. Su penetración cutánea y sobre todo su EFICACIA dependerán de una serie de factores como son:

La concentración del principio activo que contenga. Ya que un mismo compuesto puede estar comercializado a concentraciones diferentes, consiguiéndose de esta manera diferentes efectos.

Forma galénica: Por ejemplo las pomadas son más oclusivas que las cremas, por lo que éstas por norma general se prefieren para las lesiones xeróticas; y las cremas más para lesiones intertriginosas y húmedas. Además, si tenemos la piel previamente hidratada con urea, ésta facilita la penetración de los corticoides a través de la piel.

Técnica de aplicación: Ya sabemos que las cremas, pomadas, etc…se aplican haciendo uso de una cantidad adecuada de éstas, y extendiéndola sobre la zona afectada con un ligero masaje. Pero en ciertas ocasiones, es necesaro es uso de vendajes oclusivos que ayuden a aumentar la humedad y facilitan la penetración del principio o los principios activos. Algo con lo que hay que llevar especial cuidado, porque los vendajes, también facilitan la retencion de secreciones, las infecciones y la absorción sistémica. Por lo que no se recomienda (a no ser que el médico nos diga lo contrario) utilizar vendajes oclusivos durante más de 12 horas.

Las características de la piel. Aquí un ejemplo muy claro. En las personas que padecéis o que padecen psoriasis, la piel es más permeable a la penetración de los corticoides porque ha perdido parte de us propiedades que ejercen como barrera.

El lugar donde se encuentra la lesión cutánea: La absorción de  los corticoides dependerá de la zona donde se apliquen. Por ejemplo, en comparación con el antebrazo, la hidrocortisona se absorbe hasta 40 veces más en el escroto, 6 veces más en la frente, 2,5 veces más en el tronco y 1,7 veces en el dorso de la mano. Esto influirá en la cantidad y concentración a la hora de su elección.

El papel del esquema posológico. Como os he comentado antes, la posología de una o dos veces al día, es muy aceptada, pero ésta puede variar por decisión del médico dependiendo de la naturaleza de la lesión y su intensidad. El médico podrá valorar y decidir si pautar su aplicación una vez al día, dos o incluso en días alternos (por el reservorio que forman que os he comentado antes). Además a la hora de retirarlos, también es recomendable hacerlo de forma paulatina para evitar un efecto rebote, especialmente si la aplicación se ha llevado a cabo de forma prolongada.

Por lo tanto, a no ser que tengáis conocimiento de todo ello, NO os automediquéis con ellos.

Además, y sólo os los nombro, porque es importante que los conozcáis, la aplicación de los corticoides tópicos producen reacciones adversas de gran importancia y frecuencia, entre las que destacan:

  1. Hipofunción suprarrenal. En determinadas situaciones )niños, lesiones extensas, tratamientos prolongados…) pueden llegar a originar una disminución de la función suprarrenal.
  2. Estrías cutáneas: suelen aparecer especialmente en los pliegues cutáneos.
  3. Atrofia. La aplicación de esteroides de forma continuada causa atrofia del tejido cutáneo visible.
  4. Dermatitis del tipo rosácea: Suele remitir al suprimir su uso.
  5. Dermatitis alérgica: causadas por el propio corticoide y por los excipientes.
  6. Hiperpigmentación: Ojo con el sol y su uso. Ya sea invierno o vernao. Hay que evitar la exposición al sol de la zona a tratar y hacer uso de portectores solares de factor SPF 50.

 

Espero, al menos,que tras la lectura del post:

  1. “Miréis” con más respeto ;), ese tubo de crema con corticoide que tengáis por casa de aquella vez que el médico os la prescribió ;).
  2. Y cuando estéis tentados de decirle a la vecina: “Espera, te traigo una crema que tengo en casa que va fenomenal para eso que tienes ahí” os lo penséis dos veces ;).

 

Feliz día!

Beatriz

 

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