Buenos días!

La sal, nuestra principal fuente de sodio, clave para el correcto funconamiento de nuestro organismo, no podemos perderla de vista por lo PELIGROSA que puede llegar a ser al tomarla en exceso, ya que aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades cardiovasculares que hay que tomarse muy en serio.

Hoy en día no “pasarse” en la ingesta diaria recomendada de sal es una tarea muy difícil, pero no imposible. Si uno se lo propone puede conseguir consumir esa cantidad diaria recomendada por la OMS, menor de 5g al día de sal, es decir, un poco menos de una cucharadita de café. Si, sí, habéis leído bien ;).

Resultado de imagen de cucharadita de cafe

Los “más salaos” ;), diréis, yo así no puedo comer, la comida no me sabe a nada si no es con sal. Pues bien, debéis saber que además de consumir esa sal de más, que ya lo hacéis por vuestra naturaleza “salada “;), en muchos de los alimentos que tomamos a diario, y que nosotros no añadimos sal, pero que ésta ya viene de base, estamos consumiendo una cantidad de sal muy elevada, que sumada a esa “extra” que utilizamos al condimentar nuestras comidas, puede disparar nuestros valores de sodio cada día, con el desequilibrio para nuestro organismo que esto supone.

Resultado de imagen de sal

Por eso, cuando escuchéis algunos de estos comentarios, o vosotros mismos estéis tentados de pronunciarlos o pensarlos ;), debéis saber que:

“Si sudo porque hay mucha humedad y hace calor, debo consumir más sal” : Error, debemos consumir más AGUA, pero no debemos añadir más sal a los alimentos en el proceso de cocinado para compensar. BEBER AGUA ES LA SOLUCIÓN ;).

Resultado de imagen de beber mucha agua

“La sal “natural”, es mejor que la refinada”: Ojo con ésto, el causante de los problemas de salud asociados al consumo de sal, es el exceso del consumo de sodio.Por lo tanto, si decidimos consumir una sal baja en sodio, debemos igualmente usarla con moderación y no abusar de la misma.

“La sal que añadimos al cocinar, es la principial fuente de sodio”. Error. Por desgracia, muchos, y digo muchos de los alimentos que comemos a diario contienen altos niveles de sal, que suponen un descontrol de la ingesta de sodio. En concreto el 80% de la sal proviene de alimentos elaborados. De ahí, que las recomendaciones sean intentar controlar la sal que podamos usar en nuestras casas a la hora de cocinar.

Resultado de imagen de añadir sal al cocinar

“Si no añado sal a la comida que hago, no me sabe nada”: Esto en cierta manera es así, pero nuestras papilas gustativas pueden “entrenarse” para que sean capaces de reconocer incluso nuevos sabores si reducimos la ingesta de sal. Os animo, a que probéis durante unas semanas a elaborar vuestras comidas con poca sal o casi ninguna y veréis como pasado un tiempo vuestro paladar no lo notará.

“Si como un alimento con sal, sé detectarlo”: Mmmmm…aquí, es importante que sepáis, que en ocasiones, hay alimentos ricos en sal, cuyo contenido en la misma no se aprecia mucho porque se les añaden ingredientes como los azúcares para disminuir su sabor. Por lo tanto, más leer las etiquetas y menos dejarnos llevar por nuestro magistral paladar ;).

“Yo soy joven, ya me preocuparé del consumo de sal”: Cuidado con confiarnos. Da igual la edad que tengas, que un elevado consumo de sodio hará que tus niveles de tensión arterial aumenten.

Resultado de imagen de joven

“No tomar sal es malo para la salud”: Vamos a aclarar este tema. Cuando se recomienda reducir o eliminar el consumo de sal, es porque llegar a consumir bajos niveles de sodio es dificilísimo, por la gran presencia de sal que contienen la mayoría de alimentos que consumimos. Por lo tanto, no tomar NADA de sal es casi imposible. Tan sólo se trata de reducir el consumo de alimentos procesaos y cuando estemos en casa no añadir sal en exceso a nuestros guisos.

Aquí os dejo estas sencillas recomendaciones para controlar los niveles de ingesta de sal en casa propuestas por la OMS  y al alcance de todos:

  1. No agregar sal cuando preparéis los alimentos
  2. Eliminar los saleros de la mesa a la hora de comer
  3. Limitar los picoteos salados
  4. Tratar de consumir productos con bajo contenido en sodio

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

A %d blogueros les gusta esto: