Buenos días,

Las picaduras en verano están a la orden del día, y son más frecuentes en esta época porque solemos pasar más tiempo al aire libre, viajamos más, y nos volvemos muy aventureros ;). Además dejamos las ventanas de nuestras casas abiertas, invitando a cualquier “intruso” a hospedarse como si uno más de la familia se tratase ;). A veces los vemos y podemos prevenirnos de sus picaduras, pero en la mayoría de las ocasiones nos percatamos de su presencia cuando ya nos han picado.

Ayer, 15 de Agosto, la playa hasta arriba de gente, de esos días, en los que al salir del agua te das cuenta que tu toalla ha sido rodeada por una familia y sus neveras, y mesas, y sillas, y sombrillas, y multitud de mochilas y cualquier objeto que se os ocurra que puede ser “necesario” llevar a la playa ;)… Pero algo acaparó mi atención haciéndome olvidar de como me las iba a ingeniar para conseguir rescatar mi toalla de tal “invasión”; cuando ví, un “corrillo” de gente alrededor de una señora que estaba siendo atendida por unos socorristas. Como estaba muy cerca, y como ser humano que soy ;), gozo de ese instinto de “vacinear”, (querer enterarte de algo) como dicen en mi pueblo ;), no pude resistirme acercarme a ver de que se trataba, y cuando lo ví, pensé, pobre mujer, que dolor…La señora había pisado un erizo de mar., lo que seguro le impediría poder lucir sus sandalias de tacón que quería estrenar esa noche ;)….

Y de ahí ha surgido este post, donde quiero dejaros algunas de las picaduras más frecuentes, junto con las medidas más recomendables a seguir y el tratamiento farmacológico en los casos en los que sea necesario.

Como el protagonista de la hisotria ha sido el Erizo de mar ;), empezaremos por él:

Erizo de Mar: Lo recomendable es lavar la herida con abundante ácido acético al 5%, es decir, el vinagre de toda la vida ;), a continuación llevar a cabo una inmersión de la zona de la picadura en agua caliente durante al menos 30 minutos para calmar el dolor y preparar la piel para extraer las espinas que estén incrustradas con ayuda de unas pinzas. Y por último, se lleva  cabo la  desinfección de la zona. Además es recomendable si no se tiene, llevar a cabo una profilaxis antitetánica. En este caso el tratamiento farmacológico se reserva únicamente a la toma de analgésicos vía oral en caso que sea necesario

Avispas y Abejas: En primer lugar se debe extraer el aguijón pero sin presionar, después lavar la zona con agua y jabón y aplicar una bolsa de hielo. El tratamiento farmacológico dependerá del edema producido por la picadura, llegando a ser necesaria la administración de adrenalina si se produce anafilaxia. Aquí es muy importante que sepaís, que los antihistamínicos en pomada no son efectivos, y existe riesgo de sensibilización y fotosensibilización por lo que no los empleéis vía tópica. En caso de utilizar antihistamínicos, siempre vía oral.

Medusas y Fisalias: En estos casos, y cuando se trate de una picadura de una medusa de nuestras costas españolas lo mejor es lo más sencillo ;), LAVAR BIEN CON ABUNDANTE AGUA DE MAR. Eso sí, habrá que vigilar bien la zona, para evitar una sobreinfección de la herida. Además, se pueden utilizar analgésicos y antihistamínicos vía oral para calmar el dolor producido y el picor. Y tener respeto y cuidado con estas picaduras, porque en los casos donde sea muy extensa la picadura, se puede producir shock anafiláctico que requerirá su tratamiento específico o shock neurógeno por dolor, que puede producir el ahogamiento.

Garrapatas: Aquí hay que extraer por completo al parásito, y ésto se consigue aplicando aceite, o repelente de insectos sobre la misma, lo que ayudará a que se desprenda fácilmente. ES MUY IMPORTANTE extraer por completo la garrapata. A continuación se lava la zona y se desinfecta. Si estamos seguros de que la garrapata ha sido extraida por completo y en los días posteriores no presentamos ningún síntoma como dolor de cabeza, rigidez de cuello, fiebre, debilidad, dificultad para respirar o sarpullido, entre otros, podemos estar tranquilos porque el riesgo de infección es muy bajo. Pero si por el contrario, notamos algunos de los síntomas citados o algún otro que nos haga sospechar, tendremos que acudir de inmediato al médico, ya que podemos sufrir la temida parálisis agua por garrapata.

Oruga: En estos casos, sólo necesitamos un poco de cinta celofán que nos ayude a extraer lo más rápido posible los pelos quitinosos urticantes, y en caso necesario porque el picor no nos deje tranquilos, podemos tomar antihistamínicos vía oral.

Pulpos y otros moluscos: En estos casos, hay que extraer el diente o aguijón con ayuda de unas pinzas, lavar y desinfectar bien la zona, pudiendo utilizar en caso necesario, algún analgésico vía oral.

Pulgas: Si nos hemos ido a ver los animales con los retoños ;), y nos hemos traído alguna, lo que debemos hacer es lavar muy bie la picadura y tomar algún antihistamínico vía oral, ayudándonos en caso que sea necesario de un corticoide tópico.

En todos los casos que aquí os comento, siempre debéis evitar la exposición directa al sol de la zona afectada, y el uso de protector solar se hace más que necesario, sobre todo en los casos en los que tengáis que utilizar antihistamínicos, corticoides o analgésicos.

Por descontado, comentaros, que ante cualquier complicación o infección de la zona de la picadura o mordedura debéis acudir al médico para que os paute el tratamiento necesario y tome las medidas oportunas.


Seguir disfrutando del verano 😉

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

 

 

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