Buenos días!

La profesión de Farmacéutico es muy gratificante, (aunque a veces también nos llevamos algún que otro disgustillo). Os ayudamos en lo que podemos, con nuestra modesta “sabiduria” ;), trasladandoos nuestros conocimientos en forma de consejo en beneficio siempre de vuestra salud. Y además, ahora también somos Farmacéuticos 2.0 ;), y a través de palataformas digitales como el Blog, os hacemos llegar de la mejor manera posible y con la mayor gracia que tenemos ;), la información que creemos puede ser de vuestro interés o puede haceros ser más feciles ;).

Una profesión que siempre he admirado y valorado es la de los cuerpos de Seguridad del Estado, esos Guardias Civiles o esos policias o militares, que se entregan en “cuerpo y alma” a todos nosotros, para ante cualquier necesidad estar ahí y ayudarnos a salir de un apuro o de un ascensor ;). A ellos, cuando no llevan el uniforme y hacen su función porque consiguen salvar la vida de un bañista que se ahogaba o porque capturan a un ladrón que se llevaba el bolso de la señora que estaba justo a su lado, entonces salen en la prensa, en la radio, en los periódicos y la noticia trasciende con el titular de: “Un Policía “fuera de servicio” logra salvar la vida de un bañista en Torrevieja”. Y todos, yo la primera, nos sentimos orgullosos de él o ella, y nos emocionamos al ver que existe gente en el mundo que ayuda a los demás, y que no sólo actúa cuando lleva el uniforme, que su entrega a la profesión de policia no está ligado a una camisa y un pantalón con unas botas (que bien se merece una medalla por ser capaces de llevarlas en pleno verano ;)), que su profesión la siente ya lleve su uniforme de trabajo o la última camisa que le ha regalado su madre ;).

Y no, no es que quiera ser policía, ni Guardia Civil, (que no me importaría, les admiro) es que, no puedo evitar pensar, que en la profesión de Farmacéutico, al igual que ocurre con nuestros guardias Civiles o nuestros policías, también ayudamos a las personas cuando no vamos uniformados ;), (que yo sepa aún no conozco a ningún farmacéutic@ que vaya con su bata blanca cuando cierra la Farmacia) y lo que sí hacemos es seguir ayudandoos cada vez que lo necesitáis.

  1. Porque si la vecina del noveno te ve en el ascensor, aprovecha para preguntarte que le puede dar a su nieto que está con diarrea.
  2. Porque si a la panadera ese día le duele la muela, cuando vas a por el pan, “aprovecha” para preguntarte que se toma y como se lo toma.
  3. Porque si Julián el de mantenimiento, te ve en el portal de casa, te pregunta que si le puedes conseguir el Bexsero para su nieto.
  4. Porque en el vestuario del gimnasio, tu compañera de fatigas te pregunta por una crema anticelulítica.
  5. Porque recibes la llamada de tu amiga pidiéndote ayuda porque no sabe si le afectará en la conducción ese medicamento que le han recetado
  6. Porque si comienzas una conversación de viaje en el AVE con tu compañero octogenario de al lado, puedes llegar a dar una clase magistral de estatinas ;).
  7. Porque…….

Y claro, ante esto, una servidora, personalmente se siente MUY ORGULLOSA, y se da cuenta de que escogió la profesión adecuada. Y sentir que esas personas depositan su confianza en tí, te hace subirte a lo más alto ;).

Aunque, hay un pero, tan sólo uno ;), y yo me pregunto, cuál es el motivo por el que no se hacen eco de vez en cuando en las noticias, en la radio, en los periódicos, de que los farmacéuticos somos “héroes” (y permitirme la vanidad en la expresión ;)) que aportamos cada día nuestro granito de arena a la sociedad, a vosotros nuestros pacientes para tratar de ayudaros a mejorar vuestra calidad de vida, estemos o no “en horas de servicio” ;).

Y es que, los farmacéuticos, estamos por y para ayudaros, dentro y fuera de la oficina de Farmacia. Somos farmacéuticos de pies a cabeza, con bata y sin bata ;).

Feliz día!

 

Beatriz

 

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