Buenas tardes,

Ya sabéis lo pesada que soy con el uso racional de los medicamentos, el respeto a los mismos y la presentación por vuestra parte de la famosa RECETA cuando ésta se vuelve inevitablemente imprescindible.

Este post es informativo, para que sepáis los que no lo sabíais que en ocasiones se suelen hacer algunas de estas prácticas y que desde las Farmacias, no podemos hacer otra cosa, que lo que mejor sabemos, y es velar por vuestra salud.

Por supuesto, existen excepciones, somos humanos, y podemos entender ciertas situaciones en las que depositando nosotros también nuestra confianza en vosotros, finalmente, aunque alterando el producto de la ecuación ;), todos podemos llegar a lograr lo que necesitamos.

Pero, siempre hay una parte que es totalmente inflexible, y no porque uno no quiera, sino porque la responsabilidad sobre vuestra salud es tan grande, que no podemos permitirnos ni el más mínimo riesgo. Por eso, y porque en ocasiones, el desconocimiento por ambas partes sobre cómo puede llegar a afectaros el medicamento en cuestión, o por el indebido uso que podáis llegar a hacer de él, tenemos que ponernos serios. Y como si de un Policia se tratase, debemos sacar “la placa” y haceros ver y entender que SIN RECETA MÉDICA no podemos dispensaros ciertos fármacos. Nunca nos negamos sin más, siempre os damos una explicación, para que logréis entender que no se trata de algo personal, sino del desempeño de nuestra profesión.

Es aquí, donde como si de niños se tratase, en ocasiones y algunos de los pacientes que pasan por le mostrador, tratan de utiilzar todo de tipo de estrategias, algunas de ellas, he de confesaros, que muy conseguidas, pero el ojo clínico que tenemos y nunca mejor dicho ;), nos hace que no se nos escape casi ninguna ;). Y por eso, aquí os dejo, las 5 estrategias  que solemos ver por el mostrador y que ya os informo, que están más que identificadas ;).

5 de las estrategias identificadas son:

  1. Decir la frase: “Necesito una caja de orfidal para mi abuela/madre/padre/ que ya se le han acabado y hasta la semana que viene no tiene consulta con el médico” (casos en los que sabemos que no es posible)
  2. Falsificación de recetas. Ojo!, se trata de un delito.
  3. Traer recetas caducadas: Como ya sabéis las recetas tienen una caducidad que pasada la misma, no podemos dispensarla. Y aunque nos digáis: “Pero si tengo la receta”, no es válida si está caducada.
  4. Traer la receta privada y querer llevaros varios envases con una misma receta: Esta estrategia tengo que puntualizarla. Si bien es cierto, que si váis a trataros con un antibiótico y en la receta no pone número de envases, pero en la posología y la duración del tratamiento requiere la dispensación de varios envases para completarlo, por supuesto que os dispensaremos los envases necesarios para completar el tratamiento. Pero, en el caso de ciertos medicamentos, como ansiolíticos, hipnóticos, estimulantes, etc…. dispensaremos un envase por cada receta.
  5. La frase: “Necesito el antibiótico, que sé que me voy a poner mucho peor. Que yo me conozco y no quiero acabar mala malísima….”. Aquí, lo mejor que podemos hacer por vosotros es derivaros al médico.

 

Sólo os pido comprensión. Los farmacéuticos estamos para ayudaros y para velar por vuestra salud y eso pasa por llevar a cabo nuestra profesión de una forma responsable.

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

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