Buenos días!

Este verano, no te olvides de esta vitamina! 😉

¡Empezamos!

La vitamina D o también denominada calciferol, es una de las vitaminas liposolubles imprescindibles para la formación normal de los huesos y de los dientes y para la absorción del calcio a nivel intestinal. La deficiencia de vitamina D puede causar osteoporosis y raquitismo.

Se puede obtener de dos modos:

1.Mediante la exposición de los rayos solares (UV), acordaros que siempre con prudencia y con protección solar! ;). Y nunca en las horas centrales del día.

2. Por el consumo de alimentos ricos en esta vitamina, como por ejemplo, la leche y el huevo.

¿Qué funciones tiene la Vitamina D?

Una de las funciones principales de la vitamina D y que todos conocemos es ayudar al cuerpo a absorber el calcio, uno de los minerales esenciales para la formación normal de los huesos. En la infancia se utiliza para producir y mantener el sistema óseo.

Pero no sólo se queda ahí, también desempeña un papel indispensable en el mantenimiento de los órganos. Algunas de las funciones en las que interviene son:

  1. Regulación de los niveles de calcio y fósforo en sangre.
  2. Promueve la absorción intestinal de fósforo y de calcio a partir de los alimentos y la reabsorción de calcio a nivel renal.
  3. Participa en el desarrollo del esqueleto mediante la contribución de la formación y la mineralización ósea.
  4. Interviene en los procesos del sistema inmunológico.
  5. Podría tener propiedades antitumorales.
  6. Funciones antienvejecimiento.

¿Dónde está la vitamina D?

Es fácil, sólo hay que salir a la calle a pasear 😉 porque el organismo, que ya sabemos es muy inteligente, produce vitamina D con la exposición directa al sol (no se obtiene en espacios cerrados a través de las ventanas). Pero ojo!, basta con la exposición durante 10 o 15 minutos tres veces a la semana para cubrir las necesidades del cuerpo de esta vitamina. Sin embargo, si no vives en un lugar muy soleado tendrás que recurrir a la dieta y los suplementos.

En los alimentos, la encuentras en:

  1. Pescados grasos: son la mejor opción. El atún, la caballa y el salmón contienen grandes cantidades de vitamina D.
  2. Aceites de hígado de pescado, leche, huevos y mantequilla.
  3. Carnes.
  4. Champiñones.

¿Qué pasaría si no tengo suficiente vitamina D?

Hay situaciones en las que no se adquiere suficiente calcio con la dieta dando lugar a una deficiencia de Vitamina D.

Las consecuencias de esto es que aumente el riesgo de desarrollar raquitismo, en el caso de los niños y, osteoporosishipocalcemia (bajas concentraciones de calcio en sangre) osteomalacia (patología que debilita los huesos), en el caso de los adultos.

Además, la deficiencia también podría estar vinculada con la disminución de la función cognitiva y la aparición de enfermedades crónicas siendo los más frecuentes los cáncer de mama, colon, próstata y ovarios, fatiga crónica, psoriasis, artritis reumatoide, tuberculosis, enfermedades cardiacas, enfermedades inmunológicas o mentales, como depresión y trastornos afectivos estacionales, entre otras.

Por último, saber que puede provocar que la función muscular se altere y se realicen diagnósticos erróneos de patologías como la fibromialgia.

Pero esta carencia en caso de existir es fácilmente tratable tomando suplementos.

Las cantidades diarias recomendadas de esta vitamina serían los siguientes, eso sí, habrá que tener en cuenta la edad y el estado fisiológico de ese momento:

Lactantes (ingesta adecuada de vitamina D)

  1. 0 a 6 meses: 400 UI (10 microgramos [mcg] por día).
  2. 7 a 12 meses: 400 UI (10 mcg/día).

Niños

  1. 1 a 3 años: 600 UI (15 mcg/día).
  2. 4 a 8 años: 600 UI (15 mcg/día).

Niños mayores y adultos

  1. 9 a 70 años: 600 UI (15 mcg/día).
  2. Adultos de más de 70 años: 800 UI (20 mcg/día).
  3. Embarazo y lactancia: 600 UI (15 mcg/día).

En general, las personas de más de 50 años necesitan cantidades mayores de vitamina D que las personas más jóvenes. Siempre debemos preguntar al médico cuál es la mejor cantidad en tu caso porque la toxicidad de la vitamina D casi siempre ocurre por el uso de demasiados suplementos.

¿Qué nos ocurriría si tuviésemos exceso de vitamina D?

Demasiada puede hacer que el intestino absorba calcio que no es necesario, lo cual puede provocar niveles altos de este mineral en la sangre y favorecer las siguientes situaciones:

  1. Depósitos de este mineral en los tejidos blandos como los tendones, el corazón y los pulmones.
  2. Aumento de la probabilidad de que se sufra episodios de confusión y desorientación.

  1. Posibilidad de que se desarrolle daño en los riñones.
  2. Aumento de la probabilidad de que se produzcan cálculos renales.
  3. Podría estar relacionado con la aparición de problemas gastrointestinales como las náuseas, vómitos o el estreñimiento.
  4. Se cree que puede provocar inapetencia y pérdida de peso involuntaria.

 

 

Ya sabéis, una vez más en el equilibrio está la clave! 😉

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

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