Buenos días!

Si os digo Bifosfonatos, muchos de vosotr@s igual no caéis sobre que tipo de medicamentos quiero hablaros. Pero si os digo: Ácido alendrónico (Fosamax), ácido ibandrónico (Bonviva) entre otros, seguro que ya caéis en la cuenta ;).

El motivo de escribir sobre ellos, es porque se dispensan como la “espuma”, y porque cuando algún fármaco se dispensa tanto, y su consumo se dispara sobremanera, personalmente me “saltan las alarmas”, y es casi una obligación mantenerse bien informados sobre sus usos y seguir muy de cerca los estudios que se van realizando para ver sus efectos colaterales ;). Además desde la Farmacia, procurar haceros un seguimiento a los que lleváis más tiempo en tratamiento con ellos, nunca está de más, para detectar posibles alteraciones no tenidas en cuenta.

Vamos a empezar, explicando un poco quienes son estos bifosfonatos, y a qué dedican su tiempo libre ;).

Los bifosfonatos son fármacos indicados para las alteraciones de la mineralización ósea. Son análogos sintéticos de los pirofosfatos. Se unen a la hidroxiapatita inhibiendo su destrucción por la acción osteoclástica a dosis bajas (ejerciendo un efecto antirresortivo) y también la acción osteoblástica a dosis más elevadas. Constituyen un grupo muy heterogéneo y difieren en su mecanismo de acción y efectos clínicos por lo que nos centraremos en uno de los más prescritos y dispensados en la farmacia, como es el ácido alendrónico (fosamax).

Ácido Alendrónico, o conocido “artísticamente” ;), como Fosamax. Éste, es un bifosfonato utilizado en osteoporosis posmenopáusica, de administración oral. Entre sus cualidades ;), está la de prevenir fracturas vertebrales y fracturas de cadera en pacientes con elevado riesgo. La pega es que puede producir esofagitis y la duración óptima del tratamiento no está muy clara. Es decir, no se sabe con exactitud a largo plazo si puede ser contraproducente, por lo que el seguimiento farmacoterapéutico y médico es FUNDAMENTAL en este tipo de tratamientos.

La posología suele ser de 10mg/día al levantarse y en ayunas. Aquí hay que decir, que existe una presentación semanal, que contiene 70mg, y que se toma de forma única para vuestra mayor comodidad. En ambos casos, tanto la dosis diaria como la semanal, siempre se deben tomar con un vaso de agua del grifo y separado al menos 30 minutos del desayuno u otros medicamentos que estemos tomando, permaneciendo siempre de pie (como si de un soldado se tratase ;)) durante al menos la siguiente media hora a su toma para prevenir el incómodo reflujo esofágico. Lo suyo, es que mientras se esté en tratamiento con él, se asocie siempre la toma de un suplemento de calcio y de vitamina D si con la dieta no cubrimos las necesidades diarias requeridas o nos somos mucho de dar paseos al sol. Para ello, el médico evaluará vuestros niveles de calcio y vitamina D para descartar y corregir una posible hipocalcemia. Y en cuanto a la duración del tratamiento, OJO!, porque no existe experiencia suficiente en tratamientos superiores a los 5 años. Por lo que si véis que se aproxima el “Quinto cumpleaños” recordárselo a vuestro médico para valorar tratamiento ;).

La parte menos bonita de este bifosfonato son los efectos secundarios: Puede producir dolor abdominal, flatulencia, estreñimiento, diarrea, cefalea, esofagitis y úlcera esofágica y aunque es raro que ocurra, puede llegar a causar hasta osteonecrosis mandibular (muerte de las células de la mándíbula), por lo que, una visita al dentista antes de comenzar el tratamiento y durante el mismo es lo más recomendable para prevenir este tipo de alteración.

Además y aquí está la ADVERTENCIA, se ha observado que existe un incremento del riesgo de fracturas femorales atípicas con su uso prolongado para el tratamiento de la osteoporosis, por lo que en tales casos el médico valorará la suspensión del tratamiento en función de los beneficios-riesgos en todos los que sospeche que puedan producirse tal efecto.

Cuidado con la toma de ranitidina y el ácido alendrónico, porque ésta aumenta su biodisponibilidad, además se debe evitar la toma de aspirina porque ésta aumenta su toxicidad digestiva.

Tanto para las embarazadas, los niños, y lactantes está contraindicado. Y si tu capacidad para permanecer erguido durante una hora está mermada, tampoco es recomendable su toma.

No está de más recordar, que si eres alérgico al compuesto “ni te acerques a él” ;).

Ya sabéis, muy importante que comuniquéis a vuestro médico o farmacéutico cualquier alteración observada, especialmente en vuestros huesos.

Y para terminar, para los más curiosos y los que queráis ampliar información, os dejo estas recomendaciones y la evaluación de la toma de Bifosfonatos según la FDA.

https://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/ucm266340.htm

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

 

 

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