Buenos días,

Anoche, lo volví a hacer, no sé que estaréis pensando ;), pero sí, salí a correr una vez más. Porque una servidora “no puede vivir” sin hacer deporte; que le voy a hacer es mi VICIO confesado ;). Y aunque salí con la intención de despejarme después de un largo día de mucho trabajo, resultó que mi pequeña, pero peleona “mente” ;), no me dejó hacerlo (o yo no supe) y me vino a la cabeza un fármaco que, y permitirme la expresión “se vende como churros”. Y aunque veréis que es un antiepiléptico, sus indicaciones “traspasan fronteras”.

El fármaco que os quiero presentar hoy, se llama Lyrica, y su principio activo responde al peculiar nombre de Pregabalina, el cuál hace honor a su procedencia ;), ya que es un análogo del GABA, que por si no lo sabíais, se trata del ácido gamma-aminobutírico, un neurotransmisor bastante importante, porque lo utilizan nuestras incansables neuronas a la hora de comunicarse entre ellas.

¿Para qué sirve Lyrica?

Se trata como os he comentado de un antiepiléptico. De momento se está usando en la mayoría de los casos como fármaco de segunda línea en terapia combinada, en dolor neuropático periférico, y en trastorno de ansiedad, siempre os hablo de adultos, ya que no se ha establecido seguridad ni eficacia en menores de 17 años.

He de deciros, que hay muchos casos en los que se dispensa Lyrica para tratar el dolor neuropático periférico, por lo que, si os parece nos vamos a centrar en él. Y si os surge alguna duda que a lo largo del post no os queda aclarada, ya sabéis que podéis consultar a vuestr@ farmacéutic@ ;).

Y para l@s que os estéis preguntando que es el dolor neuropático periférico, aquí va una breve explicación (de paso, entenderéis porque anoche mientras corría me vino a la cabeza este medicamento ;)).

El dolor neuropático periférico aparece como consecuencia de una daño en el sistema nervioso periférico que es una extensa red de comunicación que transmite información entre el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y todas las demás partes del cuerpo. Y os interesará saber, que las causas que pueden desencadenar el dolor neuropático periférico son además de las hereditarias, las adquiridas y dentro de éstas os destaco dos de ellas, que son:

  1. Lesiones físicas o traumatismos repentinos, como los que se producen en una caída, un accidente, realizando una actividad física, fracturas o dislocaciones, etc…. ya que en estos casos se puede producir una rotura, compresión, estiramiento o aplastamiento de los nervios, haciendo que éstos se separen total o parcialmente de la médula espinal. Además, hay que tener cuidado con los esfuerzos repetitivos, porque éstos a largo plazo pueden causar neuropatías de compresión neural donde los nervios se ven dañados por que están “atrapados” o comprimidos, como puede ser el caso del síndrome del túnel carpiano. Por lo tanto, cuidado con las posturas adquiridas poco naturales y todos aquellos movimientos que supongan mover un gran grupo de articulaciones durante largos periodos de tiempo.

  1. Trastornos metabólicos y endocrinos, y diréis, ¿qué tienen que ver?, pues mucho, porque nuestro organismo que es una “máquina” no hace nada por hacerlo, y cada función fisiológica es clave en el bienestar y equilibrio del mismo. Por eso, cuando sufrimos algún trastorno metabólico o endocrino que deteriora la capacidad de nuestro cuerpo para transformar los nutrientes en energía y procesar los desechos, esto puede ocasionar daño en los nervios.Un claro ejemplo es la Diabetes Mellitus la cual afecta a nervios sensoriales, motores, y autónomos presentando síntomas de lo más variados. Y por poneros otro ejemplo, una producción deficiente de hormonas tiroideas, nos hace retener líquidos e hinchazón de los tejidos, lo que a su vez puede ejercer presión sobre los nervios periféricos. Y así podríamos seguir con un largo etc….

Me detengo aquí, antes de seguir, para haceros una breve reflexión de lo que llevamos hasta ahora de post. Me preocupa mucho el ver un aumento considerable de la venta de Lyrica, especialmente para tratar el dolor por lesiones deportivas y por la Diabetes y eso es sólo el reflejo de que en algunos casos hay dos cosas que podemos mejorar:

  1. Ponernos en manos de profesionales deportivos para llevar a cabo una actividad física saludable (permitirme la exageración, pero es que esto se hace ;)) y no querer correr 3 medias maratones, 2 maratones y 10 triatlones sin la preparación física adecuada y las condiciones adecuadas.
  2. Alimentarnos mejor. Mejorar la calidad en nuestros hábitos alimenticios. Desde lo que comemos, hasta cuando lo hacemos y como lo hacemos.

Dicho esto continuamos ;)…….

¿Cómo se toma Lyrica?

Como siempre, será el médico quien paute la posología, en función de la indicación, y gravedad. Aquí os dejo la posología habitual (que no tiene por qué servirle a todo el mundo) en concreto para el dolor neuropático. Ésta suele ser de 150mg/día repartidas en 2 o 3 tomas, que bien pueden tomarse con o sin comida. Según la respuesta y tolerancia se puede incrementar a 300mg/día pasados 3-7 días. Una semana después se podría incrementar hasta la dosis máxima de 600mg/día.

Muy importante que sepáis, que NUNCA debéis comenzar a tomarlo por vuestra cuenta ni dejar de tomarlo de forma brusca, sino, que se tiene que hacer de forma gradual, a lo largo de al menos una semana.

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes?

En el top de la lista se encuentra el mareo, afectando a casi un 30% de las personas que lo toman, seguido muy de cerca por la somnolencia. Además se produce un aumento del apetito y por lo tanto de peso (ojo aquí con los diabéticos, ya que puede requerir un ajuste en la medicación hipoglucemiante). Además puede producir euforia, confusión, irritabilidad, alteración de la libido, estreñimiento, náuseas, etc….

¿Pueden tomarlo embarazadas y lactantes?

No. Y como siempre, aquí se deja en manos del médico que es el que está en disposición de evaluar y sopesar los beneficios-riesgos.

Ah!!..Y que sepáis, que no debéis beber alcohol si estáis en tratamiento con Lyrica, ya que la pregabalina incrementa los efectos del alcohol sobre nuestro sistema nervioso central, además si estáis en tratamiento con alguna benzodiazepina, ésta también verá aumentado su efecto.

Por último comentaros que el uso de este fármaco en nuestros más mayores, les puede hacer más vulnerables a sufrir una caída debido a la somnolencia y el mareo que puede producir por lo que especial cuidado con ellos si tienen que tratarse con él.

Y sin más, me despido, que el sábado promete ;).

 

Feliz día!

 

Beatriz

 

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