Buenos días,

Hoy le dedicamos el post a él, al SEGURIL, otro de los medicamentos, que nos solicitáis en la Farmacia cuando queréis perder peso o cuando llega el calor para aliviar esa hinchazón de piernas producida en muchas ocasiones por la retención de líquidos y por el propio calor. Se trata del diurético SEGURIL, el cual, SIN RECETA MÉDICA no lo dispensamos, y diréis, ¿por qué? “si lo único que hace es ayudarte a hacer más “pipí””.

Porque el SEGURIL, NO ESTÁ INDICADO ni para llevar a cabo tratamientos de adelgazamiento, ni para librarse de la sensación de piernas cansadas. Es importante que sepáis que la eliminación de agua y electrolitos que se produce con su uso, si no es de una forma controlada y porque realmente es necesario, puede conllevar serias consecuencias como veréis a lo largo del post.

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Es por eso, que hoy hacemos un repaso a qué es, cuáles son sus indicaciones, y las consecuencias de hacer un uso indebido del mismo.

Antes de nada, vamos a ver que es un diurético y sus indicaciones.

¿Qué son los diuréticos?

Se tratan de fármacos que disminuyen la reabsorción renal de sodio y cloro, actuando en diferentes segmentos de la nefrona según pertenezcan a un grupo u otro.

Las indicaciones generales más frecuentes de los diuréticos son: tratamiento del edema de origen cardíaco, hepático o renal, para tratamiento de la hipertensión arterial esencial (y algunas secundarias de origen renal o endocrinológico) y ciertos trastornos hidroelectrolíticos o del equilibrio ácido-base.

Ahora sí, ¿qué es Seguril?

Seguril, o mejor dicho, su principio activo FUROSEMIDA, se trata de un diurético que pertenece al grupo denominado diuréticos de techo alto (de asa). Se denomina así por actuar sobre el Asa de Henle del riñón, que no es más que un tubo con forma de “horquilla” ubicado en las nefronas.

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Los diuréticos pertenecientes a este grupo inhiben el transporte de cloro en la membrana luminal de la parte gruesa del Asa de Henle. Su efecto es dosis-dependiente y además aumentán la excreción de sodio, cloro, potasio, calcio, magnesio y bicarbonato.

Tienen acción venodilatadora, lo que podría contribuir de forma significativa a ese efecto diurético. Y atención, porque sus se suelen emplear en el tratamiento de:

  1. Insuficiencia cardíaca
  2. Edema de origen cardíaco, hepático o renal
  3. Tratamiento coadyuvante en el edema agudo de pulmón
  4. En caso de urgencias hipertensivas
  5. Oliguria por insuficiencia renal (disminución anormal del volumen de orina)
  6. Hipercalcemia (altos niveles de calcio)
  7. Hiperkalemia (niveles altos de potasio)
  8. Algunos casos de insuficiencia renal aguda
  9. En la hipertensión arterial como alternativa a las tiazidas (otro grupo de diuréticos) cuando éstas no se pueden utilizar por estar contraindicadas pero se necesita el uso de un diurético. Pero ojo!, como antihipertensivos no son más eficaces que las tiazidas y producen más trastornos hidroelectrolíticos.

La furosemida, se puede decir que es la estrella de este grupo de diuréticos 😉, ya que es el más experimentado de todos los que pertenecen al mismo y quizás por eso, es la que más conocéis y nos solicitáis. Pero como estáis viendo, si gozáis de una buena salud ;), y no presentáis ninguna de las anteriores afecciones, NO ES NECESARIO QUE LA TOMÉIS, a no ser que un médico os lo indique.

Y una vez que sabéis cuáles son sus principales usos; lo que hará que no lo pidáis más para bajar de peso ;); vamos a ver que efectos secundarios produce su ingesta.

Yo lo llamo el síndrome del “hipo” ;), y no porque nos de el hipo que todos conocemos, sino porque da lugar a una alteración hidroelectrolítica con concentraciones en sangre disminuidas de sodio, potasio, calcio y magnesio entre otros.

  1. Hiponatremia: debéis saber que ésta puede causar debilidad muscular, inapetencia, irritabilidad, dolor de cabeza, etc..
  2. Hipopotasemia: los bajos niveles de potasio suelen manifestarse con fatiga, daño muscular, estreñimiento, espasmos o debilidad muscular y sensación de palpitaciones entre otras.
  3. Hipocalcemia: si bien es cierto que cuando los niveles de calcio no están demasiado bajos, no suele dar síntomas, pero en los casos más extremos se suele producir lo que se llama como la tetania que es causada por una hiperexcitabilidad muscular donde se dan espasmos musculares muy dolorosos e involuntarios en manos, pies y cara.
  4. Hipomagnesemia: los síntomas que dan lugar su carencia son: convulsiones, fatiga, calambres musculares y debilidad muscular.
  5. Hipotensión
  6. Fracaso renal agudo
  7. Xantopsia (visión amarilla)
  8. Inquietud
  9. Urticaria, prurito y eritema multiforme.

¿Se puede usar durante el embarazo y la lactancia?

Aquí, por supuesto, el médico valorará, pero ya os digo que está contraindicado en la lactancia y en el embarazo se debe descartar su uso durante el primer trimestre del embarazo. Además está catalogado por la FDA en el grupo C.

Espero que con esta información, se quede desterrada la idea ;), de que “sirve para adelgazar”.

Si lo que queremos es conseguir adelgazar, lo mejor es acudir a un especialista y nunca automedicarnos. Inclusive los productos naturales, siempre hay que tomarlos con respeto y observando cualquier posible alteración en nuestro organismo.

Resultado de imagen de deporte, y alimentacion equilibrada

¡Ya sabéis, lo mejor: buena hidratación, deporte, mucho deporte ;), y una alimentación equilibrada!

Feliz día!

 

Beatriz

 

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