Buenas tardes,

Mmmmm….vamos a abrir el apetito, no sé si habréis oído hablar del Kamut, un cereal que tiene ya unos cuantos años, y que antes todo el mundo “pasaba de él”, pero ahora, como todas las modas, ha resurgido, y ya se está ganando la etiqueta de “superalimento” ;).

Primero fue la Quinoa, se puso de moda, y empezamos a verla en supermercados en diferentes formatos y ahora el que viene pisando fuerte, el último grito healthy ;), es el KAMUT, y viene dispuesto a desbancar a la Quinoa.

Presta atención, porque si eres de l@s que te gusta estar a la última en cuanto a tendencias de alimentación ;), no puedes dejar de conocer el KAMUT.

Resultado de imagen de kamut

Se trata de una de las variedades de trigo más antiguas, tiene forma ovalada y el grano es algo más grande que el del trigo convencional. Su nombre técnico es Triticum turanicum al que se le llama también Khorasan. Y su sabor es muy parecido al de las nueces.

¡Ojo!, es muy digestivo, pero los celíacos deben llevar especial cuidado con su consumo y evitarlo porque no deja de ser una variedad de trigo.

Para que lo conozcáis un poco mejor, vamos a desgranarlo ;), y ver cuales son los principales nutrientes, vitaminas y minerales que contiene para que seáis vosotros mismos los que os decantéis por tomarlo o no ;).

Entre sus componentes contiene:

  1. Vitaminas del grupo B: esenciales para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, sistema circulatorio, la piel, beneficiosas durante el embarazo y ayudan a mantener a raya al sistema inmunitario.
  2. Vitamina E: Es bien sabido, su gran poder antioxidante que nos protege ante los radicales libres y retrasa el envejecimiento. Además participa en la formación de glóbulos rojos y en la coagulación sanguínea.
  3. Selenio: También un potente antioxidante y que nos ayuda a prevenir daños cardiovasculares, aparición de cáncer, diabetes, artritis, hipotiroidismo, infertilidad o cataratas.
  4. Calcio: Nos ayuda a que los músculos se relajen, participa en ciertas funciones del sistema nervioso, combate la osteoporosis, favorece la coagulación de la sangre, estimula la secreción de hormonas y participa en la absorción de la Vitamina B12.
  5. Potasio: Clave en la funcionalidad de los sistemas muscular y nervioso, forma parte de los huesos, metaboliza hidratos de carbono, interviene en la producción de proteínas, regula la cantidad de líquidos en el organismo, evita la hipotensión arterial (tensión baja) y colabora en el buen funcionamiento del corazón.
  6. Hierro: Transporta el oxígeno, participa en la producción de hemoglobina, mejora nuestro sistema inmunitario, evita la fatiga y la anemia ferropénica.

  1. Proteínas: Participan en prácticamente todos los procesos que ocurren en nuestro organismo, se encuentran en hormonas, enzimas, forman parte del sistema inmunológico, etc.
  2. Grasas: Su contenido en grasas es mayor que en el trigo convencional y son, mayormente, Omega 6, por lo tanto, no os asustéis, ni tengáis miedo en consumirlo porque son las llamadas “GRASAS BUENAS” ;).
  3. Magnesio: Nos hace mantener dientes, huesos y un corazón sanos, interviene en el buen funcionamiento de los nervios y los músculos, participa en la formación de proteínas y en la liberación de la glucosa.
  4. Fósforo: activa a las enzimas, disminuye la pérdida de masa ósea, previniendo la osteoporosis, previene las caries, ayuda a que nuestros riñones y corazón funcionen correctamente.
  5. Zinc: es muy importante para nuestro sistema inmunitario, para el crecimiento, la fertilidad y la cicatrización de heridas.
  6. Hidratos de carbono complejos: son una buena fuente para personas con altos requerimientos de energía y para niños

Además tiene un elevado efecto saciante por su alto contenido en fibra ayudando a mantener controlados los “ataques de ansiedad” ;), por la comida. Por lo que si quieres comenzar a perder peso, puede ser un gran aliado.

Feliz día!

 

Beatriz

A %d blogueros les gusta esto: