Buenos días,

Como es sábado, ya casi casi primaveral y hay ganas de reirse un rato y tomarse las cosas con filosofía ;), hoy os voy a dejar algunas de las situaciones, comentarios, expresiones, gestos y demás “muestras de amor” 😉 y “desamor” que en ocasiones se producen en la Farmacia, y que nos “sacan de quicio” hasta el punto de tener que escondernos en un lugar donde nadie nos vea y respirar profundamente para poder seguir ;).

Pero que quede dicho de antemano, que sin vosotros, el papel del Farmacéutico Comunitario no tendría sentido, ya sabéis que sois nuestro motor, la razón de ser de nuestra profesión. Aunque a veces lo cortés no quita lo valiente ;).

Ya podéis intuir que es un post de “destape” ;), de emociones y de pura sinceridad, eso sí, con algo de gracia para que nadie se ofenda, que la vida está para tomársela con humor ;). Además, es un post algo personal, que me atrevo a generalizar, pero aquí depende del carácter de cada uno e incluso del nivel o grado de humor que tenga en el momento de tener la situación en cuestión.

Y….estos son sólo algunos de los momentos más “desquiciantes” ;), para un Farmacéutico o personal de la Farmacia:

  1. Despertares de madrugada durante una guardia, pongamos por ejemplo a las 4 de la mañana, para solicitar un urgente peine para un bebé. Cada uno que saque su conclusión ;).
  2. Suspiros, comentarios del tipo: “no llego al tram”, “no llego al bus”, “me cierran la pescadería”, “me van a multar, que tengo el coche mal aparacado”, etc….mientras preparamos la medicación de la abuela, que es polimedicada y que por supuesto aunque somos rápidos, siempre comprobamos y vamos con cautela para no equivocarnos. Y para eso, se necesita algo de tiempo, un tiempo que es imprescindible para garantizar la seguirdad en la dispensación. Por lo que os pedimos por favor, que cuando vengáis a la Farmacia a por una cantidad importante de medicación, tengáis cierta paciencia y cambiemos esos suspiros y comentarios, por una agradable conversación, que simplemente puede ser del tiempo ;).
  3. Leer bien el cartelito del SIGRE, nos llevamos sorpresas al cambiar las bolsas, y llegamos a encontrarnos auténticas “reliquias” ;), pero siento deciros una vez más, que éste no es una papelera ;). Se trata, y ya lo sabéis de otro post, de un punto de recogida de envases y medicamentos caducados o que ya no usamos. Por lo tanto, chicles, pañuelos usados, envases de zumos, restos de bocata de la merienda de los niños, y un largo etc….a las modernas papeleras que os tenemos distribuidas por la Farmacia 😉 y que tanto nos ha costado elegir para que queden monas con el resto del mobiliario.

  1. Preguntaros si queréis toda la medicación que aparece en vuestro sistema electrónico y obtener un sí por respuesta, además acompañado de una mirada y una sonrisa que nos sirve para confirmar, y cerciorar, que efectivamente lo queréis. Disponernos a preparar la medicación: sacar de las cajoneras los medicamentos, cortar los precintos, quitar la etiqueta a los pañales, pediros si ha faltado alguna caja de nolotil y cuando todo está listo, la frase más temida: “No, nena, esto no lo necesito, y esto tampoco que me queda mucho, que el médico no sé porque me receta tantas cajas si ya no lo tomo” :O!
  2. Cuando salimos de la carrera, y somo jóvenes con nuestras pieles tersas y relucientes ;), o incluso, aquellos y aquellas que tienen la suerte de a pesar de los años , que éstos no se noten y creáis que tienen  25 años, algunos de nuestros pacientes (sobre todo los más frecuentes), prefieren que les atienda el o la FARMACÉUTICA, y eso a pesar de llevar una placa identificativa donde pone el puesto desempeñado en la Farmacia. Esto señores y señoras ;), no ayuda a la autoestima de ese recién licenciado, que con tanta ilusión salimos raudos al mostrador en nuestras primeras ocasiones, para ganarnos vuestra confianza y simpatía ;). Por lo que os animo a mimar a los recientes titulados 😉 en esas primeras ocasiones que todos hemos tenido que vivir y a todos aquellos que la genética les ha dotado de una piel envidiable que les hace parece 10 años más jóvenes! ;).

 

Son situaciones de nuestro día a día, y que sin ellas, la profesión no sería lo que es, ni nos daría para pasar tan buenos ratos ;).

Feliz día!

 

Beatriz

 

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