Buenos días,

Miraros, las rodillas ;), si sí, miraros a ver si tenéis las “típicas cicatrices” en ambas rodillas de cuando una vez os caísteis de pequeños. La caída “estándar” de apoyar las rodillas y las manos, que cuando era más aparatosa de lo normal, nos hacía llegar a casa con las rodillas con dos rasguños ensangrentados.  Algunos de vosotros no las tendréis, pero la gran mayoría tendrá alguna que otra marca insignia ;), de haber disfrutado y exprimido la infancia. Aunque todo hay que decirlo, estas cicatrices también nos pueden haber aparecido siendo ya madurit@s ;), por un tropiezo o caída tonta de la que seguro hemos tardado algo más en recuperarnos.

Resultado de imagen de heridas en las rodillas por caidas

Sea cual sea el motivo de la aparición de la herida en cuestión ;), el tema es, que en alguna ocasión nos hemos tenido que enfrentar a nuestra madre, padre, abuelos o nosotros mismos, siendo más pequeños o no tan pequeños con el bote de agua oxigenada en la mano dispuestos a “rociarnos” con ella esa herida ensangrentada que en esos momentos nos nubla el pensamiento y nos hace pensar que “no soportaremos” ese picor, que aunque soplemos y soplemos nos resulta insoportable ;).

Y el tema de hoy, va de antisépticos y desinfectantes. Porque en algún momento habréis dudado, de que és mejor, o qué se debería poner, si Agua oxigenada o Betadine.

Lo primero que debemos saber es la diferencia entre antiséptico y desinfectante:

  1. Antiséptico: son fármacos que DESTRUYEN los microorganixmos patógenos, actuando en las superfcicies de tejidos vivos. Es decir, sobre nuestra piel en este caso.
  2. Desinfectante: son sustancias que producen la MUERTE O ELIMININACIÓN de los microorganismos patógenos en elementos inanimados, es decir, para objetos, materiales, superficies, etc.

Bien, y ahora vamos a ver que diferencias hay entre el Agua oxigenada, (a parte de utilizarse popularmente para aclarar el cabello, entre otros usos ;)), y el betadine.

El Peróxido de hidrógeno, el cuál, está “bautizado” como AGUA OXIGENADA ;), se trata de un antiséptico y desinfectante de material que no es corrosivo ni deja residuos. Su uso tópico, se suele limitar porque se produce una rápida descomposición debido a la catalasa tisular, que anula su capacidad antiséptica (excepto sobre los “bichitos” anaerobios, por lo que se empela en la eliminación del tejido muerto de heridas). No es muy recomendable usarlo como único antiséptico.

Por lo tanto, el agua oxigenada está recomendada usarla en la limpieza de heridas a una concentración del 3% o 10vol. , incluso en el ablandamiento del cerumen, pero en este caso a una concentración mucho menor, del 1,5%.

Nunca se aplicará los ojos ni en cavidades cerradas (por riesgo de embolia gaseosa), y es incompatible con soluciones fuertemente oxidantes como el yodo.

Y por otro lado está el Betadine, ese que siempre nos caduca 😉 en el botiquín de casa y que acudimos a reponerlo, sólo cuando nos hace falta porque el amigo de tu hijo se ha caído o tu haciendo los 100 metros lisos por llegar al autobús, te has tropezado y has caído “en plancha” 😉 en medio de la acera.

La Povidona Yodada, conocida popularmente como BETADINE, es un antiséptico general y desinfectante de amplio espectro. Es el compuesto de yodo más usado porque no es tan irritante y no mancha tanto como la tintura de yodo.

El Betadine está indicado para heridas, para preparar la piel sana antes de una operación. También existe uno específico para la vagina. En forma de champú se suele usar como antiséptico del cuero cabelludo y zonas pilosas, para lavados quirúrgicos de manos, lavados vesicales, etc…..

Y según el uso que se le vaya a dar, sus concentraciones son diferentes, os comento algunos ejemplos:

El que utilizamos en casa (el que más nos interesa) para heridas es al 10%.

El que utilizan los médicos para sus lavados quirúrgicos de manos, limpieza de piel preoperatoria y antisepsia del cuero cabelludo, suele ser del 7,5%.

Las soluciones vaginales, son mucho menos concentradas, siendo su concentración de tan sólo el 0,3%.

Su uso está contraindicado en recién nacidos por riesgo de absorcion excesiva, y nunca se debe asociar a compuestos que contengan mercurio. Además a no ser que el médico te lo prescriba, está desaconsejado su uso durante el EMBARAZO Y LA LACTANCIA.

Por lo tanto, mi recomendación, ante una herida lo primero, es LAVARLA CON AGUA Y JABÓN, y una vez la herida esté limpia, tras dejarla secar sin frotar con la ayuda de una gasa aplicar el betadine.

También podemos aplicar agua oxigenada “a chorro”, y explico esto de “a chorro”, porque lo que se pretende con ella es asegurarnos la mejor limpieza posible de la herida, y al hacerlo a presión, la efervescencia que forma su burbujeo, junto al arrastre que produce la presión con la que estemos irrigando el agua oxigenada hará que además de por sus propiedades que antes hemos comentado, por el efecto arrastre, ayude a la mejor limpieza. Se debe dejar unos minutos secar al aire para que se evapore (no aplicar el betadine de forma inmediata), y a continuación con un poco de algodón y sin frotar aplicaremos betadine para asegurarnos una desinfección correcta de la piel.

Resultado de imagen de picor con el agua oxigenada

 

CONCLUSIÓN: el agua oxigenada se “queda corta” y no nos aseguramos una eliminación de los “bichos” ;), por lo tanto, el BETADINE siempre será el de elección en pequeñas heridas.

Sobra comentar, que si la herida es muy profunda, extensa, está con la piel de alrededor inflamada o supura, debemos acudir a nuestro centro de salud a que el médico le de un vistazo, porque lo más probable es que necesitemos un antibiótico ya sea tópico o via oral en función de la gravedad.

Que paséis un feliz domingo!

 

Beatriz!

 

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