Buenos días,

Por aquí por Alicante ya empezáis a entrar por la puerta de la farmacia con pañuelo en mano limpiándoos el incómodo “goteo acuoso” que os produce la alergia. Y aunque aún no estamos en Primavera, (falta poco menos de un mes) los días que salen con algo de viento, remueven el ambiente con todo tipo de partículas que aunque son invisibles a nuestra vista ;), están ahí para hacer de las suyas y producirnos ese picor de ojos y nariz, haciendo que el pañuelo, el cual, y todo hay que decirlo, hay una gran variedad de ellos ;), algunos lo usáis de tela, otros mentolados, otros con algún dibujo, y otros simplemente echáis mano de uno que lleváis en la chaqueta ya usado, pero que en ese momento os hace tener una amplia sonrisa al haberlo encontrado y evitar ese incómodo momento de: “Ahora como me limpio…” ;).

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Y tras introducirnos en el mundo del pañuelo y sus variedades ;), hoy toca hablar de los antihistamínicos. Y como hay muchos, nos centraremos en los que más solicitáis, que suelen ser los que DAN MENOS SUEÑO. Es muy frecuente que al médico le digáis que esta vez queréis uno que no de tanto sueño, y cuando acudís a nosotros a la farmacia, el requisito número uno suele ser ese ;).

Lo primero de todo, debéis saber que existen varios tipos de antihistamínicos, entre los que están los antagonistas de los receptores H1 y los antagonistas de los receptores H2. Hoy hablaremos de los antagonistas H1, que son los que conocéis para tratar los síntomas de carácter alérgico. Pero antes, una aclaración, no debéis confundirlos con otros muy famosos y que también usáis mucho, los antagonistas H2 que son los que bloquean especificamente dichos receptores H2 de la mucosa gástrica, y que si os digo RANITIDINA seguro que hacéis una asociación ;). Estos últimos, reducen la actividad secretora gástrica.

Pero el tema de hoy va de alergias, y los antihistamínicos H1 se usan con mucha frecuencia en procesos de tipo alérgico exudativo. Su efecto es paliativo, es decir, no curan, sólo ayudan a suprimir los síntomas que derivan de esa acción de la histamina liberada en nuestro organismo, sin llegar a actuar sobre la reacción antígeno-anticuerpo. (para eso existen las vacunas). Por lo tanto, su eficacia va a depender del grado en que la histamina contribuya a la sintomatología que se tenga en ese momento.

Os dejo tres ejemplos:

Si padecemos rinitis o conjuntivitis alérgicas de carácter estacional, que suele ser la más frecuente, nos servirán para aliviar la rinorrea (el goteo) el estornudo y el picor de ojos, nariz y garganta, pero no nos harán mucho en la congestión nasal.

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Si lo que tenemos es una urticaria aguda, notaremos beneficios sobre el picor, pero en menor medida sobre el edema que producen este síntoma.

En las dermatitis atópicas tan frecuentes hoy en día, así como en las dermatitis por contacto, lo que hacen los antihistamínicos H1 es aliviar el intenso prurito (picor).

Antihistamínicos hay para aburrir, y hoy vamos a ver los antihistamínicos H1 que carecen de acción anticolinérgica y que no atraviesan la barrera hematoencefálica, por lo que casi no producen somnolencia a las dosis más habituales. A estos se les ha bautizado con el nombre de anhistamínicos no sedantes y algunos de ellos y cuyos nombres os sonarán más son: cetirizina, ebastina (ebastel), levocetirizina (xazal, muntel), loratadina, desloratadina (aerius), bilastina (bilaxten, ibis, obalix)etc…

En términos generales casi todos ellos a dosis altas si que pueden producir algo de sedación (pero sólo a dosis muy altas), y de forma más rara pueden producir cefalea, náuseas, vómitos, etc..

Se debe tener especial precaución en casos de epilepsia y de problemas hepáticos. Además el consumo de alcohol y sedantes no está recomendado ya que potenciaría los efectos sedantes. Ah! y si os tenéis que someter a pruebas de alergia, debéis saber que al menos hay que suspender su toma al menos un mes antes de las mismas para que no interfieran en los resultados.

Aquí os dejo un cuadro resumen con la posología habitual de alguno de ellos, como siempre, recordaros que la posología siempre se deja en manos del médico:

Por supuesto, cada uno de nosotros reaccionamos de una manera diferente a la toma de los medicamentos, por lo que puede darse el caso, que digáis, “Bea, yo me tomo el ebastel y me da sueño”, y puede ser, pero en términos generales, estos antihistamínicos que hemos visto, son los que menos somnolencia dan en comparación con otros ;).

Recordaros, que cualquier duda concreta acerca de alguno de ellos, nos tenéis a vuestra entera disposición a mí y todos los compañeros de profesión ;).

Feliz día!

 

Beatriz

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