Buenos días,

Hay días que me pongo a pensar, ¿estoy haciendo bien mi trabajo?, ¿qué podría mejorar?, ¿qué necesitaría cambiar para evitar esto que no me gusta, o evitar sentirme así cuando tal cosa sucede?, ¿depende sólo de mí?, ¿necesito ayuda o puedo yo sola? ;), etc… Estas y otras muchas preguntas sacuden mi cabeza cuando no tengo un buen día, o cuando todo va bien y de repente, ZAS!!!, algo ocurre, algo escucho, alvo veo, algo siento, que me hace cambiar la visión de ese “maravilloso día que quería tener” ;).

Tratando de dejar a un lado las valoraciones subjetivas, intento hacer un análisis minucioso de lo que ha ocurrido cuando el día se ha torcido, para evitar que me vuelva a pasar o si me pasa, tomármelo con más humor, que al fin y al cabo, es lo mejor que podemos hacer en esta vida. Y en la Farmacia, el sentido del humor, NO PUEDE FALTAR ;), o al menos, no debe hacerlo. Trabajar cara al público, cara a vosotros, nuestros pacientes ;), a veces, resulta, voy a utilizar la palabra “delicado”, porque depende de como estéis vosotros y de como estemos nosotros, cada uno a nuestro lado del mostrador, el que se convierta el acto de dispensar en toda una “aventura”, donde en la mayoría de los casos hay final feliz, pero en otros, el final se queda abierto, como en las segundas partes de las películas, donde no sabes si al volver, todo acabará con una sonrisa o no ;).

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Porque hay ocasiones, en las que aunque seamos auténticos “superhéroes o heroínas” ;), al conseguiros todo lo que nos pedís, al daros solución a vuestras dolencias, etc….no llegamos a vuestras expectativas individuales por más que nos lo propongamos. Y eso por un lado, me gusta mucho; y me explico, sois exigentes con nosotros y eso nos hace mejorar más aún. Es una simbiosis perfecta, donde ambas partes salimos ganando 😉

 

 

Por eso, y poniendo de nuestra parte, he pensado en este decálogo que considero debe cumplirse para ser un buen farmacéutico, al que os animo a los compañeros de profesión a que lo completen si desean y a vosotros nuestros pacientes a que nos sugiráis que necesitaríais o que os gustaría que hiciésemos para mejorar nuestra atención hacia vosotros ;).

Un buen Farmacéutico:

  1. Está en constante formación en todos los ámbitos que abarcan la Farmacia, desde la Farmacología en primer lugar, hasta la gestión de la oficina de Farmacia, del equipo humano que en ella trabaja, etc…
  2. Da el mejor servicio asistencial que está en su mano. Es decir, trata de conseguir siempre lo que necesitáis. Desde un medicamento, hasta la liendrera más sofisticada que vistéis en la televisión el año pasado ;).
  3. Se adapta a las nuevas tendencias, incluyendo nuevos servicios en la Farmacia, que os ayuden a mejorar vuestro estado de salud.
  4. Se interesa por vosotros y vuestro estado de salud.
  5. Os escucha
  6. Su “prodigiosa” memoria ;), y el estado de alerta que mantiene, os hace que mejoréis la adherencia al tratamiento que estéis tomando. Avisándoos ante cualquier posible interacción o explicándoos como es mejor que os toméis la medicación.
  7. Siempre, se asegura de que has entendido lo que te ha dicho.
  8. Casi siempre consigue, que salgas por la puerta con tu problema resuelto ;).
  9. Te recibe y despide con una sonrisa.
  10. Te valora, porque eres su razón de ser.
  11. ………… ¿qué más se te ocurre a tí como farmacéutico? 😉
  12. …..y ¿cómo paciente?, ¿qué te gustaría?

 

Tengo guardadas unas cuantas más en el tintero ;), pero me gustaría que fuéseis vosotros los que pensaráis cada uno a nivel particular, en las vuestras.

Que tengáis un Feliz Domingo!

 

Beatriz

 

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