Buenos días,

Hace un tiempo, (siento la tardanza) uno de vosotros, me sugirió que podría hacer un post sobre las insulinas, que le gustaría saber más acerca de ellas, ya que la Diabetes es una enfermedad que nos rodea, y aunque uno no la padezca, siempre sabe de alguien, familiar, conocido, amigo, vecino, etc..;), que la padece. Y aquí va el post, que aunque algo tarde, como dice el refrán: “Nunca es tarde, si la dicha es buena” ;), y espero que así sea ;).

Lo que todos sabemos es que las insulinas, se utilizan en la diabetes mellitus dependiente de insulina, a la que llamamos diabetes tipo I, y por si no lo sabíais, también se usa en la diabetes mellitus no dependiente de insulina, cuando los antidiabéticos orales no son efectivos o están contraindicados, en la diabetes durante el embarazo o cirugía y en las descompesanciones hiperglucémicas agudas.

La secreción fisiológica de insulina tiene dos componentes, uno basal continuo y otro agudo desencadenado por la hiperglucemia. En la insulinoterapia se trata de imitar este patrón, usando distintos preparados y vías de administración. Las insulinas que se emplean en la actualidad pueden ser humanas (de la misma estructura que la insulina humana) o análogos de la humana, con ligeras variaciones en su estructura.

Las insulinas que se encuentran disponibles en sus correspondientes preparaciones, ofrecen tres tipos de acciones: rápida, intermedia o larga tras su administración subcutánea. En el caso de la insulina soluble o cristalina la cual tiene acción rápida también puede usarse vía i.v.

¡MUY IMPORTANTE: En el caso de las insulinas, cualquier cambio de tipo o marca precisa ajuste de la dosis!

Aquí tenéis los tipos de insulina que habitualmente se utiizan más en la práctica clínica:

 

¿Cuáles suelen ser los requerimientos más habituales de insulina?

Aquí haremos una breve mención, de los requerimientos más habituales, no quiere decir, que deban ser así estrictamente, será siempre vuestro médico (endocrino) quien os ajuste y adapte los requerimientos a vuestras necesidades particulaes.

Los requerimientos de insulina en aquellas personas que poseen diabetes mellitus insulinodependiente suelen responder bien a dosis de 0,4-1 U/kg/día (habitualmente 0,6-0,9 U/kg/día).

Por otro lado, en los pacientes con diabetes mellitus no insulinodependiente dependen del grado de insulinorresistencia que presenten, pudiendo usarse una dosis inicial de 0,2-0,3 U/kg/día. No se recomienda la administración de > 50U en una única dosis.

Los requerimientos de insulina cambian en caso de:

  1. Tipo, dosis u horarios de administración de insulina
  2. Estado de remisión: disminuyen a <0,3 U/kg/día o desaparecen; no debe suspenderse el tratamiento por el riesgo potencial de desarrollo de alergia a insulina. A este estado de remisión parcial, se le denomina “LUNA DE MIEL” y es un periodo que se da lugar al poco tiempo de ser diagnosticada la enfermedad.
  3. Pubertad: aquí pueden estar aumentados los requerimientos a 1-1,5 U/kg; en años siguientes se vuelve a requerimientos menores.
  4. Tratamientos y enfermedades intercurrentes.
  5. Embarazo

 

¿Cómo se optimiza la pauta de insulina?

Se suele dividir en varias fases:

  1. Adecuar los niveles de glucosa en ayunas. La dosis que se administra de insulina por la noche será la que controlará la glucemia en ayunas. Cuando se produce hiperglucemia a primera hora de la mañana se puede deber a 3 situaciones:
    1. Un incremento de la glucemia durante las 2-3h antes de despertarse (a lo que se le llama “fenómeno del alba”) y que se corrige retrasando o aumentando la dosis de insulina retardada nocturna.
    2. Fenómeno de rebote (también llamado Somogyi), donde la hipoglucemia nocturna inducida por insulina que más tarde desencadena en hiperglucemia se deberá tratar reduciendo la dosis nocturna de insulina.
    3. Debido a una dosis insuficiente de insulina nocturna.
  2. Adecuar los niveles de glucosa postprandial (es decir, 2h después de la comida). La hiperglucemia 2h después de la comida puede estar ocasionada o por una dosis previa de insulina insuficiente o por arrastre de una hiperglucemia preprandial.
  3. Por último, habría que adecuar los niveles de glucosa postpandrial tardía. 2-5 h después de las comidas. En este período la insulina retardada a altas dosis puede producir hipoglucemia no fisiológica. En este estado de hiperinsulinemia se deben de realizar frecuentes comidas.

 

Para acabar, deciros, que en el mercado existen muchos tipos de insulinas y de diferentes marcas. Por lo que quedo a vuestra entera disposición, si tenéis alguna duda respecto a alguna en concreto ;). Ya que si nos ponemos a ver cada una de ellas al detalle, se os harían “las mil” leyendo el post ;), y no quiero aburriros ;).

Hasta lo que hemos visto, está bien para que hasta el más curioso o curiosa ;), haya aprendido algo nuevo sobre ellas, ¡o eso espero!;).

 

Que paséis un feliz día!

 

 

Beatriz

 

 

 

 

 

 

 

 

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