Buenos días,

Una de las dudas que nos planteáis las madres lactantes, es si podéis o no tomar determinados medicamentos. Por norma general, no os soléis automedicar, y casi siempre acudís a vuestro médico para tratar la afección de la que os aquejáis y os recete algún fármaco seguro y compatible con la lactancia para trataros. Pero en ocasiones, acudís a la Farmacia preguntando si podéis o no tomar ciertos fármacos.

He de decir, que hay una sensibilidad especial respecto al tema de la lactancia y la toma de medicamentos, y tengo que deciros, que si sois madres lactantes, estéis TRANQUILAS; porque hay multitud de fármacos y alternativas, que hacen posible tratar las patologías y continuar con la VALIOSA LACTANCIA ;). Además en el caso de que no fuese posible, insisto en que hay que tener calma, porque lo PRIMERO es el bebé, y por supuesto VOSOTRAS, y si VOSOTRAS no estáis bien, el bebé no podrá estarlo. Sois, somos el reflejo de nuestros bebés 😉. Yo misma he sido madre lactante y volveré a serlo en breve, y he tomado tratamientos durante la misma, y mi retoño está sanote sanote ;), palabrita de Madre y Farmacéutica ;). Por último, recordaros, la importancia de confiar en vuestro médico y en nosotros los Farmacéuticos ;).

Como hay miles de principios activos y es muy difícil plasmarlos todos aquí, ya sabéis que cualquier duda concreta que tengáis acerca de algún medicamento y su toma durante la lactancia, si no está aquí reflejado, podéis consultármelo o consultarlo en vuestra Farmacia ;).

Lo primero de todo, recordaros, como siempre, que se debe evitar la automedicaión (incluidas sustancias aplicadas localmente sobre el pecho), el tabaco, el café y el alcohol. Y cuando la medicación se hace necesaria, se pueden plantear tres escenarios. En estos casos, estamos hablando de una NECESIDAD POR PARTE DE LA MADRE DE TENER QUE TRATAR LA ENFERMEDAD QUE PADEZCA y porque el médico así lo ha considerado.

  1. Ser pacientes tratadas de forma crónica con una medicación eficaz que van a iniciar la lactancia. Aquí se debe plantear si hay otra medicación de igual eficacia pero con menor riesgo para el niño y, si no es así, valorar si el riesgo es menor que el beneficio de la lactancia.

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  1. Ser pacientes en las que se va a iniciar un tratamiento durante la lactancia. A igualdad de eficacia debe elegirse el tratamiento más seguro para el niño. Si no lo hay, y es un tratamiento de corta duración, debe plantearse la interrupción de la lactancia durante ese tiempo, y si es de larga duración, hay que interrumpir la lactancia.
  2. Aparición de un cuadro de toxicidad en el lactante atribuible a la medicaicón tomada por la madre. Debe plantearse si hay otra medicación igualmente eficaz con menor riesgo para el niño, y si no la hay, debe interrumpirse la lactancia.

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Pueden considerarse seguros, y por lo tanto compatibles con la lactancia, los fármacos que se administran a la madre por vía tópica u oral y que no se absorben (nistatina, antiácidos,,); los fármacos que no pasan a la leche (heparina, insulina, warfarina..) o pasan en cantidades mínimas (cefalosporinas, cloroquina, digoxina, hidralazina, metildopa, verapamilo…), los que no se absorben por vía oral en el lactante (vancomicina, adrenalina y noradrenalina) y los que, ampliamente utilizados durante la lactancia, no han originado reacciones adversas a pesar de alcanzar concentraciones detectables en el niño (ácido fólico, ciertos anticonceptivos orales, antidepresivos tricíclicos, antihistamínicos en tratamiento cortos, antitusígenos en dosis únicas, hormonas tiroideas, macrólidos, paracetamol en tratamientos cortos, AAS en tratamientos cortos y a dosis bajas, penicilinas, vitamina A o D a dosis bajas o vitamina C).

Deben utilizarse con PRECAUCIÓN, es decir, valorando si las ventajas de la lactancia compensan los riesgos para el niño, los fármacos para los que no hay suficiente información (más del 50% de los fármacos) o los que alcanzan concentraciones altas aunque no se hayan descrito efectos adversos. En este caso, tengo mi propia opinión, y si no es cien por cien necesario y se puede prescindir de su uso, la PRUDENCIA es el mejor aliado, y ante falta de información, mejor evitarlos. Es por ejemplo, el caso de la acetilcistéina que os comentaba en un post pasado, donde al no existir estudios científicos que avalen su total seguridad durante la lactancia, personalmente no suelo recomendar su uso a no ser que un médico lo indique.

Están totalmente CONTRAINDICADOS, es decir, debe suspenderse la medicación o la lactancia, todos aquellos medicamentos para los que se han descrito efectos secundarios en el lactante, aquellos cuyos usos en el neonato está contraindicado o que no se usan habitualmente en el lactante, los que pueden provocar anemia hemolítica cuando hay déficit de G-6-PD y los que inhibien la secreción de leche. En general se consideran contraindicados los antineoplásicos, los inmunosupresores, los ergotamínicos, el oro, el yodo, el litio, los radioisótopos, las drogas de abuso y algunos antibióticos.

Pero que mejor manera, que proporcionaros algunas tablas, con nombres y apellidos ;), de algunos fármacos que sí son aptos durante la lactancia y aquellos que no se deben usar durante la misma por producir efectos secundarios al bebé.

En primer lugar, aquí tenéis una tabla, con algunos Fármacos que si pueden usarse con seguridad durante la lactancia. Eso sí, siempre previa prescripción médica ;).

Y aquí tenéis algunos de los Fármacos que deben evitarse durante la lactancia materna por sus efectos secundarios sobre el bebé:

 

Feliz día!

 

 

Beatriz

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