Buenos días,

Ya está más que asimilado y superado ;), que los medicamentos genéricos son iguales que las marcas comerciales, ¿verdad?. Y aunque nos seguimos aferrando a nuestra “cajita” que tiene su color y su forma determinados, aunque sea genérico nos vamos tan contentos a casa con ella. Ahora, eso sí, que al laboratorio no se le ocurra cambiar el packaging porque entonces entramos en “crisis” y las dudas nos asaltan sobre si nos han cambiado nuestra “pastillita” o no. Menos mal, que cuando esto ocurre, al ir prestos a mirar el color y tamaño de la pastilla, ésta sigue siendo la misma ;).

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Hace tiempo, os hablé sobre los genéricos y comenté un poco por encima, que eran los excipientes. Pero hoy, quiero que entremos un poco más en detalle, sobre que son, cual es su función y cuales son los más usados en la industria farmacéutica. Me gustaría que después de leer el post, os quedara claro su función, para así, cuando vayáis a vuestra Farmacia y os digan: “Son iguales, sólo cambian los excipientes”,  le dediquéis una sonrisa de esas pícaras ;), acompañada de un  gesto de asentimiento con la cabeza que dan a entender, que sabemos de lo que están hablando ;).

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¿Qué es un excipiente?

Es la parte no activa de un medicamento que sirve de “vehículo” para transportar el principio activo o fármaco. El excipiente es muy importante como véis, y además es el que permite la administración del fármaco en dosis, ya sean en nuestras queridas pastillas de color rosa para el corazón ;), en cápsulas o jarabes. Existen más formas farmacéuticas, pero están son las que más usamos.

TIENEN UN PAPEL MUY IMPORTANTE EN LA PREPARACIÓN; CONSERVACIÓN Y ADMINISTRACIÓN del medicamento.

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¿Cuáles son los excipientes más “populares”?

Comenzamos, son 7, podrían llamarse los “7 magníficos” ;).

Aglutinantes: Mantienen unidos los ingredientes de un comprimido. Se utilizan almidones, azúcares y celulosas como hidroxipropil celulosa o hidroxipropil metil celulosa (hipromelosa). También se utilizan azúcares como xilitol, sorbitol o maltitol. A los azúcares no los perdemos de vista cuando sabemos que tenéis azúcar o cuando vosotros mismos nos preguntáis acerca de ellos porque tenéis diabetes o los niveles de azúcar elevados.

Diluyentes: Éstos, rellenan el contenido de un comprimido o cápsula para lograr una presentación atractiva 😉 para cuando los vamos a consumir. La celulosa microcristalina es un diluyente cuyo uso está bastante extendido en comprimidos o cápsulas de gelatina dura. El fosfato de calcio dibásico es también un relleno popular. Para cápsulas de gelatina blanda suelen utilizarse aceites.

Disgregantes: Éstos se expanden y disuelven cuando se les moja, causando así la disgregación del comprimido en el tracto digestivo y por tanto permitiendo que los principios activos se liberen para su absorción. Son muy importantes! 😉

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Lubrificantes: Previenen que los ingredientes se agrupen en terrones o que se peguen en alguna de las máquinas industriales con los que se fabrican. Los minerales comunes como talco o silica, y grasas esteroides son los lubricantes más frecuentes en comprimidos o cápsulas duras de gelatina.

Recubridores: protegen los ingredientes de los efectos del aire, de la humedad y ayudan a que los comprimidos, pastillas, etc…de un sabor, digamos menos agradable ;), sean más fáciles de tragar. La mayoría de las cubiertas que llevan, utilizan una capa de celulosa (fibra vegetal) que está libre de sustancias alergénicas para evitar efectos indeseados. Otros materiales utilizados son polímeros sintéticos u otros polisacáridos. Según la velocidad de disolución de un recubrimiento se puede determinar en que lugar del tracto digestivo se liberen las proteínas, o el periodo de acción de estas.

Edulcorantes: Sirven para proporcionar sabor dulce a las formas farmacéuticas, otorgándoles sabor más agradable.

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Saborizantes y colorantes: Sirven para mejorar las propiedades organolépticas, y por tanto, aumentar el cumplimiento terapéutico. Es decir, para ayudaros cuando vuestro hijo de 8 años os monta una pataleta para poder tomarse el jarabe de la tos o el de fortalecer el sistema inmune que te ha recomendado el pediatra que le des para evitar esas temidas recaídas ;).

Existen más, pero estos son los más comunes, y en términos generales, si conoceis estos y sus funciones es suficiente para seguir aprendido algo de cultura farmacéutica ;). Además, ya os dicho al comienzo, que lo que quiero es robaros esa ronsisa picarona que todos tenemos cuando estéis en el mostrador y vuestro farmacéutico o persona de confianza de la farmacia os hable de ellos ;).

¿Pero Bea, a veces, algunos genéricos no me sientan igual que otros?

Verdad, verdadera. Y cuando venís dicíendonos eso, entonces empezamos una labor de “investigaicón” hasta donde podemos, para averiguar si podéis tener alguna intolerancia a alguno de ellos. La más común es la intolerancia a la lactosa, que cursa con diarreas. Normalmente y dependiendo de la gravedad, os derivamos al médico para que sea él quien valore el llevar a cabo un cambio.

Feliz día!

Beatriz

 

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