En primer lugar, y antes de comenzar, debo presentarme para que sepáis quién soy, a qué me dedico y el papel tan importante que tengo en la sociedad; quizás esto último ha sonado algo arrogante, pero tanto para bien como para mal, soy muy importante para tod@s vosotr@s. Para hacer algo más entretenida mi presentación, os dejo algunas pistas, que quizás os ayuden a descubrir quién soy:

  1. Sólo os acordáis de mí cuando me necesitáis
  2. Convivo con vosotros (sí, sí, en vuestros hogares)
  3. Casi a diario me nombráis o escucháis algunos de mis múltiples nombres
  4. Os ayudo casi siempre independientemente de vuestra edad o condición. Por desgracia en otras ocasiones no llego a tiempo o produzco un efecto no deseado que puede perjudicaros (y nunca, nunca es mi intención).
  5. Gozo de una gran exclusividad y sólo podéis adquirirme en lugares especializados para ello, pero tranquil@s, aunque soy exclusivo, soy muy accesible.
  6. Soy como un superhéroe, que “se transforma”; y podrás encontrarme de diferentes formas, colores y sabores.
  7. No debéis abusar de mí, ni ingerirme sin antes consultar a un experto en salud.
  8. Ah! y de las cosas más importantes, cuando ya no me necesitéis no me “abandonéis” y os pido por favor, que me depositéis en vuestro punto SIGRE más cercano.

Sé que ya os habéis dado cuenta de quién soy, y sí, soy un MEDICAMENTO, y aunque me conocéis más que de sobra, hoy quiero hablaros de lo que pasa conmigo cuando ya no me necesitáis.

Resultado de imagen de medicamento

Y es que, hoy he querido tratar de captar vuestra atención, haciendo una introducción algo diferente al resto de posts, porque el tema de hoy lo merece. Porque los medicamentos son una “parte” importante en nuestra salud, y conocer que ocurre con ellos, una vez dejan de “ayudarnos” (que en realidad siguen haciéndolo) es clave para entender y dar sentido al acto de reciclado de medicamentos. Ya sabéis que trato de haceros llegar de la manera más sencilla y entretenida toda la información que considero relevante para vuestra salud y bienestar. Asique hoy, os lanzo varias preguntas que os dejo en este diagrama y que como profesional sanitaria, me veo en la obligación de haceros:

reciclaje-2

 

Casi todos sabemos (porque son muy visibles) que existen en la calle diferentes tipos de contenedores donde depositar nuestra basura separada por materiales: orgánico, plástico, cartón, vidrio, etc.

Muchos de nosotros ya llevamos a cabo el acto del reciclado, y en casa vamos separando nuestros desechos para luego ser llevados a sus correspondientes contenedores. Y…¿ a que cada día tiramos la basura orgánica para evitar el mal olor en casa?, y los envases, ¿a qué nos ocupan mucho espacio, y no tardamos en depositarlos en sus contenedores?..Lo que pretendo decir con esto, es que por un motivo u otro, a diario nos deshacemos de la basura generada, y os pregunto, ¿por qué no hacemos lo mismo con los medicamentos?, no digo a diario, pero ¿podríamos hacerlo una vez al mes, no creéis?

Resultado de imagen de contenedores para reciclar

Ayyy…., y es que en esta sociedad en la que consumimos a diestro y siniestro, se comete un gran “atentado” a nuestra salud, en muchas ocasiones, sin nosotros saberlo, al acumular en casa, cajas y cajas de medicinas, que pasan al olvido, y que traen consigo errores de medicación o mejor dicho automedicación pasado el tiempo. Y esta es una de las razones de peso por las que controlar nuestro “cajón desastre” de las medicinas y reciclarlas cada cierto tiempo debería ser un acto presente en nuestras vidas.

Pero, me diréis, Bea, ¿qué hago con ellas?, ¿qué hacemos con ese cajón, o mueble ocupado por ellas? ¿qué hacemos con las que ya no necesitamos, o las que nos han caducado?, ¿dónde llevarlas?¿y a dónde van a parar?. Lo que está claro es que a la “calle” no, pero si os fijáis bien, en vuestra farmacia más cercana, encontraréis también un lugar donde depositarlas, tanto las medicinas que estén caducadas o no, como los envases vacíos.

Resultado de imagen de cajón de medicinas

Por eso, antes de seguir, os invito a que conozcáis la página SIGRE y su labor.

El objetivo del post de hoy es que después de leerlo, y visitar los enlaces recomendados, terminéis conociendo mejor que es el SIGRE, y qué ocurren con los medicamentos y envases que recicláis o que vayáis a reciclar a partir de ahora ;).

No trato de convenceros, sólo ofreceros la información para que vosotros decidáis ;). Porque, entiendo que a todos nos gusta saber y conocer que consecuencias van a tener nuestros actos, y más si son de la relevancia que conlleva el reciclado ;). Es por eso que os invito a hacer click en el siguiente enlace donde gracias a SIGRE, nos ofrecen un video explicativo, de qué ocurre con las medicinas y envases que depositamos en sus puntos de recogida. El reciclado no es un acto de fe, de “yo deposito esto aquí y ya se verá que pasa”, es una realidad, donde existen organizaciones como SIGRE que hacen posible, que pueda llevarse a cabo.

Hace meses en un post anterior, os hable sobre el SIGRE y el aspecto que tenía para que al entrar por vuestra farmacia pudiéseis reconocer sin problema ese “contenedor de medicamentos y envases” que algunos en ocasiones confundís con elegantes papeleras 😉 por el moderno mobiliario que hay hoy en día. Aquí os recuerdo su imagen:

Resultado de imagen de sigre

Pues bien, tan sólo quería ampliar más la información que os di en aquel post, porque hablando hace unos días con unos compañeros de profesión, me di cuenta de lo poco que sabemos acerca del reciclado de medicamentos incluso los propios profesionales. ¿Cómo puede ser que un trabajador de una farmacia (farmacéutico, auxiliar, ayudante, etc) no sepa que se hacen con las medicinas y envases que se depositan en el punto SIGRE?, ¿cómo vamos a transmitiros correctamente la misión del acto del reciclado de medicamentos si no lo conocemos bien?.

Y es que hoy en día, no estamos informados porque no queremos, porque es tan sencillo, como despertar nuestra curiosidad y buscar la información que deseamos.

Y para evitar esta desinformación que en ocasiones nos rodea, animo a las Farmacias a realizar campañas de recogida de medicamentos, con charlas informativas, para fomentar e informar a nuestros pacientes de los beneficios del reciclado para nuestra salud. Estoy segura que en cuanto se difundan, nadie dudará en reciclar.

Y  por la otra parte ;), animar a los responsables del SIGRE, a facilitarnos material para señalizar “el camino a seguir” para llegar a nuestro punto SIGRE, ya que en muchas ocasiones por temas de espacio o estética, se encuentran algo escondidos en las Farmacias, teniendo que hacer un auténtico papel de investigación para dar con su paradero ;). Problema que se solventaría por ejemplo, con el uso de pegatinas para el suelo que señalicen el camino a seguir hasta el punto de reciclado y cuyas imágenes vayan indicando el proceso que siguen los medicamentos hasta llegar a su destino, y ¿por qué no?, terminar el camino con una amplia sonrisa y un corazón que late con más fuerza que nunca ;).

Sin más me despido, esperando haber conseguido que reflexionéis acerca de ello. 😉

Beatriz

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