Buenos días,

A veces en la Farmacia cuando venís con vuestra cajita de pastillas que os llevásteis hace unos días, nos decís: -“esto que me diste, me ha sentado fatal, me ha dado un mareo…”-, y entonces comenzamos con nuestras explicaciones (que a veces pecamos de tecnicismos), y os decimos: -” esto es una reacción adversa del medicamento, si está impidiendo llevar a cabo tu vida de manera normal te sugiero que acudas al médico para que valore cambiarlo por otro”- y en otras ocasiones, os decimos: -“se trata de un efecto secundario…”-.

Y no, no es que digamos, hoy a todo el que pase por la farmacia con sus dudas le vamos a decir que es una reacción adversa, o todos los rubi@s que pasen hoy por aquí con dudas sobre su medicación, le diremos que es un efecto secundario ;). Y es que, ATENCIÓN, lo que os voy a contar ahora, a algun@s os dejará boquiabiertos ;). Ahí voy, ¡REACCIÓN ADVERSA y EFECTO SECUNDARIO NO SON LO MISMO!, alguien os lo tenía que contar ;).

Y como el saber no ocupa lugar, y creo que conocer bien ambos términos nos interesa a tod@s, aquí os dejo a grandes rasgos la definición de cada una de ellas, para que veáis la diferencia entre ambas.

Antes tengo que deciros que dentro de estas definicones hay muchos más entresijos de los que os imagináis. Pero no quiero extenderme, y sólo me gustaría que os quede claro porque reacción adversa y efecto secundario no son lo mismo ;).

¿Qué es un reacción adversa?

Se trata de cualquier reacción nociva, indeseable, que se presenta con las dosis que normalmente se utilizan para el tratamiento en cuestión de la enfermedad que se quiera tratar, para prevenir o para incluso, diagnosticar. Existen dos tipos de reacciones adversas que os dejo en la siguiente tabla:

  A (respuesta exagerada) B (respuesta peculiar)
Predecible farmacológicamente No
Dependiente de la dosis No
Incidencia y morbilidad Elevada Baja
Mortalidad Baja Elevada
Tratamiento Ajuste de dosis Retirada del fármaco

Las reacciones tipo A: suelen ser predecibles según la acción que realiza el fármaco (p.ej., la aparición de hemorragias en el tratamiento con anticoagulantes orales). Aproximadamente el 70-80% de las reacciones adversas que aparecen suelen ser de este tipo, reflejando así las consecuencias exageradas de la interacción del fármaco que estemos tomando con sus receptores específicos.

Las reacción tipo B: son efectos inesperados, diferenes de las acciones conocidas del fármaco.

¿Qué es un efecto secundario?

Es un efecto que surge como consecuencia de la acción fundamental, pero que no forma parte inherente a ella, y os pongo un ejemplo: cuando se retienen líquidos (sobre todo en verano con el calor) se toman diuréticos para ayudar a eliminar ese líquido, pues bien, cuando ese fármaco realiza su acción sobre nuestro cuerpo, estamos perdiendo también minerales y electrolitos, entre los que se encuentra el sodio, provocando un déficit del mismo, llamado hiponatremia.

 

Y ahora, ya podemos hablar con propiedad y saber cuando estamos sufriendo una reacción adversa y cuando un efecto secundario ;).

Como siempre, recordaros que estoy a vuestra disposición para cualquier duda que tengáis a través del correo beatrizdiazcarrascodelgado@gmail.com.

 

Feliz día!

 

 

Beatriz

 

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto: