Buenos días,

Que se ha escrito mucho sobre la diabetes, sí, que ya sabéis que es la diabetes, seguro que sí, que ponéis diabetes en google y os salen más de 200.000 resultados de búsqueda también ;). Pero en el blog no puede faltar un post hablando sobre ella, porque es una enfermedad que por desgracia, cada día aumenta en sus cifras y su popularidad está en aumento, cosa que nos debería preocupar y mucho, pero mucho. A mí al menos, si que lo hace, sobre todo el hecho de que la diabetes cada día sea más famosa y salga en los medios de comunicación como si de una “actriz de hollywood” se tratase. Y es que…, mirar que cifras sacadas de la organización mundial de la salud, y que más bien parecen sacadas de una película de ciencia ficción:

  • Se calcula que en 2014 la prevalencia mundial de la diabetes fue del 9% entre los adultos mayores de 18 años.
  • Se calcula que en 2012 fallecieron 1,5 millones de personas como consecuencia directa de la diabetes.
  • Más del 80% de las muertes por diabetes se registra en países de ingresos bajos y medios.
  • Según proyecciones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030. Este dato es ¡HORROROSO!
  • La dieta saludable, la actividad física regular, el mantenimiento de un peso corporal normal y la evitación del consumo de tabaco pueden prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición. Aquí es donde nosotros podemos influir, donde podemos LIBRARNOS de esta popular enfermedad y sus terribles consecuencias.

Por eso, el que estéis informados es clave. Aquí os dejo información útil para que conozcáis mejor, a esta “famosa” de la que todo el mundo habla.

 

¿Qué es la diabetes?

La diabetes, es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no puede producir insulina o cuando nuestro organismo no puede hacer un buen uso de la insulina que producimos. ¿Y quién es la insulina?, ¿qué papel juega aquí?. La insulina es una hormona producida por el páncreas cuya actuación es clave, porque es la que permite que la glucosa de los alimentos que ingerimos pase de la sangre a las células del cuerpo para darnos energía.

Cuando somos incapaces de producir insulina o de utilizarla de manera eficaz se producen unos  niveles elevados de glucosa en sangre (conocida como hiperglucemia). Y ¡cuidado!, son estos altos niveles de glucosa durante un período de tiempo prolongado los que nos producirán daños corporales y fallos en nuestros órganos y tejidos.

Y es que, la diabetes no tiene “piedad” y daña los nervios, lo cual puede hacer que no seamos capaces de sentir presión, dolor, calor o frío en nuestros pies. Haciendo que no notemos una lesión en ellos hasta que tengamos un daño grave en la piel y el tejido de debajo de la piel, dando lugar a agresiones cutáneas que en muchos casos no llegan a cicatrizar.

Por si fuera poco la diabetes también puede causar daño a los vasos sanguíneos. Pequeñas llagas o aberturas en la piel pueden convertirse en úlceras cutáneas más profundas. Puede incluso ser necesaria la amputación del miembro afectado si estas úlceras de la piel no se curan o se vuelven más grandes, más profundas o peor aún, se infectan.

¿Qué diferencia hay entre los tipos de diabetes?

Casi siempre, en términos generales se dice que existen dos tipos de diabetes, pero no es cierto, existen tres, (aunque hay más) y ésta tercera es bastante común como para dejarla a un lado.

Diabetes tipo 1 conocida anteriormente como diabetes juvenil. De momento frente a este tipo de diabetes, no podemos hacer nada en cuanto a prevención. Por desgracia de esta no podemos librarnos :(. Tan sólo, llevar a cabo medidas higienico-dietéticas, para que junto con la medicación se pueda llevar una calidad de vida lo más satisfactoria posible.

No se sabe exactamente su causa, pero se cree, que es por una reacción autoinmune en la que el sistema de defensa del cuerpo ataca las células que producen insulina. Todavía no se sabe del todo el motivo de que esto ocurra. Las personas con diabetes tipo 1 producen muy poca o ninguna insulina. La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, pero generalmente se desarrolla en niños o adultos jóvenes. Las personas con este tipo de diabetes necesitan inyectarse insulina sí o sí, todos los días para controlar los niveles de glucosa en sangre.

Diabetes tipo 2 conocida anteriormente como diabetes no-insulino dependiente o diabetes del adulto, representa como mínimo el 90% de todos los casos de diabetes. ¡OJO AL DATO! Es un porcentaje escandalosamente elevado y preocupante. Y preocupante, porque es un síntoma de que algo no estamos haciendo bien, porque este tipo de diabetes en muchos casos es del que nos podemos librar si hacemos las cosas medianamente bien y nos queremos un poco.

Este tipo de diabetes, se caracteriza por una resistencia a la insulina, por una relativa deficiencia de insulina o por ambas cosas a la vez. El diagnóstico de la diabetes tipo 2 puede ocurrir a cualquier edad, nadie estamos a salvo.

La diabetes tipo 2 puede permanecer sin ser detectada durante muchos año y el diagnóstico se suele hacer cuando aparece una complicación o cuando se realiza un análisis de sangre rutinario o una prueba de glucosa en la orina. En muchos casos (pero debo decir, que no siempre), está asociada con el sobrepeso o la obesidad, que pueden provocar resistencia a la insulina y conducir a altos niveles de glucosa en sangre. La buena noticias, porque la hay, ;), es que las personas con diabetes tipo 2 a menudo pueden tratarla inicialmente mediante ejercicio y dieta, sin necsidad de medicación. Sin embargo, con el tiempo, si no se toman medidas, se termina tomando algún tipo de antidiabético oral, o incluso insulina.

Tanto la diabetes tipo 1 como la tipo 2 son graves. ¡No existe una diabetes leve!.

La tercera, de la que os hablaba, es la diabetes gestacional (DMG) es una forma de diabetes que consiste en altos niveles de glucosa en sangre durante el embarazo. Se desarrolla en uno de cada 25 embarazos en todo el mundo y está asociada con complicaciones para la madre y el bebé. La DMG generalmente desaparece después del embarazo, pero las mujeres con DMG y sus hijos corren un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de su vida. Se estima, que aproximadamente la mitad de las mujeres con antecedentes de diabetes gestacional llegan a desarrollar diabetes tipo 2 antes de los cinco a diez años después del parto.

¿Qué puedo hacer para librarme de la diabetes tipo 2?

Hay dos cosas que debes grabar en tu mente, y no sólo para prevenir la diabetes tipo 2, sino para prevenir innumerables enfermedades:

  • ¡MOVERTE! ;), y con esto me refiero a hacer deporte, el que quieras, el que más te guste, el que mejor se te dé ;).
  • Por otro lado, lo que ya sabéis, cuidar la alimentación para controlar el peso.

¡Empieza ya! 😉

¡Somos muchos los profesionales que estamos a tú disposición para ayudarte!

Feliz lunes!

Beatriz

A %d blogueros les gusta esto: