Buenos días,

Las modas nos invaden, verdad?, que si ahora se lleva esta ropa, este tipo de corte de pelo, comer healthy ;), la quinoa, etc….. Y es que las modas afectan a todo lo que nos rodea y nos afectan a todos, pero ¡CUIDADO!, es muy importante que prestemos atención a TODO lo que está a nuestro alcance, y que nos molestemos en conocer bien lo que nuestro cuerpo necesita y más le conviene para mantenernos en ese estado que todos queremos de salud y bienestar. Menos modas y más CONOCIMIENTO ;).

Por eso hoy, le dedico este post a un mineral un poco olvidado, y del que seguro que no habéis oído hablar mucho. (aunque depende de los entornos en los que os mováis, quizás tengaís la suerte de conocerlo ya ;)).

Como os decía, nada está “a salvo” de las modas, y hay minerales que son más “famosos” que otros, porque el “boca a boca” los posiciona como imprescindibles en nuestra mente y nos hacen olvidarnos del resto. Pero.., ¿qué me decís de los que no son tan oídos a diario?, ¿es qué esos no son importantes?. Pues efectivamente, la respuesta es sí, SI que son importantes y además, algunos de ellos como el SELENIO, yo diría que de los más importantes. Y os lo voy a demostrar contándoos algunas curiosidades, que debeís conocer de él.

¿Sabías que el selenio es un potente anticancerígeno?. Se ha demostrado que un átomo de selenio protege tanto como 800-1.000 moléculas de vitamina E. Y la vitamina E, si que sabemos que es antioxidante, verdad? ;). Pues bien, a partir de ahora, el Selenio también aparecerá en nuestra mente como  uno de los más potentes antioxidantes 😉

La dosis óptima es de 300-400 microgramos/día. Lo podemos encontrar en los riñones, hígado, pollo, además de en las ostras, langostas, gambas y bacalao. En los cereales está en un alto porcentaje en la cebada, arroz integral, trigo, copos de avena y copos de maíz. Por supuesto, no podía faltar en las verduras, encontrándose sobre todo en el ajo y los champiñones. También está presente en las frutas y los lácteos como la leche, el queso y la yema de huevo.

Se trata de un mineral muy volátil, que se pierde muy fácilmente con el procesado de los alimentos, por ejemplo los refinados pueden perderlo entre un 50 y un 70%, mientras que al hervir se puede volatilizar casi el 45%.

La falta de aporte se debe a tres factores principalmente:

  • Por el abuso en dietas refinadas y de poco pescado
  • Por el empobrecimiento de los suelos.
  • Por la lluvia ácida

La lluvia ácida, contiene dos compuestos, el ósido de sulfuro y el nitrógeno, que lo que hacen es reducir la cantidad de selenio en los suelos. Por ejemplo, en Estados Unidos, el 70% del maíz y la soja que se utiliza para alimentar el ganado, presenta déficit de selenio.

¿Qué hace al selenio tener ese poder antienvejecimiento tan potente?

El selenio, tiene “superpoderes” ;), y es que es capaz de actuar contra los tres niveles más importantes de las causas del envejecimiento:

  • Actúa en la primera línea de defensa contra los radicales libres, como si de un “soldado” se tratara ;). Y es que el selenio, participa en la protección endógena frente a los radicales libres haciendo posible la existencia de una enzima llamada glutatión peroxidasa (GPX) que será la encargada de proteger entre otros, nuestro ADN de los mutágenos, reducir la peroxidación de los lípidos en la arteriosclerosis, proteger la membrana de los hematíes, proteger las mitocondrias de los hepatocitos, aumenta la capacidad fagocitaria de los leucocitos y además interviene en los metabolismos de los hidratos de carbono y las prostaglandinas.
  • El selenio es un gran estimulante del sistema inmunitario. Aumenta en un 20-30% la actividad de nuestros sistema inmune en general.
  • Pero lo que mejor se le dá al selenio, es actuar como ANTICANCERÍGENO. Numerosos estudios han demostrado, que una dieta rica en selenio, y zonas cuyos suelos sean ricos en él, hacen que se tenga una prevalencia inferior de cáncer.

 

¿Cómo protege el selenio frente al cáncer?

Decir que es uno de los más potentes anticancerígenos tiene una explicación. El selenio:

  • Estimula los factores celulares anticancerosos en el sistema inmunitario
  • Limita los radicales libres y peroxidaciones.
  • Desintoxica de los carcinógenos a través de mecanismos hepáticos.
  • Estimula la respiración celular
  • Inhibe la unión carcinógeno-ADN.
  • Disminuye la metástasis y aumenta la supervivencia, en determinadas dosis y junto a las vitaminas A,C y E.

Nuestras necesidades básicas se verían cubiertas tomando al día, entre 60 y 200 microgramos al día. Considerándose una dosis óptima de salud entre los 300-400 microgramos al día (en comunidades de pescadores de Japón ingieren hasta 500 microgramos al día).

Si estás embarazada o en periodo de lactancia, vas teniendo cierta edad ;), vives en un ambiente contaminado o padeces alguna enfermedad degenerativa como cáncer, artritis o alguna cardiopatía, te RECOMIENDO que consultes con tu médico especialista para que te ajuste tu dosis de SELENIO, ya que en todos estos casos, nuestro organismo nos pide más cantidad de selenio.

“Los amigos y los enemigos del selenio”

La vitamina E, como os he comentado durante el post, es un gran aliado, podemos decir que es “la mejor amiga del selenio”, ya que aumenta la absorción del mismo y viceversa.

La metionina y la cistina (que hablé de ellas en un post anterior) actúan conjuntamente con el selenio y desintoxican.

¡OJO!, no hay que perder de vista a sus enemigos; el exceso de grasas poliinsaturadas (las malas), hacen que necesitemos más selenio y más vitamina E en nuestra dieta. Y metales como el zinc, níquel, cobre, cadmio, plomo, mercurio y plata interfieren en su absorción.

Espero que con lo que ahora conocéis sobre el selenio, éste sea un GRAN AMIGO en vuestra mesa ;).

Y recordad, que las modas están muy bien, pero son pasajeras, asique más CONOCIMIENTO y menos modas! ;).

Feliz Viernes!

Beatriz

 

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