Buenos días,

¿Eres de los que estás en una habitación con más personas y el mosquito te elige ti?. Si te preguntas que tendrás tú que no tengan los demás para que todos los mosquitos quieran chuparte tu deliciosa sangre, aquí te dejo la respuesta y un producto, que para mí es “milagroso” desde que lo descubrí.

 

¿Por que yo? 😉

Diferentes estudios, han demostrado que los mosquitos eligen a sus víctimas en función de la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que emiten al respirar y no, como se dice popularmente, por la “dulzura” de la sangre.

Los seres humanos producimos cada día la friolera cifra de un kilogramo de CO2, y cada vez que exhalamos -y esto es unas 13 veces por minuto- emitimos más de cien miligramos de este gas. Pues bien, los astutos mosquitos detectan una corriente con pulsaciones de CO2, de la que deducen que detrás hay “sangre fresca” para chupar. Y van sobre todo a por los adultos, porque el dióxido de carbono emitido al respirar es mayor en éstos que en los niños, pero !ojo! porque su cantidad varía en función de la dieta y del ejercicio físico que sigamos.

Pero los mosquitos no sólo sienten “atracción” por el dióxido de carbono. También sienten un irreflenable deseo por el ácido lactico que emitimos al respirar o a través del sudor ;).

Si eres más alto que el de al lado o la de al lado o eres mujer y estás embarazada eres el “blanco” perfecto para ellos, porque emites más CO2 y generas más ácido láctico. Y si has empezado con tu estilo de vida saludable ahora que llega el buen tiempo, y te has pegado una “carrerita” para aliviar las tensiones del trabajo y quemar algo de la comilona del finde semana, también irán a por tí ;), porque debéis saber que las personas que acaban de hacer ejercicio físico intenso también resultan muy atractivas para los insectos.

No vamos a cambiar nuestros saludables hábitos de vida y dejar de hacer deporte, o dejar de salir a tomar algo al aire libre en una agradable noche cálida por unos minúsculos seres. Y como es muy difícil por no decir imposible escapar a las picaduras de estos incómodos insectos, te propongo una solución, que te hará más llevadero este “intenso amor” que te prodigarán.

El producto al que me refiero, se llama Fenistil y seguramente lo habréis visto anunciar en la televisión o apilado en grandes cantidades en los lineales de vuestra farmacia habitual. Y es que este producto “milagroso” lleva un compuesto llamado dimetindeno maleato, el cual es un antihistamínico que no sólo calma el picor producido por la picadura, sino que también disminuye la inflamación producida, incluso llega más lejos, y lo podemos utilizar para las erupciones producidas por quemaduras superficiales (siempre sin sangrar). Y lo mejor de todo es que sirve para toda la familia, ya que ¡se puede utilizar a partir del mes de vida!

Eso sí, como todo medicamento lleva unida su correspondiente precaución de uso, y en este caso es la fotosensibilidad que lleva asociada por su composición, por lo que deberemos evitar la exposición al sol de la zona donde lo apliquemos, lavándola bien antes de salir a la calle y sobre todo antes de ir a la playa. Aunque parezca obvio, quiero comentaros, que aunque su uso sea a partir del mes de vida, esto no quiere decir que un bebé pueda manipular este medicamento, sino que se le puede aplicar sin consencuencias negativas para ellos. Además habrá que llevar mucha precaución y no aplicarlo cerca de los ojos y mucosas.

Mi recomendación, es que acudáis a vuestra farmacia y adquiráis el formato que mejor se adapte a vuestras necesidades, en gel o roll-on. De esta forma lo podréis tener a mano ;).

Feliz día!

Beatriz

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