Buenos días,

Amanecemos en el primer domingo de mayo, día de la madre, y con las emociones a flor de piel. Y es que siempre decimos de las personas que más queremos, que “tienen un corazón que no les cabe en el pecho” ;).. Por eso hoy hablamos de él, del corazón, el motor de nuestro organismo.

Sé la importancia de este día, así que hoy sólo os robo 5 minutos, que os aportarán grandes beneficios a vuestro corazón ;).

Llamádme pesada si queréis, pero vuelven a ser protagonistas los minerales y las vitaminas, y es que como ya dijimos en algún post pasado son IMPRESCINDIBLES para vivir; presta atención…..

El calcio, el magnesio y el potasio ayudan a regular el ritmo cardíaco.

Por un lado el calcio ayuda en la contracción de las células musculares. Es necesario para activar los estímulos nerviosos y el latido del corazón. Es imprescindible como comunicador biológico entre las células del sistema cardiovascular.

El magnesio por su parte, está indicado en la hipertensión y el nerviosismo, así como en las arritmias leves. Es un gran aliado, para evitar recidivas del infarto de miocardio y la muerte repentina. Es el antagonista del calcio sin tener sus contraindicaciones.

Al potasio no podemos perderle de vista, porque tener bajos sus niveles puede provocar arritmias y daño cardiovascular.

De nuevo las vitaminas juegan un papel muy importante:

Como ya vimos el papel de cada una de ellas en el organismo hace semanas, hoy será rápido y sólo resaltamos su gran papel sobre el corazón. 😉

Vitamina A: Ayuda a reducir el peligro de angina de pecho y el dolor de pecho, al eliminar las grasas. Es un antioxidante de los lípidos y disminuye el riesgo de coagulación de la sangre. Acordaros que ya vimos en los post de las vitaminas, que ésta puede llegar a ser tóxica si se toma en exceso.

B3: Reduce la frecuencia de la angina de pecho. Es vasodilatadora, disminuye la tasa de colesterol y triglicéridos.

B5: Es el principal combustible del metabolismo de las células del sistema circulatorio.

B6: Previene la formación de trombos porque reduce los niveles de colesterol en sangre.

B9 (ácido fólico): Un potente vasodilatador que evita las trombosis y además es eficaz en la prevención y tratamiento de úlceras en las piernas. Sin él, no podemos fabricar nuestros glóbulos rojos.

Nuestra querida vitamina C: Imprescindible para regular los vasos sanguíneos, el corazón y demás órganos del cuerpo. Produce colágeno, elastina y otras moléculas del tejido conjuntivo que dan consistencia a los vasos sanguíneos. ¡ES LA VITAMINA MÁS IMPORTANTE EN LA PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES!

Vitamina E: Esta vitamina ayuda a aumentar los niveles de colesterol HDL (el bueno) y disminuye los accidentes cerebrovasculares al reducir la oxidación del colesterol malo LDL. Además es una potente vasodilatadora coronaria y arterial, fluidifica la sangre y evita la coagulación. Se ha demostrado que es ¡muy efectiva en el infarto producido por el estrés!. Es importante tener en cuenta que la toma de esta vitamina, sobre todo en hipertensos debe ser gradual, comenzando con dosis más bajas e ir aumentándolas paulatinamente y siempre bajo las indicaciones y supervisión de un especialista.

Os lo dije, iban a ser tan sólo 5 minutos ;)…

Feliz Domingo! y Felíz día de la madre!

Beatriz

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