Buenas días!

Hablar de CARDO MARIANO o SILIMARINA está de moda, y la verdad sea dicha, esta planta merece un post! ;). Aquí os dejo de manera breve, el por qué de su más que merecida buena fama.

Os comentaba que estaba de moda, porque el cardo mariano, es una de las plantas con más tradición terapéutica en toda Europa y sus propiedades se conocen desde hace siglos.

Crece silvestre en el sur de Europa, norte de África, y Oriente Medio; y se cultiva en Hungría, Argentina, Venezuela, Ecuador y China.

En sus frutos se encuentran las sustancias responsables de sus efectos medicinales, los llamados flavanolignanos. Estos compuestos, con un nombre casi impronunciable 😉 resultan de la unión de un flavonoide (taxifolina) con una molécula de tipo fenilpropanoide. La mezcla de ambos, recibe el nombre de silimarina.

La silimarina, es una de las sustancias más activas para la protección y regeneración hepática del reino vegetal. Se puede considerar incluso con un poder antioxidante mayor que la vitamina E, siendo capaz de aumentar los niveles de glutatión en el hígado en más de un 35% en personas sanas, lo que representa una mayor capacidad de detoxificación de este órgano.

Otro efecto a destacar del cardo mariano, es su capacidad para estimular la síntesis de proteínas y, como consecuencia, la producción de nuevas células que reemplacen a las dañadas, todo ello sin estimular los tejidos malignos.

¿Cuándo es recomendable tomarlo?

El cardo mariano, está recomendado tomarlo en casos de:

  • Inflamación del hígado, como consecuencia de la toma de fármacos (antiinflamatorios, psicofármacos..)
  • Intoxicaciones por pesticidas
  • En el hígado graso, tanto el originado por el alcohol como por otras causas.
  • Hepatitis, tanto agudas como crónicas.
  • Insuficiencias hepáticas
  • Psoriasis. Destacar su papel, ya que la silimarina puede llegar a normalizar la replicación celular en la piel. Esta acción, combinada con su efecto antiinflamatorio, da resultados muy satisfactorios en la psoriasis junto con otras medidas dietéticas.
  • Trastornos relacionados con el funcionamiento hepáticos, como urticaria, astenia, ciertas jaquecas, rinitis, asma, etc.
  • Disminuye los niveles del colesterol

OJO!!!!, que no por ser una planta debemos darle “barra libre”. Y es que, algún pero tenía que tener:

  • Es bastante flatulento
  • Desaconsejado su uso en personas HIPERTENSAS, ya que aumenta la tensión.
  • En las personas diabéticas personalmente no aconsejo su consumo, a no ser que un médico lo indique, ya que interviene en los niveles de glucosa en sangre.

 

¡Especial cuidado!, en personas que estén con tratamientos farmacológicos específicos para el hígado, ya que aunque sea una planta, tiene interacciones y pueden potenciar o por el contrario dificultar el efecto terapéutico de las mismas.

Ya conocéis un poco más sobre él, y aunque tiene efectos terapéuticos deseados, es importante que os quedéis también con esos casos, en los que debéis llevar precaución o incluso evitar su uso.

Esto es extensible al resto de plantas, y es que ¡nunca subéstimeis el “poder” de las mismas y respetar mucho su uso, haciéndolo de manera consciente y sabiendo lo que consumís!.  Preguntarnos siempre cualquier duda que tengáis!

Feliz Sábado!

Beatriz

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